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Indec bajo la lupa tras la decisión política del Gobierno que impacta en la inflación

El freno a cambios de medición del Indec para contener la inflación abre sospechas de intervención política y pone en duda la confianza en los datos oficiales.

El extitular del Indec, Marco Lavagna, y su nuevo director, Pedro Lines.

El extitular del Indec, Marco Lavagna, y su nuevo director, Pedro Lines.

Con imágenes de N/A e Indec.

El columnista de economía en MDZ Radio, Carlos Burgueño, advirtió que la salida de Marco Lavagna de la conducción del Indec y la decisión oficial de no avanzar con una nueva metodología para medir la inflación constituyen “una intervención” del organismo estadístico. Sostuvo que se trató de “una decisión política” que afecta la credibilidad construida durante más de una década.

El freno al nuevo índice de inflación

Burgueño explicó que el Indec “había preparado un nuevo indicador, una nueva manera de ponderar diferentes sectores de lo que tiene que ver con la vida y consumo de los argentinos”, con mayor peso de los servicios y menor incidencia de algunos alimentos. Según señaló, “el cambio de medición, el cambio de qué es más importante para la vida actual de un argentino con respecto a hace 10 o 15 años, tenía toda la lógica del mundo”, aunque reconoció que “estuvo mal explicado” por parte del mismo Lavagna, o del Indec.

Como ejemplo, detalló que “las papas fritas se ponderaban más que los celulares y más que el servicio de Internet”, algo que respondía a una estructura de consumo de hace 15 años, cuando “el servicio de Internet no era tan importante”. En el contexto actual, afirmó, “hoy es al revés”.

De acuerdo con el economista, el trasfondo de la decisión estuvo vinculado al impacto que tendría la nueva medición sobre el índice de inflación en los próximos meses. “Como hay aumentos por quita de subsidios importantes que se vienen, el índice de inflación iba a dar muy alto”, explicó, especialmente en “febrero, marzo, abril”, con subas concentradas en los servicios, “sobre todo la luz”. En ese escenario, advirtió que existía “la probabilidad de tener un índice de inflación por arriba del 3%”.

Decisión política y riesgo sobre la credibilidad del Indec

“Entonces, ¿qué decisión tomó el gobierno? Dejar de lado la nueva ambición del Indec y mantener la anterior. Y es una decisión política”, remarcó Burgueño. En ese marco, afirmó que la renuncia de Lavagna y la asunción de Pedro Lines marcan un quiebre institucional: “Cuando el poder político toma una decisión sobre cómo trabaja el Indec, hay una intervención”.

El columnista señaló que esta situación rompe “una continuidad de más de diez años” iniciada con la normalización del organismo durante la gestión de Jorge Todesca. Recordó que, tanto en gobiernos posteriores como en los primeros años de la actual administración, “nadie intervino” el trabajo del instituto. “Ahora, lo que hay es una intervención”, insistió.

Según Burgueño, el principal riesgo es la pérdida de confianza pública en las estadísticas oficiales. “En una Argentina donde las estadísticas del Indec están cuestionadas, esto es un tema”, afirmó, y sostuvo que el Gobierno “se pegó un tiro en el pie”. “A partir de ahora, cada vez que salga la inflación, suponete que el gobierno anuncia que es de 0,8, nadie le va a creer, o lo van a cuestionar”, concluyó.

En paralelo, el economista destacó como dato positivo la recuperación de reservas por parte del Banco Central. Indicó que la autoridad monetaria “volvió a comprar dólares, 32 millones”, y que el acumulado se acerca a “los 1.200 millones de dólares de compras”. “No hay día que el gobierno no haya podido recuperar reservas”, señaló, y anticipó que, de mantenerse el ritmo, “el gobierno podrá anunciar que ya sumó 1.200 millones de dólares de reservas en el Banco Central”.

Escuchá la columna completa en MDZ Radio:

03-03-2026 - MC - COLUMNA CARLOS BURGUEÑO - ECONOMISTA