Cómo es el nuevo IPC que se estaba por publicar y que el Gobierno decidió postergar tras la salida de Lavagna
La nueva canasta para medir el IPC contaba con un mayor peso de los servicios. El Gobierno tiene previsto avanzar este año en la quita de los subsidios.
El próximo 10 de febrero el Indec difundirá el IPC de enero que, tras la polémica salida de Marco Lavagna como director del organismo estadístico, el Gobierno decidió dar marcha tras y postergar la actualización de la canasta, por lo que el dato saldrá con la base previa.
La desvinculación de Lavagna ocurrió poco antes de que el Gobierno confirme la postergación del uso de una nueva metodología para estimar la inflación y previo a que el ministro de Economía, Luis Caputo, saliera en declaraciones radiales a estimar que el IPC del primer mes del año rondaría el 2,5%.
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La salida de Marco Lavagna al mando del Indec, tras seis años, y la decisión del oficialismo de dar marcha atrás con la nueva medición; generó una polémica respecto al manejo de las estadísticas públicas y en relación a una posible interferencia del Gobierno en un ente que debe ser independiente del poder de turno.
Al querer avanzar este año con la quita de subsidios energéticos y al transporte, como tiene previsto en el Presupuesto, esta dinámica tendría un mayor impacto con la canasta más actualizada del IPC, que pondera con mayor peso el rubro de servicios. Caputo sostuvo que para no generar suspicacias al respecto, se decidió postergar la implementación para cuando finalice el proceso de desinflación.
Los economistas sostienen que la diferencia entre ambas mediciones en los últimos meses fue mínima, que la mayor distancia se marcó en 2024. Por ejemplo, en caso de diciembre 2025, en lugar del 2,8% hubiera arrojado 2,9% y en el acumulado del año pasado hubiera quedado 0,7 puntos porcentuales del 31,5% que arrojó.
Este año, con la fuerte eliminación de los subsidios a los servicios, este rubro al pesar más dentro de la canasta nueva de consumo implicaría un mayor numero de inflación y se especula que esa sería una de las razones detrás de la decisión del Gobierno.
Cabe señalar que la nueva canasta que se iba a implementar a partir de enero fue confirmada en octubre del año pasado y también estuvo pactado en el último staff report del programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Cómo es la nueva canasta para medir el IPC que el Gobierno postergó
A nivel técnico, la actualización de la canasta del IPC busca que el dato dé cuenta de los nuevos hábitos de consumo y del peso real que tienen rubros como las telecomunicaciones, con el streaming o celulares, o la energía, con el descongelamiento de las tarifas; que hoy ocupan una porción mucho mayor dentro del ingreso de los hogares.
En concreto, se deja atrás la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (Engho) de 2004 para dar paso a la estructura de gastos de 2017/2018.
El mayor rubro de peso históricamente, Alimentos y Bebidas, disminuye su participación de 26,9% a 22,8%. Es decir, todavía más del 20% del presupuesto de los hogares se destina a la adquisición de bienes para alimentarse.
En tanto, los rubros de Vivienda, Agua, Electricidad y otros combustibles, cuya incidencia sube de 9,4% a 14,5%, incrementando el impacto de las tarifas de servicios públicos.
En el caso del Transporte, la ponderación pasa de 11% a 14,3%, aumentando la relevancia de combustibles y boletos.
"El resto de los gastos tienen una menor representación: Recreación y cultura (8,7%), Prendas de vestir y calzado (6,8%), Restaurantes y hoteles (6,6%), Salud (6,5%), Comunicaciones (5,2%), Equipamiento y mantenimiento del hogar (5,1%), Bienes y servicios varios (4,4%), Educación (3,1%) y Bebidas alcohólicas y tabaco (2,0%)", detalló el Indec.


