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Impacto de la morosidad en los bancos: ¿cómo lo ve una calificadora de riesgo?

La agencia internacional Moody's considera que la calidad de los activos se consolida como el principal desafío para los bancos argentinos.

En la medida que crecen los préstamos al sector privado, se está observando un incremento en la morosidad con los bancos, en una economía que busca alcanzar la estabilidad.   

En la medida que crecen los préstamos al sector privado, se está observando un incremento en la morosidad con los bancos, en una economía que busca alcanzar la estabilidad.   

En 2025, el sistema financiero argentino profundizó la intermediación con el sector privado, aumentando la exposición de los bancos al riesgo de crédito y reduciendo la exposición al riesgo soberano. Pero desde fines de año se metió en agenda el tema del incremento de la morosidad y se encendieron las alarmas.

Esta dinámica se desarrolló en un contexto de condiciones financieras volátiles y restrictivas, asociadas al desarme de las LEFI y a la incertidumbre previa al ciclo electoral, que se tradujeron en un deterioro de la calidad de los activos y mayores presiones sobre la rentabilidad.

Al mismo tiempo, la expansión del crédito impulsó una normalización gradual de los niveles de capital, previsiones y liquidez desde registros históricamente elevados.

En este marco, para la calificadora Moody's, los indicadores de morosidad continuarán deteriorándose en el corto plazo, antes de estabilizarse gradualmente hacia mediados de 2026, a medida que el desempeño de la expansión reciente del crédito continúa reflejándose en la calidad de la cartera.

Más morosidad

“Este proceso ya se refleja en mayores niveles de morosidad y cargos por incobrabilidad, que presionan la rentabilidad del sistema en un entorno de generación de resultados más competitivo.

Hacia adelante, el crecimiento del volumen de negocios podría contrarrestar parcialmente las presiones sobre la rentabilidad, aunque con una mayor exposición al riesgo de crédito”, opinan los analistas de la agencia que tiene notas sobre más de 20 bancos argentinos.

En materia de fondeo, opinan que persistirán los desafíos estructurales para acompañar la expansión del crédito con recursos de mayor duración.

“Si bien los depósitos, principal fuente de fondeo del sistema, continúan creciendo, lo hacen a un ritmo menor que el crédito y la estructura se concentra en el corto plazo”.

Además, “la elevada participación de depósitos de personas físicas brinda un sólido perfil de fondeo por su granularidad, estabilidad y bajo costo, por lo que una mayor estabilidad macroeconómica podría favorecer una extensión gradual de los plazos, mientras que las fuentes alternativas seguirán aportando una diversificación incipiente”.

Solidez del sistema

Por otro lado, destacan que los niveles de capitalización, previsionamiento y liquidez continúan proporcionando una sólida capacidad de absorción frente a escenarios de estrés, aun cuando estos mitigantes sigan normalizándose desde niveles históricamente elevados propios de un período de baja intermediación financiera.

“El crecimiento de los activos ponderados por riesgo y la materialización de la mora esperada presionan gradualmente los indicadores, aunque sin constituir un factor limitante para la expansión del crédito en el corto plazo”, afirman.

A continuación, los principales puntos que destaca el último informe de bancos argentinos de Moody's.

• En el comienzo de 2026 la intermediación financiera del conjunto de bancos con el sector privado presentó un desempeño mixto: reducción en el segmento en pesos (en parte, asociada a factores estacionales) y aumento en el segmento en moneda extranjera. En este marco, el sistema financiero mantuvo elevados niveles de liquidez, previsiones y capital.

Crédito al consumo

• El saldo real de crédito al sector privado en pesos disminuyó 1,9% en enero, principalmente por el desempeño de las líneas comerciales y de consumo. En una comparación interanual, el saldo real de financiamiento al sector privado en pesos se incrementó 22,5% real, con aumentos generalizados en todas las asistencias y grupo de entidades financieras. Por su parte, el saldo de financiamiento al sector privado en moneda extranjera aumentó 3,9% en el mes, acumulado un crecimiento de 55,8% interanual.

• El saldo real de depósitos en pesos del sector privado se redujo 4,5% en enero, variación asociada, en parte, a factores estacionales. Las cuentas a la vista se redujeron en el período, mientras que los depósitos a plazo del sector privado aumentaron levemente. En términos interanuales, los depósitos del sector privado en pesos aumentaron 3,5% real, traccionados por el segmento a plazo. En cuanto al segmento en moneda extranjera, el saldo de depósitos del sector privado se incrementó 2,7% en enero, acumulando un crecimiento de 21,8% interanual.

• Los ratios sistémicos de liquidez aumentaron levemente en enero. El indicador que contempla únicamente las disponibilidades en pesos se incrementó 0,8 puntos porcentuales (p.p.) de los depósitos en dicha moneda, hasta situarse en 14,1% (+2,3 p.p. interanual). Si se incluyen los títulos públicos usados para la integración de efectivo mínimo, la liquidez en moneda nacional representó 33,7% de los depósitos en igual denominación en el mes, 0,8 p.p. por encima del cierre del año previo (-3,4 p.p. interanual). En cuanto al segmento en moneda extranjera, el ratio entre activos líquidos y depósitos registró un incremento mensual de 1,1 p.p., hasta alcanzar 60,7% (-6,1 p.p. interanual).

Sector privado

• En enero el saldo de las financiaciones al sector privado en situación irregular alcanzó a 6,4% de las financiaciones totales al sector. El indicador de mora de las financiaciones a las familias alcanzó 10,6%, en tanto que el ratio de morosidad de los créditos a las empresas totalizó 2,8%.

• El sistema financiero posee un elevado ratio de cobertura con previsiones respecto tanto del financiamiento total al sector privado (5,7%) así como de la cartera en situación irregular (89,2%).

• El sistema financiero mantiene un elevado grado de solidez frente al riesgo de crédito asumido a través de los niveles de previsiones y de capital integrados. El saldo en situación irregular neto de las previsiones en términos de la RPC se ubicó en un nivel bajo en enero (1,5%), comparando muy favorablemente respecto a una muestra amplia de países tanto de economías emergentes como avanzadas (medianas de 6,5% y 6,6% respectivamente).

• El sistema financiero mantiene elevados niveles relativos de capital regulatorio. La integración de capital (RPC) del conjunto de entidades alcanza a 29% de los activos ponderados por riesgo (APR) en enero (+1,7 p.p. interanual). El capital regulatorio representó 47,8% del saldo de financiamiento al sector privado neto de previsiones. Este valor supera el promedio observado en los últimos diez años (43,9%) y a los registrados en otras economías de la región (promedio de 23,4%), señalando un elevado nivel de resiliencia del sistema al riesgo asumido por la cartera crediticia.

Rentabilidad en riesgo

• En cuanto a la rentabilidad, el conjunto de entidades financieras inició el año con resultados positivos, llevando a que el ROA acumulado en 12 meses alcance 0,7% (ROE de 3,1%), reduciéndose en una comparación interanual.

• La exposición del conjunto de entidades financieras al sector privado se incrementó levemente a comienzos de 2026. Este desempeño se dio en un contexto en el cual el activo se redujo relativamente más que el saldo de crédito al sector privado. En enero el saldo de crédito total (en moneda nacional y extranjera) a empresas y familias representó 44,2% del activo a nivel agregado, aumentando 0,4 p.p. entre puntas de mes y 7,9 p.p. en términos interanuales.

La variación mensual estuvo explicada tanto por el segmento en pesos, como por el segmento en moneda extranjera (con un aporte de 0,2 p.p. del activo en ambos casos, hasta totalizar 34,5% y 9,7%, respectivamente). Al distinguir por tipo de deudor, los préstamos a las empresas ponderaron 24% del activo total en el período, en tanto que el crédito a las familias representó 20,2% del activo.

El nivel actual de exposición del sistema financiero al crédito al sector privado supera al promedio de los últimos 10 años (36,7%) aunque continuó siendo inferior que los valores picos observados en 2017 y 2018 a nivel local y que los verificados en la mayoría de los países de la región.

Sube la mora

• El ratio de irregularidad del crédito al sector privado se ubicó en 6,4% en enero, aumentando 0,8 p.p. respecto al mes anterior. El incremento en el período resultó generalizado en los distintos grupos de entidades financieras. El indicador de morosidad de las financiaciones a las familias alcanzó 10,6% en el mes (+1,3 p.p. más que en diciembre). Por su parte, el ratio de morosidad del crédito a las empresas totalizó 2,8% (+0,3 p.p. en el mes).

• En enero el saldo de previsiones totales del conjunto de entidades financieras se ubicó en 89,2% de la cartera en situación irregular (4,1 p.p. menos que en diciembre y -73,6 p.p. interanual) y 5,7% del financiamiento total al sector privado (0,5 p.p. más que en el mes previo y +3 p.p. interanual.

Cobertura y riesgo

• Al contemplar de forma conjunta los niveles de morosidad agregados con los registros de previsiones y de capital disponible, surge que el sistema financiero local conserva elevada cobertura respecto del riesgo de crédito. En particular, el indicador compuesto por el saldo en situación irregular neto de las previsiones en términos de la RPC se ubicó en 1,5% en el comienzo del año, por debajo de la mediana de una muestra amplia de países (de 6,8%).

• Los indicadores de liquidez del conjunto de entidades se incrementaron levemente en enero. El ratio de liquidez que considera exclusivamente las disponibilidades en pesos aumentó 0,8 p.p. de los depósitos en igual denominación, hasta alcanzar 14,1% (+2,3 p.p. interanual). Al incorporar los títulos públicos usados para la integración de efectivo mínimo, este indicador se ubicó en 33,7% de los depósitos en moneda nacional en el mes, 0,8 p.p. más respecto al cierre del año anterior (-3,4 p.p. interanual). Por su parte, el ratio entre activos líquidos y depósitos en moneda extranjera registró un incremento mensual de 1,1 p.p., hasta alcanzar 60,7% (-6,1 p.p. interanual).