Gustavo D'Amico: "El proyecto de desregulación de Federico Sturzenegger establece el fin de la marina mercante"
En la estrategia de desregulación de la actividad económica, el ministro Federico Sturzenegger permitiría jugar a empresas extranjeras sin radicarse en el país.
Gustavo D'Amico, titular de FENA, cuestionó el proyecto oficial de ley de desregulación del transporte naviero de cabotaje porque obliga a las empresas locales a competir en condiciones desventajosas con los extranjeros.
Tras la publicación del decreto 690/2026 de desregulación del practicaje el Gobierno busca avanzar en la apertura de la actividad marítima y fluvial naviera de cabotaje a empresas extranjeras. Desde la Federación de Empresas Navieras Argentinas, la cámara que reúne a las principales empresas que operan en el transporte de líquidos, cuestionan fuertemente la política.
La medida afectará principalmente al transporte de petróleo crudo desde los yacimientos en la cuenca austral y el Golfo de San Jorge hasta las refinerías de Bahía Blanca (Trafigura), Dock Sud (Shell) y Berisso (YPF), aunque la afectación sería a toda marina mercante nacional. En este diálogo exclusivo con MDZ, Gustavo DÁmico explica por qué las empresas locales corren riesgo de supervivencia, lisa y llanamente.
- Más allá del paro portuario ¿qué implicancias tiene este decreto de desregulación de la actividad naviera en el país?
- Vamos a separar. Lo del practicaje fue un decreto que salió publicado el viernes 31, que da de baja el sistema anterior y sometía a una nueva forma de trabajo de los prácticos, que son profesionales independientes y que tienen ya una historia de larga data en su servicio en el país, pero que, a su vez es un eslabón importantísimo porque los buques de gran porte, para entrar a los puertos argentinos, necesitan si o sí el servicio profesional del práctico.
Ése es un aspecto que se disparó con el decreto 690/2026 del viernes, pero nosotros estamos ya de antemano hace unas cuantas semanas tratando de predicar y de hacerle entender a los futuros analistas en el Congreso de este proyecto de ley, que el ministro Sturzenegger está por enviar. Ya hay un anteproyecto y diríamos un proyecto que está dando vueltas. En lo personal, como presidente de faena, creo que establece el fin de la Marina Mercante local.
- ¿Por qué decís esto? ¿Cuáles son los ejes del proyecto de ley?
- Cada vez que lo repaso porque uno lo lee, lo vuelve a leer y no porque no entienda el español, sino porque me cuesta creer que un ministerio se pueda enviar semejante proyecto al Congreso. Voy a tratar de ser breve. En la parte inicial establece que por 90 días, así como te lo digo, 90 días un buque extranjero con solo notificar a la Agencia Nacional de Puertos y Vías Navegables, el armador tiene la capacidad de trabajar 90 días en el cabotaje argentino. Quiere decir que durante 90 días sin estar registrado como empresa, con una estructura impositiva diferente, con una estructura del costo laboral diferente.
Es sorprendente porque pueden trabajar 90 días, se van ante los 90 días y no pasó nada. Durante 90 días el señor hace un contrato cualquier empresa particular petrolera o con cualquier otro cliente de otra actividad. Hace un contrato y durante 90 días el señor puede hacer trading, o sea en el cabotaje argentino sin ningún tipo de obligación, sin ningún tipo de control ni nada.
- ¿Qué fundamentos hay para avanzar en esta desregulación? porque hay una cantidad empresas navieras argentinas operando, no es que hay poca oferta.
- La institución que yo presido tiene en su comisión directiva, tiene empresas de capitales extranjeros, o sea, nada te prohíbe radicarte en Argentina, traer barcos y comercializarlos en aguas argentinas.
Lo único que estas empresas que ya están en el país hoy compiten con las condiciones argentinas, con los costos laborales argentinos, con la estructura impositiva argentina y bueno, ganamos, perdemos, pero ahí estamos todos conviviendo con la realidad y con la situación macro de la Argentina.
Esto es muy novedoso. Le decía a un amigo el otro día que usó una terminología parecida a la que usó el ministro Sturzenegger en algunas oportunidades de que en la Argentina hay muchas actividades que cazaron en el zoológico. Yo me río porque fueron palabras textuales que usó el ministro varias veces. Es un desconocimiento total, el buque es un commodity, se ve que hay gente a la que no le interesa la actividad de shipping, pero es muy interesante.
Es lo más parecido para los que estudiamos economía, a la competencia perfecta. Hoy un buque de tales características, hoy levantás un teléfono, hablás con un bróker en Nueva York o en Londres y vas a tener un valor que puede diferir en US$500 o US$300, pero el buque vale tanto por día. Un barco puede valer hoy US$15.000 por día y un broker puede decir 15.000 y lo otro te puede ser 15.500, pero es un commodity.
A partir de eso las empresas locales definen ese precio internacional. Así se ha trabajado históricamente inclusive con las petroleras, porque la mayor cantidad de buques mercantes en Argentina están dedicados al petróleo, a la carga líquida. Se define el precio, el precio del commodity y a partir de ahí con los clientes se hace grossing up, se carga sobrecosto argentino del impuesto al cheque, Ganancias, Ingresos Brutos, la carga laboral.
- Pareciera que estas situaciones no fueron contempladas en el proyecto de ley, ya que no es un tema de pocos jugadores.
- Sí, tenemos un costo más elevado que la marina mercante de otros países, pero no por los armadores. Por eso yo digo este concepto de permitir que alguien de afuera venga y lucre y opere en territorio o aguas argentinas es nuevo. ¿Qué queremos bajar? digamos la construcción, traemos gente de afuera le damos la concesión a cuatro o cinco empresas chinas y que vengan acá y que trabajen con la estructura impositiva y laboral china y seguramente el costo del metro cuadrado de la construcción va a ser más barato.
- ¿Qué impacto tiene en la actividad sectorial el hecho de que vengan una, dos o diez empresas en estas condiciones por 90 días? ¿Puede llevar a la quiebra empresas locales?
- Yo lo definí como un genocidio, que es una palabra muy fuerte, pero me parece que es muy nemotécnica, es un genocidio de empresas locales. No estamos en condiciones de poder competir con el mundo. Humildemente me permitiría apelar al criterio del ministro y de los futuros opinadores en el Congreso que, por lo menos, te tienen que dar una herramientas para poder competir.
Yo tengo que subir al ring en igualdad de condiciones. Es lo que me parece que en este proyecto no interesa, me parece muy absurdo.
- Mencionaste lo de los 90 días. ¿Hay algún otro punto caliente del proyecto?
- Es el más importante. Yo digo que este punto eclipsa todo lo demás, es un punto muy neurálgico. Permitir que por ese período de tiempo puedan operar buques extranjeros sin ningún tipo de responsabilidad tributaria ni de control, me parece que ya pasar a leer el resto no tiene tanto sentido.
- ¿Cómo sería el capítulo tributario? ¿Trabajarían por 90 días y no pagarían ningún impuesto?
- Como está el proyecto el señor viene, cierra un contrato con un cliente local, le paga la empresa el servicio y listo. Seguramente, ese empresario naviero que viene con el barco, a la Argentina por 90 días va a cobrar el flete en dólares, no como nosotros que lo cobramos en pesos. Este señor, seguramente, como no está operando en el país, le pagarán en una cuenta en el exterior, van a ser dólares reales afuera.
Pero vuelvo a repetir, es bastante extraño. Yo esto no lo vi nunca, sinceramente, con el eslogan de bajar los costos nunca presencié en Argentina y afuera, porque uno por la actividad marítima me ha tocado viajar mucho, estar mucho tiempo afuera. Países Suecia o Reino Unido, que son países de la cuna shipping. Estas cosas no son increíbles.? Sinceramente lo digo.
- ¿Han tenido algún tipo de contacto con el gobierno, con el ministerio de Desregulación?
- Bueno, ése es otro aspecto que a mí también me llama la atención. Yo a veces trato de hacer el rol del otro, ¿qué haría yo si fuera ministro de Desregulación? Yo creo que la persona de buena fe no puede saber de todo. Entonces, lo primero que haría si tengo detectado que hay una actividad que está con costos elevados, me pondría la escafandra, me pondría el equipo y buscaría en la actividad.
¿Qué quiere decir esto? Llamaría a los actores, llamaría los armadores, llamaría a los gremios, me tomaría 60 o 90 días. Hace dos años y medio que está el señor ministro en su cargo. Trataría de decir ´contame ¿cómo es tu realidad'. Nosotros a través de FENA le hemos mandado ya varias notas y la verdad que ni el protocolo de responderla. Porque de repente también está el tema de la educación. A mí me educaron de chiquito el protocolo. Si a vos te escribe un presidente de una federación, puede decir ´muchas gracias, el tema para mí ya está cerrado, nos vemos en el Congreso´, pero por lo menos contestarte.
- Con el tema de los prácticos, que estuvo en los medios en los últimos días. ¿Qué opinión tiene FENA?
- Creo que merece abordarse ese tema, de hecho quedó una comisión para trabajar ahora en conjuntamente entre el Ministerio de Defensa y los prácticos. Personalmente, siempre entendí que es un sector que también está un poquito elevado en algunas partes del servicio.
- No sé si es cartelización la palabra, pero ¿hay algún acuerdo para tener precios altos?
- El practicaje generalmente es caro en todo el mundo, pero acá es un poco más caro y hay pocos prácticos. Si vos llamas a la mesa y te sentás con los prácticos, con las agencias marítimas, que representan armadores extranjeros y empezás a buscar un consenso, se puede trabajar. Aunque no llegues a buen puerto, por lo menos, lo intentaste, pero acá no hay diálogo.
- ¿A qué sectores afectaría el proyecto si saliera como está, además del sector petrolero?
- La marina mercante local está principalmente abocada a la carga líquida. Obviamente, en la cantidad de buques por unidad que tiene FENA, la mayoría son petroleros. Hay portacontenedores, hay bull carrier, pero verdaderamente, la magnitud del problema está en la carga líquida.
- ¿Afectaría también a Vaca Muerta o solo a las cuencas de petróleo convencional?
- No, porque en Vaca Muerta el proyecto es de exportación y la exportación vienen los barcos al Golfo San Jorge, cargan y se van. Ahí está escindido de la problemática del cabotaje. Son barcos muy grandes, eso es todo exportación. El proyecto está abocado a derogar la Ley de Cabotaje, a permitir que con bandera extranjera y quiero ser reincidente con esto, porque no se da ninguna otra actividad. Permitir que un empresario extranjero, con su estructura de costos, venga a competir con el argentino. Eso no me lo imagino en la gastronomía, no me lo imagino en la construcción, no me lo imagino en ninguna actividad, por eso lo subrayo y creo que es el punto más absurdo del proyecto.
- La pulseada está hasta ahora en el Congreso.
- Cuando entre. Creo que con esto tal vez toman un espacio para recapacitar y ojalá entiendan que, a lo mejor, llamando a los actores y discutiendo y consensuando se pueda hacer algo mejor, entre todos.
