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FMI: Argentina comienza a mirar la estrategia del "faro peruano"

Pasada la primera revisión del programa con el FMI, con algunas dispensas para el país, ahora se busca sentar las bases de la estabilidad de más largo plazo.

Julio Velarde Flores, titular del Banco Central de Perú, es tomado como ejemplo por el FMI para lograr la estabilidad del peso argentino.

Julio Velarde Flores, titular del Banco Central de Perú, es tomado como ejemplo por el FMI para lograr la estabilidad del peso argentino.

Foto: Twitter Coloquio IDEA

Llegó el segundo semestre, y con esto el examen más importante que el país debe comenzar a rendir ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), más allá de las metas y objetivos firmados y comprometidos en el programa de Facilidades Extendidas firmado en abril de 2025, y que terminará dentro de 10 años.

Incluso podría finalizar antes si el país conseguir más de 70.000 millones de dólares para liquidar esa deuda. Y el hecho de estar aturdidos por (la falta) de dólares para acumular reservas, el gobierno tendrá que comenzar a analizar como cumplir con el faro que el Fondo le impuso a la Argentina.

Según lo acordado con el organismo que conduce Kristalina Giorgieva, el país debe comenzar a seguir el ejemplo de un estado colega latinoamericano, que para el FMI es un ejemplo.

Un poco de historia

Julio Velarde Flores llegó a la presidencia del directorio del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) en octubre de 2006 y permanecerá en su cargo hasta el mismo mes del año próximo, completando así cuatro períodos consecutivos en su cargo. En síntesis, 20 años al mando del banco central, en un país famoso por la inestabilidad crónica de sus jefes de Estado.

La clase dirigente peruana se le anima a cualquier persona que asuma la titularidad de la Casa de Pizarro, la sede de Gobierno. Pero hoy ningún político o política que quiera permanecer en la cúpula del poder de ese país o busque tener cierto respeto técnico, se le ocurre criticar a Velarde, y mucho menos accionar en contra de su estabilidad.

El actual titular del BCRP sobrevivió a siete presidentes, quienes llegaron y fueron eyectados con mayor o menor polémica; varios con causas judiciales por corrupción y hasta suicidios incluidos.

Persona clave

El Currículum Vitae de Velarde impacta. La página oficial del banco que conduce menciona que tiene maestría y estudios de doctorado en Economía en la Universidad de Brown, Estados Unidos; estudios avanzados de Economía en el Instituto de Economía Mundial de Kiel, Alemania, y realizó sus estudios de pregrado en Economía en la Universidad del Pacífico.

Dice también que fue presidente del Grupo Intergubernamental de los Veinticuatro Países para Asuntos Monetarios Internacionales y Desarrollo (G24) en el período 2018/2019 y presidente ejecutivo del Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR) desde 2004 hasta octubre de 2006.

Asimismo, ocupó los cargos de director del Banco Central de Reserva del Perú, de 1990 a 1992 y de 2001 a 2003, y fue decano de la Facultad de Economía de la Universidad del Pacífico en 2003. Finalmente, menciona que recibió “numerosos premios internacionales por su gestión al frente del BCRP.

Entre los diversos reconocimientos que ha recibido destacan el de la revista internacional The Banker, del grupo editorial Financial Times, quien lo distinguió como Banquero Central de las Américas del Año 2020 y como Banquero Central del Año a nivel global en 2015. En 2021 recibió también la mayor calificación como banquero central según la revista Global Finance”.

La jugada del FMI

El Fondo Monetario incluso le puso nombre al esquema cambiario: “Flotación libre a la peruana

El porqué de su permanencia tiene su explicación. Perú venció la inflación, logró superávits gemelos (fiscal y comercial) en el 95% de su gestión y se cree que es el responsable de que Perú haya mostrado el ritmo de crecimiento anual más importante en más de un siglo. Salvo los tiempos de pandemia, Velarde se mantiene invicto en cuanto a los resultados financieros, monetarios y, en general, macroeconómicos.

Velarde y su obra peruana es ese "faro" que el FMI le impone a la Argentina. El organismo fue muy claro con el país. Le impuso en el último programa de Facilidades Extendidas el esquema de flotación libre que aplica Velarde desde que llegó a la presidencia de su banco central. O, como alternativa, el esquema uruguayo, que a su vez siguió también el ejemplo de las doctrinas de Velarde.

Éstas son claras, simples y duras. Comienza por una definición del titular del BCRP. “Somos autónomos”, aclara el titular del banco. Si bien la Carta Orgánica de la entidad marca su independencia desde 1979, recién con la llegada de Velarde se aplicó en los papeles. Fue el encargado de entregar estabilidad al sol peruano, moneda que se transformó en la más respetada de la región.

Combate a la inflación

Cuenta el economista que una de las máximas es que se le entregó al BCRP la obligación de proteger al sol, bajo la consigna de la prohibición de prestar dinero al Poder Ejecutivo, más allá de las obligaciones presupuestarias, las que a su vez prohíben el financiamiento del déficit fiscal, salvo aprobación por mayoría absoluta del Congreso Nacional. Si el titular del BCRP le prestara dinero al Tesoro para financiar un descubierto primario, esa persona y el resto del directorio sería inmediatamente destituido por el Congreso. Y pasible de denuncias penales.

Velarde tiene también terminantemente prohibido emitir deuda, voluntaria o involuntaria, así como implementar transferencias de pasivos del Ejecutivo a la entidad. Si esto ocurriera, también sería destituido. De más está decir que si se aplicara esta norma, desde 1983 en adelante, ningún titular del BCRA podría haber permanecido mucho tiempo en el cargo. Incluyendo Santiago Bausilli, quien hace semanas transfirió deuda del Banco Central al Tesoro.

Un solo dólar

En cuanto a la política cambiaria, no podría haber valores alternativos entre el peso y el dólar. Nada de CCLs, MEPs, oficiales varios, y mucho menos algún blend, Fernet o similar. No puede haber tampoco ningún tipo de alteración en el ritmo de liquidación de divisas a la demanda de importadores, demandantes de dividendos o, simplemente, peruanos y residentes que quieran ahorrar en esa moneda.

El sol permanece como el dinero oficial. Sólo con esa opción se pueden pagar impuestos, o transferir fondos a cualquier dependencia pública comenzando por el pago de salarios. Pero los bancos tienen la libertad de ofrecer cuentas de dólares a los clientes. Y esas divisas son protegidas. Por Velarde. Quien, desde que asumió en 2016, nunca siquiera se aproximó a tocarlas, convirtiendo al sistema financiero peruano en uno de los más fuertes y seguros del continente.

Defensor del equilibrio fiscal, siempre defiende el concepto de adecuar recursos con gastos, sin ajustes mayores a los necesarios. Pero nunca desperfilando el criterio de utilizar instrumentos “con los que los administradores deban adecuarse a niveles de gastos determinados”.

Todo este simple catálogo de manejo de la política monetaria y cambiaria peruana impulsada por Velarde, es lo que el FMI quiere para el país. Hay algo claro: la idea de demoler el BCRA quedará para otra gestión. Una en la que no se necesiten los dólares del Fondo Monetario para, por ejemplo, abrir el cepo como hizo el Gobierno en abril pasado en forma parcial.