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Enrique Piñeyro operará con su propia aerolínea en el país

Enrique Piñeyro oficializó su desembarco en el sector aerocomercial con una firma destinada a vuelos privados y misiones especiales bajo el nombre de Anchoíta Aviación.


El cielo argentino sumó un protagonista con un perfil tan particular como su trayectoria. Enrique Piñeyro, médico, piloto, cineasta y empresario gastronómico, oficializó su desembarco en el sector aerocomercial con una firma destinada a vuelos privados y misiones especiales bajo el nombre de Anchoíta Aviación, una sociedad que tomó forma jurídica luego de varios años de operaciones bajo el radar.

La estructura societaria quedó definida con un capital inicial de 10 millones y una distribución de participaciones que deja en claro quién maneja los hilos. El propio Enrique Piñeyro concentra el 98% de las acciones, mientras que el 2% restante quedó en manos de Fernando Dubois, contador de su confianza que además ocupa el cargo de gerente.

Anchoíta Aviación: vuelos solidarios y misiones especiales

Pese a que la inscripción figura como reciente, el proyecto tiene historia. El empresario admitió que la compañía venía funcionando desde 2018 y que recién ahora decidió blanquear su organigrama formal. La actividad central, por el momento, continuará concentrada en vuelos humanitarios y tareas de asistencia, en línea con el perfil que su titular viene cultivando hace más de una década.

En ese terreno, Anchoíta Aviación trabaja codo a codo con Solidaire, la organización fundada por Enrique Piñeyro para trasladar refugiados, migrantes y ayuda hacia zonas de conflicto. Buena parte de los movimientos recientes tuvieron como destino el continente africano, con especial protagonismo en la crisis humanitaria que atraviesa Sudán.

El bautismo de la flamante aerolínea no responde a un capricho. Anchoíta es también el restaurante que el empresario abrió en 2018 en Chacarita, un local que en pocos años se ganó un lugar entre los más respetados de Buenos Aires y consiguió mención en la Guía Michelin. Esa marca, asociada a un estándar exigente, ahora cruza la frontera y aterriza en el mundo aeronáutico.

El abanico operativo habilitado para la firma es amplio: transporte aéreo regular y no regular, vuelos charter, taxi aéreo, servicios sanitarios, mantenimiento de aeronaves y consultoría especializada. A eso se suman las posibilidades de incursionar en turismo y en la comercialización de equipamiento del rubro, lo que abre la puerta a futuros desarrollos comerciales más allá de la actividad solidaria.

El lanzamiento se inscribe en un contexto de movimiento intenso para el negocio aerocomercial argentino, atravesado por la desregulación impulsada en los últimos tiempos. En ese escenario aparecen otras iniciativas que apuntan a nichos puntuales, lo que dibuja un mapa con más jugadores, más competencia y un margen de maniobra inédito para quienes se animan a operar una aerolínea en el país.