El nuevo paradigma del consumo en Mendoza: una recuperación que no es para todos
Con moderadas mejoras en los índices nacionales, en la provincia se observan diferentes “velocidades” en distintos rubros. Qué podría impulsar un homogéneo repunte.
El consumo en Mendoza muestra una realidad dual en los diferentes segmentos.
Prensa Ciudad de MendozaEl consumo en Argentina en general, pero en Mendoza en particular, está atravesando una dualidad que abre un nuevo paradigma en medio de una tímida recuperación. Mientras los sectores de mayores ingresos sostienen viajes, gastronomía premium y compras de alto valor, la clase media continúa administrando cada gasto y los hogares de menores recursos siguen concentrados en llegar a fin de mes.
Ese comportamiento, de acuerdo a la lectura de los especialistas, seguirá marcando el ritmo del mercado durante los próximos meses, en un escenario que combina una inflación más moderada, el regreso de las cuotas para la compra de bienes durables y un consumidor que empieza a recuperar previsibilidad, aunque todavía con fuertes diferencias según el nivel de ingresos.
Los números del consumo
Los relevamientos nacionales muestran que la recuperación todavía es frágil. El último Índice de Ventas Minoristas Pyme elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) registró en junio un crecimiento interanual del 0,9%, el primero después de trece meses consecutivos de caídas. Sin embargo, la comparación mensual mostró una baja del 1,3% respecto de mayo y el primer semestre cerró con una retracción acumulada del 2,5%, lo que evidencia que el repunte aún no logra consolidarse.
Asimismo, los últimos datos oficiales muestran un panorama mixto. Según el Indec, las ventas en supermercados continúan mostrando un comportamiento dispar, mientras que los shoppings registran una recuperación más consistente, impulsada principalmente por indumentaria, electrónica, gastronomía y entretenimiento. Al mismo tiempo, las operaciones con tarjetas y las ventas financiadas crecieron durante los últimos meses, en línea con la mayor disponibilidad de crédito para consumo.
La brecha en el consumo
Para el director de Evaluecon, José Vargas, la principal característica del escenario actual es la profundización de la brecha entre los distintos estratos sociales. “Hay una marcada diferencia entre los distintos sectores en cuanto al nivel de consumo”, explicó el economista. Según señaló, la evolución de los precios también juega un papel importante, ya que los productos masivos no aumentan al mismo ritmo que los bienes premium, situación que termina favoreciendo a los segmentos de mayores ingresos.
Vargas sostuvo que esos sectores cuentan con herramientas para proteger su poder adquisitivo mediante inversiones o instrumentos financieros y, por lo tanto, mantienen un nivel de consumo que incluso mejora en el contexto actual. Entre los rubros que muestran mayor dinamismo mencionó los viajes, la gastronomía premium, los bienes durables y los alimentos de alta calidad.
En el otro extremo, advirtió que los hogares de menores ingresos atraviesan una situación completamente distinta. “Hoy intentan hacer rendir el ingreso la mayor cantidad de días posible porque no alcanza para cubrir los 30 días de necesidades básicas, incluso con altos niveles de endeudamiento”, afirmó. En ese contexto, aseguró que el patrón de consumo dejó de ser simplemente conservador para transformarse, en muchos casos, en uno de supervivencia.
Qué ha mejorado en Mendoza
La visión desde el comercio coincide en parte con ese diagnóstico. El gerente general de Palmares Mall, Diego Lago, aseguró que durante el segundo trimestre comenzaron a observarse algunas señales de recuperación, especialmente en categorías vinculadas a bienes durables.
“Hay categorías que, con la aparición del crédito y precios más estables, empiezan a recomponerse”, explicó. Entre ellas destacó especialmente la electrónica. Si bien el Mundial de fútbol no generó este año el tradicional salto en la venta de televisores, aseguró que el regreso de los planes de nueve y doce cuotas volvió a impulsar la compra de productos como televisores y teléfonos celulares.
Sin embargo, aclaró que la recuperación no alcanza a todos por igual. “Las marcas medias son claramente las más perjudicadas. El segmento medio es el más cauto porque hoy se está acostumbrando a pagar servicios, combustibles y todos los gastos de la vida cotidiana”, sostuvo.
El informe de CAME también refleja un comportamiento muy similar al que describe el referente del retail. Según la entidad, el leve crecimiento de junio estuvo impulsado principalmente por el cobro del aguinaldo, el movimiento económico generado por el Mundial de fútbol y las promociones con financiación. Aun así, advirtió que el consumo continúa siendo altamente selectivo, con hogares que priorizan compras puntuales y comercios que dependen cada vez más de los planes de cuotas y los beneficios bancarios para concretar ventas.
Para Lago, el consumidor mendocino además presenta una particularidad adicional, ya que durante varios años el comercio local sufrió con fuerza la competencia de Chile. “En Mendoza nos estamos levantando del piso”, resumió. En ese sentido, consideró que parte de la mejora responde a que muchos consumidores comenzaron a advertir que ciertos productos tampoco son significativamente más baratos en el exterior, especialmente cuando en Argentina pueden financiarse en varias cuotas.
“Vestirte con determinadas marcas puede costar apenas entre un 15% y un 20% más que afuera, pero acá lo podés pagar en seis, nueve o doce cuotas. Además, primero hay que tener la posibilidad de viajar”, señaló.
A su juicio, las verdaderas diferencias aparecen principalmente en marcas internacionales que todavía no llegaron al país y en las grandes liquidaciones que suelen realizar los comercios del exterior.
Gastronomía: ventas sostenidas, pero menor rentabilidad
La gastronomía también refleja la segmentación del consumo. Lago explicó que los restaurantes orientados al segmento medio muestran un cliente más prudente, aunque en Palmares mantienen una buena respuesta. Los establecimientos premium también continúan registrando un nivel de actividad favorable.
No obstante, advirtió que el principal desafío ya no pasa exclusivamente por el volumen de ventas. “El problema hoy está en la rentabilidad, no en la venta”, afirmó. Según explicó, muchos establecimientos de mayor nivel no pudieron trasladar completamente el aumento de sus costos a los precios finales para no perder competitividad, lo que redujo sus márgenes de ganancia pese a mantener un flujo sostenido de clientes.
En paralelo, la encuesta de CAME mostró que, aunque la mitad de los comerciantes considera que su situación económica se mantiene estable respecto de un año atrás, persiste una fuerte preocupación por la rentabilidad. El aumento de los costos fijos y una competencia cada vez mayor dificultan trasladar los incrementos a los precios finales, un diagnóstico que coincide con lo observado por el sector gastronómico mendocino.
En una lectura positiva de la situación aparece un factor que está favoreciendo la actividad comercial durante este invierno: el buen movimiento turístico. Desde Palmares destacaron un importante flujo de turistas argentinos y una sostenida presencia de visitantes brasileños, dos segmentos que vienen impulsando tanto la gastronomía como el consumo en distintos locales del centro comercial.
El crédito, la clave para la segunda mitad del año
Con una inflación que muestra mayor estabilidad y precios menos volátiles, tanto economistas como comerciantes coinciden en que el principal desafío pasa ahora por recuperar el poder de compra. "Más que poner plata en el bolsillo, hay que darle poder de compra a la gente", sostuvo Lago.
En esa línea, consideró que una mayor oferta de crédito para consumo podría convertirse en uno de los motores de la actividad durante el segundo semestre, especialmente para los bienes durables y otros consumos postergados por la clase media.


