El FMI revisa el acuerdo con el Gobierno y pone la lupa sobre las reservas del Banco Central
El Gobierno se reunió con la misión del FMI para renegociar metas de reservas y destrabar un desembolso de US$ 1.000 millones.
Kristalina Georgieva, titular del FMI, y el ministro Luis Caputo mantienen una buena sintonía y se descuenta que el organismo avalará lo actuado el año pasado pero crecen las dudas por la recaudación y la suspensión del nuevo IPC.
X | @KGeorgievaTras conocerse el dato de inflación de enero de 2026, el equipo económico mantuvo una extensa reunión con la misión del Fondo Monetario Internacional que se encuentra en Buenos Aires desde la semana pasada para evaluar el cumplimiento de las metas del programa por US$ 20.000 millones. Además del resultado fiscal proyectado para 2026, los técnicos del organismo pusieron especial atención en la acumulación de reservas internacionales netas por parte del Banco Central.
Desde el Ministerio de Economía calificaron el encuentro como “positivo” y señalaron que se extendió durante buena parte de la jornada. La delegación del Fondo, encabezada por Luis Cubeddu y Bikas Joshi, se retiró del Palacio de Hacienda poco antes de las 18 sin realizar declaraciones públicas.
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La visita representa un momento clave para el Gobierno, que necesita obtener un nuevo waiver —un perdón por el incumplimiento de una meta— y renegociar el objetivo de reservas para habilitar un desembolso cercano a los US$ 1.000 millones, un giro que en el mercado dan prácticamente por descontado.
La semana pasada, voceros del FMI habían informado que la misión llegó al país para avanzar con la segunda revisión del programa bajo el Servicio Ampliado del Fondo y, en paralelo, abordar la consulta del Artículo IV correspondiente a la Argentina.
El frente más sensible de la negociación es el de las reservas. El BCRA se había comprometido originalmente a cerrar el cuarto trimestre de 2025 con reservas netas positivas por US$ 2.400 millones. Tras la primera revisión del acuerdo, esa meta fue recalibrada a un rojo de US$ 2.600 millones. Aun así, el objetivo no fue alcanzado, en parte por una estrategia cambiaria orientada a contener el tipo de cambio y por las ventas realizadas durante la inestabilidad previa a las elecciones legislativas del año pasado.
A ese escenario se sumaron fuertes vencimientos. Luego de cancelar US$ 4.200 millones a bonistas a comienzos de 2026, el ministro de Economía, Luis Caputo, debió enfrentar en febrero un pago superior a los US$ 800 millones con el Fondo. Para cumplir con ese compromiso, el Gobierno recurrió a la compra de Derechos Especiales de Giro (DEGs) a Estados Unidos, que luego fueron utilizados para saldar intereses con el organismo.
El propio Caputo explicó la operatoria a través de sus redes sociales. “Si se pagaran en dólares, transferiríamos directamente los dólares al Fondo. Pero como se pagan en DEGs, hay que comprarlos. Se los compramos a Estados Unidos, que es vendedor de DEGs. Es una operación común y a precio de mercado”, detalló.
Los DEGs son un activo internacional emitido por el FMI bajo la conducción de Kristalina Georgieva. Funcionan como unidad de cuenta y reserva entre los países miembros, y su valor se define a partir de una canasta de monedas internacionales.
El Banco Central y la recomposición de reservas
El pago al FMI impactó de manera directa en el nivel de reservas del Banco Central. Sin embargo, pese al incumplimiento de la meta pactada, la autoridad monetaria activó a comienzos de 2026 un programa sostenido de compras de divisas que le permitió adquirir hasta ahora US$ 1.692 millones.
Ese esfuerzo no se tradujo en una suba equivalente de las reservas brutas, debido a los vencimientos afrontados con organismos internacionales y a la evolución de algunos activos. Este martes, el BCRA absorbió US$ 42 millones en el mercado cambiario, lo que representó el 8,3% de la oferta diaria, que superó los USD 500 millones.
Las reservas internacionales brutas, en tanto, retrocedieron US$ 91 millones y se ubicaron en US$ 45.232 millones, afectadas en parte por la caída del precio del oro, que descendió 0,6% hasta los US$ 5.049,60 la onza.
De cara a 2026, las proyecciones oficiales estiman compras netas de divisas por entre US$ 10.000 millones y US$ 17.000 millones, en función del proceso de remonetización de la economía. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, señaló que la consolidación de reservas dependerá tanto del fortalecimiento de la demanda de pesos como del ingreso sostenido de dólares. Según datos oficiales, la autoridad monetaria ya alcanzó más del 14% del objetivo anual previsto.

