El crudo diagnóstico del presidente de la CAME sobre el cierre de comercios en Mendoza
Ricardo Diab llegó a la provincia al frente de la reunión nacional de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa. La caída del consumo y la falta de respuestas.
Ricardo Diab, presidente de la CAME, pasó por Mendoza y analizó la crisis que atraviesan los comercios en el país.
Lucho Vigazzola / MDZCuando un comercio no aguanta los costos, primero se corre del microcentro al macrocentro, después a la periferia y, en el peor de los casos, termina vendiendo desde el garaje de la propia casa antes de un cierre. Ese lamentable camino es el que están transitando muchas empresas hoy en día en Argentina y que se repite ciudad tras ciudad, incluída Mendoza. Al menos ese es el diagnóstico que dejó Ricardo Diab, presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), durante su paso por tierras mendocinas.
Diab llegó a la provincia al frente de la reunión de su Comité de Presidencia, integrado por representantes de 16 provincias, que esta vez sesionó en Mendoza. Detrás de la agenda institucional asomó un panorama más incómodo, el de un consumo minorista que acumula una caída del 2,4% en lo que va del año, un fenómeno de cierre de locales que el propio dirigente reconoce en otros puntos del país y una falta de diálogo con las máximas autoridades nacionales para encontrar soluciones.
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Durante una entrevista con MDZ Online, el presidente de CAME habló sobre el ingreso de las nuevas generaciones, repasó la diversificación de la matriz productiva mendocina, con la energía como nuevo motor y la vitivinicultura relegada, y planteó una batería de reclamos al Gobierno nacional y cambios en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para que alcance también a las pequeñas empresas.
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-¿Qué visión tiene de las nuevas generaciones de empresarios pyme?
Es algo muy importante para nosotros, que tiene que ver con el Comité de Presidencia, los 16 miembros representantes de 16 provincias de todo el país que sesionamos esta vez acá en Mendoza al unísono con el Premio Joven Nacional. Ese es un sector fundamental, tenemos un eslogan que dice que hay presente y futuro. Creemos indispensable generar en los jóvenes la conciencia de lo que significa la representación gremial empresaria, y que estén capacitados en todas las áreas, independientemente de su actividad específica.
Muchos de nosotros, como en mi caso particular, nos fuimos formando como dirigentes con prueba y error, a través del tiempo y con muchas falencias. Hoy creo que los jóvenes que acceden a nuestro espacio ya vienen con un bagaje de conocimiento que es fundamental. Formamos y capacitamos dirigentes. Estos jóvenes seguramente en un futuro cercano serán los que estarán en las mesas de discusiones o de propuestas, y es indispensable. El tiempo no se detiene, y por más que nos queramos aferrar a nuestros lugares, sabemos que tenemos que dejar paso, y qué mejor que quien nos suceda tenga las capacidades suficientes para ser mejores que nosotros.
-¿Qué cualidades ve en estas nuevas generaciones?
Primero, la vocación por el servicio, una sensibilidad social que le importe el otro. Porque a nosotros, en principio, nos une la conveniencia a necesidades económicas, más que ideológicas o partidarias. Pertenezco a un determinado rubro, quiero ver cómo mejoro, con quién me junto para tener mejores beneficios. Pero si lo hago solamente por mí, y por lo que me interesa a mí en mi rubro, no voy a ser seguramente un dirigente de una determinada élite.
Cuando estás en la comandancia máxima de una institución como la nuestra, que va de Jujuy a Tierra del Fuego con 1.500 cámaras, federaciones y confederaciones, imaginemos que en un lugar hay sequía, en otro inundación, en otro nieve, en otro turismo y en otro no hay absolutamente nada. Son distintas situaciones. Y si no te importa el otro, y decís que no es mi tema, no es mi rubro, entonces fundamental, tenés que tener empatía por el otro, vocación de servicio. Luego lo demás se adquiere, las capacidades en inteligencia artificial, el sistema, educación financiera, hoy tenemos las herramientas para acceder a mil cosas. Pero si de base no tenés sensibilidad social, es muy difícil.
-CAME releva mensualmente las ventas minoristas y el comercio ha sido uno de los sectores más golpeados. ¿Cómo ven el panorama?
Nosotros relevamos siete u ocho rubros de consumo masivo, por eso aclaramos que es puntual, porque si de repente sumamos un rubro al que en la actualidad le puede estar yendo muy bien, distorsiona nuestra medición. Hacemos siempre lo mismo hace 16 años, con lo cual nos equivocamos o la acertamos de la misma manera, con el mismo criterio.
Indumentaria, calzado y marroquinería son de los rubros siempre más castigados, salvo que en alguna circunstancia, como en 2025, aparezca un financiamiento laxo con cuotas y ahí repunte, para luego volver al estándar. Además es uno de los productos con mayor competencia por las compras vía internet, y peor todavía para nosotros, cuando son compras internacionales, que ni siquiera son de la industria nacional. Alimentos y bebidas suben y bajan conforme las circunstancias. Ferretería también depende de la situación del país, de hecho su mayor éxito fue durante la pandemia, cuando todo el mundo aprovechaba para arreglar alguna cosa en su casa. Perfumería es más superfluo, entonces responde a circunstancias muy particulares, como épocas de regalos. Farmacia tiene que ver con la estación del año, si hay alguna enfermedad estacional, hay más visitas.
Ese es el universo que manejamos en la estadística, y sobre eso llegamos a un 2,4% acumulado de volumen negativo de consumo respecto de los primeros nueve meses de 2025.
-En Mendoza se dieron muchos cierres y traslados de comercios del microcentro hacia zonas más periféricas. ¿Ven la misma situación en otros lugares del país?
Le voy a dar un ejemplo. Yo soy de la provincia de Santa Fe, de Rosario propiamente dicho, que está enclavada en la región centro, una de las más ricas del país por sus características. En Rosario y en la provincia tenemos puertos, ganado, cereales, industrias, servicios y comercio. No obstante, no podemos escapar del contexto macro nacional. En Rosario, este año se dio el récord de locales cerrados en el microcentro. Del microcentro pasa el que puede al macrocentro, del macrocentro a la periferia, y de la periferia al garaje de su casa, en el mejor de los casos, cuando uno termina cerrando, porque no le dan los costos y no se quiere resistir a cerrar el negocio, entonces se va corriendo. Por eso digo, si en un lugar tan específico y con tanto movimiento como Rosario ocurre esto, como también ocurre en Córdoba, imaginemos cómo será en otra parte del país con menos posibilidades productivas que las nuestras.
-¿Cómo lee la diversificación de la matriz productiva mendocina, con la energía como uno de los motores y sectores como el agropecuario o la vitivinicultura relegados?
Lamentablemente esa es la parte que nosotros reclamamos, porque seríamos muy necios si no admitiéramos que había una necesidad de equilibrio fiscal, de bajar la inflación, de tener previsibilidad cambiaria. Eso es de manual, y creo que es plausible, no podemos negarlo. Ahora, cuando todo eso trae alguna consecuencia para algunos sectores, es la parte que queremos introducir en la discusión, es decir, cómo hacemos un mix entre lo que es tan necesario y las consecuencias que esto está trayendo.
La consecuencia se ve en la vitivinicultura, pero también en la explotación de Vaca Muerta, petróleo, gas y minería. Ahora, en la creencia de que eso va a derramar y va a solucionar la otra parte, nosotros vemos que se demora mucho en el tiempo. Y mientras tanto, nuestros representados nos reclaman gestión, nos reclaman acción, y lamentablemente no vemos la interlocución en el Gobierno nacional para poder corresponder a nuestro reclamo o a nuestra propuesta, porque siempre lo que peticionamos está acompañado de una propuesta.
-¿Qué propuestas puntuales tienen?
Creemos que, para lo que representa nuestro sector, una política de incentivo al consumo tiene que ver, por supuesto, con el poder adquisitivo, con un financiamiento para el consumo que sea bien laxo y con el acceso al crédito de las pymes, porque hoy apenas una de cada tres pymes puede acceder a un préstamo medianamente razonable. También con una nueva matriz impositiva que reacomode lo que tiene que ver con ingresos brutos y tasas, algo que todavía está demorado en el tiempo.
Pedimos control del contrabando, que genera venta ilegal, mientras el ARCA le inmoviliza la cuenta a una empresa registrada por falta de pago y al lado hay otro vendiendo mercadería de contrabando y sin factura. Para una pequeña empresa, los valores que se manejan en el RIGI no son accesibles de ninguna manera, por lo cual también es un tema para revisar. Lo mismo con la devolución fiscal del IVA. Son temas que tratamos, tenemos argumentos y, por ahora, los estamos planteando con los legisladores.
-¿Por qué cree que no existe esa interlocución con el Ejecutivo nacional?
Nosotros nos consideramos los representantes más importantes de las pymes, porque lo somos, pero supongamos que no lo fuéramos, hay otras instituciones pymes que tampoco son recibidas. Si analizo la importancia que puede tener el sector pyme en la Argentina, pero veo que solamente cuenta con una subsecretaría en el gobierno como representación, eso me está dando la importancia que se le da a nuestro sector. Yo pretendería que como mínimo hubiera un ministerio pyme al cual recurrir. Si tengo una subsecretaría, me estás diciendo que hay límites en la importancia de la representatividad.
-¿Cómo impacta la tecnología en el sector, tanto el comercio electrónico como el avance de la inteligencia artificial en los puestos de trabajo?
No soy experto ni perito en la materia, pero vemos la realidad. Si alguien va a hacer un curso de introducción a la inteligencia artificial, lo primero que le comentan es cuánta gente puede tener de menos si la implementa, con lo cual es una realidad, una triste realidad. Hoy tenemos la encíclica del Papa, que pone al hombre en el centro de la escena, justamente por la peligrosidad que conlleva este tipo de cuestiones. Negarse a esto es ser un retrógrado, así que no podemos eludir sumarnos a todo lo que implica la inteligencia artificial, pero creo que es una complicación más para cierta parte de la humanidad.
En cuanto al comercio electrónico, indefectiblemente vino para quedarse. Las nuevas generaciones ya se han acostumbrado a hacer cualquier tipo de compra a través de estos medios, hay que adaptarse lo más rápido posible. Nosotros tenemos infinidad de cursos y capacitaciones, aunque lamentablemente no cualquier comercio puede generarlo, porque después viene todo el proceso de entrega de la mercadería y de devoluciones, que a veces para un pequeño comercio es más pérdida que ganancia. Pero no nos podemos negar, hacemos nuestro mayor esfuerzo para que nuestros asociados por lo menos entiendan de qué se trata.