El crédito retoma impulso: tarjetas lideran y los hipotecarios UVA acumulan 100% interanual
El crédito al sector privado crece levemente, con tarjetas y UVA liderando, mientras persiste la cautela frente a salarios y tasas.
El crédito en pesos se mantuvo en 9,3% del PIB, incluyendo los préstamos en moneda extranjera.
Archivo MDZEl crédito en pesos al sector privado registró en abril, según el Informe Monetario Mensual del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una expansión real de 0,6% sin estacionalidad, revirtiendo dos meses consecutivos de caídas.
El aumento se extendió a la mayoría de las líneas. En términos del producto bruto interno, el crédito en pesos se mantuvo en 9,3%. Incluyendo los préstamos en moneda extranjera —que acumularon unos US$ 1.400 millones en el mes—, el ratio a PIB asciende a 12,3%.
Lo vemos más como una señal incipiente que como una recuperación consolidada. Para hablar de tendencia necesitamos al menos tres o cuatro meses de crecimiento real sostenido, compresión de tasas y mejora del salario real. Argentina sigue por debajo del 10% de crédito a PBI, cuando la región está en 40–60%. Hoy hay reactivación, pero todavía frágil.
El predominio del “plástico”: liquidez inmediata sobre deuda estructural. Las financiaciones con tarjeta de crédito crecieron 3,1% real sin estacionalidad, mientras los préstamos personales no mostraron cambios significativos. En términos interanuales, los personales acumulan una suba de 9,5% en términos reales y las tarjetas 1,6%.
La tarjeta es financiación implícita, inmediata y con menor fricción. En muchos casos el usuario ya tiene límite aprobado, mientras que el préstamo personal requiere scoring y decisión activa. Además, permite financiar consumo en cuotas cortas —3 a 6 meses—, lo cual en un contexto de incertidumbre es más manejable.
Créditos UVA: cuota versus salario
Los créditos hipotecarios registraron una expansión mensual de 0,7% real sin estacionalidad y acumulan un incremento del 100% interanual, impulsados por los créditos ajustables por UVA.
Los prendarios crecieron 3% real en el mes y 13% en los últimos doce meses. En conjunto, los préstamos con garantía real avanzaron 1,7% real sin estacionalidad en abril y se ubican 48,4% por encima del nivel de un año atrás. La cuota ajusta por inflación, y en un contexto en el que la inflación sigue corriendo por encima de la recomposición salarial, el esfuerzo mensual en pesos aumenta sistemáticamente.
Con un tipo de cambio relativamente estable y precios en pesos subiendo, la cuota en dólares hoy es significativamente más alta que hace 12 meses. No vemos un riesgo de saturación todavía, pero sí un riesgo de originación: si no se calibra bien la capacidad de pago, el sistema puede generar estrés en los próximos años.
Respecto a la estabilidad cambiaria —el tipo de cambio cerró abril en $1.381 por dólar, alejado del techo de la banda de flotación, con reservas internacionales en US$ 44.516 millones.
Cuando el dólar deja de ser una variable de shock, el usuario vuelve a evaluar compromisos de mediano plazo. En Alprestamo mejora la intención de búsqueda y la tasa de inicio de solicitudes. Pero la conversión final sigue dependiendo de la tasa real y de la previsibilidad del ingreso. La paz cambiaria es condición necesaria, pero no suficiente.
Radiografía del nuevo usuario
En línea con el contexto de abril, se observa mayor actividad en segmentos de ingresos medios y medios-bajos, con foco en productos de liquidez y refinanciación de pasivos. El rango etario de 25 a 45 años sigue siendo el núcleo de demanda, con mayor participación de perfiles que antes quedaban fuera del sistema tradicional.
Cuando un usuario es evaluado por múltiples entidades —como sucede en el marketplace—, las tasas de aprobación pueden subir entre 20% y 40% respecto a una evaluación única. El problema no es solo de demanda, sino de cómo se toman las decisiones de crédito.
* Julián Sanclemente, CEO y cofundador de Alprestamo.


