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El campo mira a la próxima cosecha y apuesta al boom de los biocombustibles

Arrancó la siembra del cereal de invierno con una proyección de 6,5 millones de hectáreas. La urgencia de reponer nutrientes tras la extracción récord del ciclo previo y el impacto del costo de la urea post-conflicto en Medio Oriente.


Al igual que la cosecha del último ciclo, que prácticamente ya está terminando para la soja y que, según el informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, ya se ubica en 85% de la superficie sembrada, también se está acelerando la siembra del nuevo ciclo 26/27, donde el trigo de invierno ya cubrió casi el 15% de las previsiones de 6,5 millones de hectáreas.

Y, aunque las perspectivas hablan de una pequeña caída del área de -3%, la baja en volumen de la próxima cosecha podría ser mucho mayor, si no se fertiliza en forma adecuada para compensar la extracción extrema de nutrientes de la última cosecha donde se recolectó el récord de 29 millones de tn.

Por el momento, los productores solo aprovechan la muy buena humedad que hay en el subsuelo de buena parte de las áreas agrícolas del país y, tal como informó semanas atrás MDZ, aunque los precios de importación de la urea estarían bajando, en forma relativa, los resultados para la producción son variados ya que, algunos llegaron a sembrar con fertilizante comprado en enero-febrero (antes de la guerra con Irán), mientras que otros lo hicieron con la trepada posterior, a partir de marzo.

En realidad, el acomodamiento ahora de los valores estaría dando ya cierta tranquilidad más vale para la próxima gruesa. Mientras tanto, se mantiene el atraso en la recolección del maíz (37% del área) con una producción de 64 millones de tn. según la BCBA, y de 67 millones para Agricultura, mientras que la soja con 85% se ubica sostenida, ahora en más de 51 millones de tn.

Granos = más dólares

A pesar del retraso provocado por las lluvias de abril, ahora parece haberse regularizado el ingreso de mercadería a los puertos, al punto que el último informe de CIARA-CEC de mayo dio un total de U$S 2.677 millones ingresados por el complejo exportador de granos y subproductos, oleaginosos y cerealeros, por lo que ya se acumulan U$S 10.443 millones en lo que va del año.

Debido a las cotizaciones, hasta ahora, la cifra en 12% inferior, a la obtenida en el mismo período del año pasado.

Esto, seguramente, no afectará el recuperado estatus de Rosario que se volvió a consagrar como el principal nodo agroexportador del mundo, superando a Nueva Orleans en EE.UU., y a Santos en Brasil.

El tonelaje que lo devolvió al primer puesto fue de 75,7 millones de tn. en 2025, mientras que sus principales competidores alcanzaron los 74,8 millones (N.Orleans), y 60 millones Santos (Brasil).

Es que en un tramo de 70 kilómetros sobre la vera del río Paraná, entre Timbúes al norte y Arroyo Seco al sur, se concentran 30 terminales portuarias, de las cuales 18 despachan productos agroindustriales.

El Gran Rosario concentra más de 52 millones de toneladas anuales de capacidad de molienda de oleaginosas, equivalente al 75 % del total nacional. Pocas regiones del mundo combinan, en un radio tan acotado, semejante escala de infraestructura portuaria, capacidad agroindustrial y flujo exportador.

“Todo en un solo lugar”

La frase fue el “leiv motiv” de la amplia convocatoria de operadores que tuvo recientemente el A3, el poderoso mercado, ya de nivel internacional, y el único de futuros en el país, integrado por el MatBA (Mercado a Término de Buenos Aires), Rofex (Futuros de Rosario), y MAE (Mercado Abierto Electrónico).

La perfomance es clara: 1º dólar futuro con cerca del 30% del movimiento, seguido por tecnología, 3º dólar spot, y 4º granos con un volumen que ya llega a alrededor de 90 millones de tn/año, es decir, cerca del 70%-75% de la cosecha (en Chicago, la cosecha se “da vuelta” varias veces al año).

De tal forma, tanto índices (Bitcoin, S&P500, Merval), como productos financieros (tasas, oro, petróleo, bonos, dólar futuro), o granos (con 3 posiciones abiertas), se encuentran nucleados en A3, simplificando el acceso y la operatoria en el mercado de capitales.

Y las expectativas no parecen ser menores en ninguno de los grupos, ya que se espera mantener la tendencia al crecimiento que se viene dando y que, en el caso de los granos, plantea superar los 100 millones de tn. de operatoria este mismo año.

Siendo totalmente electrónico, los operadores, por su parte, ya cuentan con una plataforma de eTrader que, desde una sola pantalla, les permite acceder a todo el universo de instrumentos financieros y agropecuarios.

La reunión “en un solo lugar”, además de simplificar los procesos, acota los tiempos de operación, optimiza el monitoreo de riesgos, y facilita la interacción entre los distintos segmentos.

En el caso de los productos agropecuarios, tanto como para la diversificación de carteras financieras, este punto es clave, en especial, porque comparativamente en escasa aún, tanto en la cobertura de la operatoria agroindustrial, como en la ampliación de portafolios incluyendo estos rubros, lo que se espera que vaya cambiando, con participación creciente, en la medida que se consolidan los instrumentos de transparencia y afianzamiento de la economía y sus mercados.

Guerra acelera bios

“Ya hay 60 países que mezclan con etanol, y 7 de cada 10 litros de nafta en el mundo contienen este componente”, aseguró recientemente el especialista Agustín Torroba, quién auguró un mercado “infinito” para los biocombustibles.

Y el combo de creciente ambientalismo, y la guerra en Medio Oriente, terminó de inclinar la balanza en favor de una alternativa que, si bien está reglamentada en Argentina desde 2006, necesita una actualización que irrumpió en el Congreso, vía el Senado, de la mano de Patricia Bullrich (LLA).

La propuesta impone “un cambio estructural que abandone la dinámica de precios y cupos fijados discrecionalmente por la Secretaría de Energía”, explicó el titular del área, Daniel González.

Como se sabe, la propuesta establece incrementos en los cortes obligatorios de los combustibles, llevando a 15% el etanol en las naftas y a 10% el biodiésel en el gasoil.

Incluye, además, un mercado a término (contratos de venta a futuro), y la posibilidad de que las provincias, o los consumidores particulares, quieran exceder los niveles de corte obligatorios para lo cual se crearía un mercado libre por encima del corte obligatorio, donde se pueda competir libremente contra otras alternativas, como la nafta o el gasoil tradicional.

EE.UU. autorizó recientemente el uso de E15 (15% de etanol) durante todo el año, lo que moviliza casi 170 millones de toneladas de maíz. Y Brasil muestra una tendencia agresiva, proponiendo elevar la mezcla de etanol de 27% a 30%, o incluso a 35%.

También hay expectativa mundial por el Combustible Sostenible de Aviación (SAF) que se proyecta en un par de décadas, equivalente a todo el mercado mundial de etanol y biodiésel actual, alcanzando casi 500 millones de metros cúbicos.

Aunque la producción de oleaginosas para SAF es incipiente, Argentina ya produce alrededor de 8,5 millones de tn. de aceite de soja por año, con 358 plantas industriales distribuidas en 8 provincias, y una capacidad instalada de 70 millones de tn., entre molienda y extrusión, según un video que comenzó a circular en los últimos días.

También allí se destaca que hay 28 platas de biodiesel que no cuentan con la inversión para producir con aceite de soja, por lo que demandan unas 650.000 tn. anuales de materia prima (aceite de soja), “a pesar de los 20 años de mercado cerrado y sin competencia, no invirtieron para hacer su propio aceite”.