Inflación de junio: un dato por debajo del 2% confirma el proceso de desinflación
La inflación fue de 1,9% en junio, con una núcleo de 1,6%. Analistas prevén que la desinflación continúe pese a las presiones cambiarias.
Aún persiste un importante componente inercial de la inflación, especialmente vinculado a la relación entre servicios y salarios.
Archivo.La inflación de junio fue de 1,9% mensual, en línea con un escenario de inflación moderada y confirmando que el proceso de desinflación continúa encaminado.
El dato se ubicó levemente por encima del 1,8% que descontaba el mercado, aunque su composición fue favorable: la inflación núcleo desaceleró hasta 1,6% mensual, mientras que el índice general estuvo impulsado por los precios estacionales y regulados. La inflación acumulada en el año alcanzó 16,8%, mientras que la variación interanual se ubicó en 33,5%.
Esperamos que la inflación de julio vuelva a ubicarse en 1,9% La principal conclusión es que la inflación subyacente continúa convergiendo hacia una velocidad de crucero más baja, probablemente en torno al 1,7%.
Tras el registro de 2,1% mensual en mayo, junio mostró una nueva desaceleración hasta 1,9%, mientras que la inflación núcleo descendió de 1,9% a 1,6%. Esto respalda la visión de que la inflación es cada vez menos sensible a la reciente volatilidad cambiaria y que el traslado a precios (pass-through) continúa siendo acotado.
La composición del dato fue mixta, pero en términos generales alentadora. Los precios estacionales aumentaron 3,4%, impulsados por verduras y rubros vinculados al turismo, como pasajes aéreos, hoteles y paquetes turísticos. Los precios regulados subieron 2,3%, reflejando ajustes en electricidad y transporte público.
En contraste, la inflación núcleo avanzó apenas 1,6%. Es importante destacar que los alimentos aumentaron solo 1,3% mensual, pese a las subas en verduras y panificados/cereales, lo que contribuirá a reducir los niveles de pobreza, que habían aumentado en los últimos meses.
El desagregado entre bienes y servicios muestra que aún persiste un importante componente inercial de la inflación, especialmente vinculado a la relación entre servicios y salarios: los precios de los servicios aumentaron, en promedio, alrededor de 3% durante el último año.
En cambio, los bienes subieron apenas 1,4% mensual, lo que sugiere que el traslado a precios de la reciente volatilidad cambiaria fue limitado.
Perspectivas
La principal incógnita es si la inflación puede ahora converger hacia una velocidad de crucero cercana al 1,5% mensual. Junio representó un paso importante en esa dirección, aunque el índice general todavía refleja presiones provenientes de los precios estacionales y regulados.
Hacia adelante, creemos que la volatilidad cambiaria y las subas salariales aportarán cierta inercia adicional a la inflación.
Reacción del mercado
El dato resultó moderadamente positivo para los bonos a tasa fija, principalmente porque la inflación núcleo sorprendió a la baja y confirmó que la tendencia de desinflación permanece intacta. Sin embargo, dado que el índice general estuvo muy cerca de lo que descontaba el mercado, también fue favorable para los bonos CER.
Estrategia
Mantenemos una visión positiva sobre la curva CER, donde las expectativas de inflación siguen luciendo comprimidas respecto de nuestro escenario base. Dicho esto, el dato de inflación de junio mejoró la relación riesgo-retorno de algunos bonos a tasa fija.
En el tramo corto de la curva, sin embargo, el mercado ya había descontado un escenario benigno de inflación, por lo que seguimos prefiriendo extender duración mediante el TZXD6, que ofrece más de dos puntos porcentuales adicionales de carry nominal frente a la curva a tasa fija bajo nuestras proyecciones.
Para plazos más largos, el TZXD7 ofrece un rendimiento real cercano al 7% y una relación riesgo-retorno más atractiva en un contexto de mayor volatilidad cambiaria. En instrumentos a tasa fija mantenemos una postura selectiva y seguimos viendo valor en el T30A7, especialmente si la inflación continúa convergiendo hacia 1,5% mensual en los próximos meses.
* Federico Filipini, economista jefe de Adcap Grupo Financiero
* Javier Casabal, estratega de renta fija de Adcap Grupo Financiero



