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"Efecto sándwich": por qué la industria se hunde aunque baje la inflación

Maquinaria agrícola, autos y electrodomésticos lideran el derrumbe. El empleo, avisa I+D, es la variable de ajuste de la pelea contra la inflación.

La industria no repunta para el Gobierno.

La industria no repunta para el Gobierno.

Juan Mateo Aberastain/MDZ

La actividad manufacturera cayó 2,8% interanual respecto del mismo mes de 2025, según informó este martes el INDEC a través de su Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI). El dato no quedó solo: la serie desestacionalizada, que descuenta los efectos de calendario, marcó además una baja de 2,1% contra marzo.

El acumulado del primer cuatrimestre ya está 2,4% por debajo del año pasado. Y la foto no deja lugar a matices ya que doce de las dieciséis ramas que componen el índice retrocedieron en un año.

El mapa del frenazo

El derrumbe no es parejo, aunque puede observarse un patrón. La peor parte se la llevó Maquinaria y equipo, que se hundió 20,2% interanual de la mano de la maquinaria agrícola (-29,7%).

Atrás vienen los textiles (-22,2%), las prendas, cuero y calzado (-15,9%) y los electrodomésticos, donde heladeras, freezers y lavarropas empujaron a los aparatos de uso doméstico a una baja de 26,9%. El campo automotor tampoco encontró piso. Los vehículos cayeron 16,6% y las ventas de autos y utilitarios nacionales a concesionarios se desplomaron 50,6%.

Por su parte, la siderurgia retrocedió 19,3% en un cuadro que la Cámara Argentina del Acero resume sin vueltas, una demanda interna débil y avalancha de importados, sobre todo chinos. El mismo libreto se repite, casi calcado, en calzado, textiles y muebles. Menos mercado adentro, más competencia afuera.

Pocas alzas

Hubo verdes, pero con lupa. La gran subida fue Sustancias y productos químicos (+16,7%), que por sí sola le evitó al índice general un número peor.

Completaron la corta lista de alzas el tabaco (+6,5%), la refinación de petróleo (+5,6%) y madera, papel e impresión (+4,1%).

La industria, lejos de casa

El informe de coyuntura de la consultora I+D, que dirige Diego Coatz, dice qué tan lejos quedó la industria de su mejor versión.

La producción está 5,7% por debajo del pico de la gestión Milei (febrero de 2025) y 15,1% por debajo del máximo de la última década, allá por noviembre de 2017.

Nueve de los dieciséis sectores trabajan hoy más de un tercio por debajo de sus propios récords.

El "efecto sándwich"

Por arriba aprietan las importaciones y un consumo flojo; por abajo, costos que corren más rápido que los precios que la industria puede trasladar.

Así lo asegura la consultora de Diego Coatz. Los precios industriales subieron 23,1% interanual en abril, contra 32,4% de inflación general y 43,1% de los servicios. De esta forma, la rentabilidad se achica mes a mes, con la apreciación del peso como condimento: barata lo que entra, encarece en dólares producir adentro.

Seis empleos por hora: la cuenta más cruda

Ese cuadro tiene una traducción social que no admite eufemismos. Según I+D, en el último año (a febrero de 2026) se perdieron 79.200 empleos industriales entre directos e indirectos, cerraron 1.800 pymes del sector y se destruyen seis puestos por hora.

La señal hacia adelante es peor: apenas el 3,3% de las empresas piensa contratar en los próximos tres meses —el peor número de toda la serie—, mientras el 17,7% ya avisa que va a achicar la plantilla.

Para más de la mitad de los industriales (51,8%), el problema número uno tiene un solo nombre: no hay demanda.

El consuelo exportador que se desinfla

El frente externo ofrece un alivio parcial y tramposo. Las exportaciones de manufacturas industriales saltaron 43,3% interanual en abril, pero I+D avisa que la mitad de esa mejora se explica por oro y carbonato de litio —de origen minero— que se cuelan en el rubro.

Más elocuente es lo que dejó de entrar: las importaciones de bienes de capital e intermedios, las que alimentan producción e inversión, cayeron 10% en el cuatrimestre.

Cuando una economía deja de comprar las máquinas con las que produce, no está ahorrando: está postergando su futuro.

La apuesta oficial, señala la consultora, sigue siendo planchar el dólar para consolidar la baja de la inflación —que en abril desaceleró de 3,4% a 2,6% mensual y permitió una primera recuperación del salario real privado tras tres meses en rojo—.

La factura de esa estrategia, advierte I+D, la paga el empleo industrial y de la construcción. Con esos supuestos, la consultora empeoró su pronóstico: 2026 cerraría con la industria 1,9% abajo. Un año más, sumando a la cuenta.