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Costos del transporte de cargas: desacelera la escalada de precios

Salarios y mantenimiento encabezaron la suba del índice de costos del transporte de cargas en junio (1,81%), con un acumulado interanual del 47%.

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Rodrigo D'Angelo / MDZ

Los costos del transporte de cargas moderaron su ritmo de crecimiento durante junio y registraron el menor aumento de precios mensual de 2026. Según el Índice de Costos del Transporte (ICT), elaborado por el Departamento de Estudios Económicos y Costos de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), el indicador avanzó 1,81%, por debajo del 1,91% de mayo y del 2,42% de abril, en línea o por debajo de la inflación mensual esperada y consolidando una desaceleración luego del fuerte salto de marzo, cuando había trepado 10,15% tras el incremento del precio del gasoil.

La moderación del índice estuvo asociada principalmente al freno de los aumentos de los precios de combustibles, el componente de mayor incidencia en la estructura de costos del sector. Durante junio, el rubro registró una suba de apenas 0,55%, la más baja del año, en un contexto marcado por la continuidad del esquema de "buffer" implementado por YPF.

Pese a ello, el transporte de cargas aún debe lidiar con costos elevados. En el primer semestre de 2026 el índice acumuló un incremento de 22,2%, muy por encima del 14% registrado en igual período del año pasado. En la comparación interanual, el aumento alcanza el 47%.

Los camioneros reclaman en la ruta 40 y ruta 7.

Los camioneros reclaman en la ruta 40 y ruta 7.

Salarios y mantenimiento encabezaron los aumentos

Durante junio, la mayoría de los once componentes que integran el índice volvió a mostrar incrementos. El mayor impacto provino del rubro Personal, que aumentó 2,61% como consecuencia de la entrada en vigencia de la cuarta cuota del Convenio Colectivo de Trabajo 40/89, que contempla incrementos salariales y una asignación no remunerativa con actualizaciones mensuales previstas entre marzo y agosto.

La evolución de los salarios también repercutió sobre otros costos operativos. Las Reparaciones aumentaron 3,02%, mientras que los Gastos Generales avanzaron 2,06%.

En el caso de las reparaciones, FADEEAC señaló que el deterioro de la infraestructura vial agrega presión sobre los costos operativos de las empresas. El mayor desgaste de vehículos provocado por el estado de rutas y caminos incrementa las necesidades de mantenimiento en una actividad cuya rentabilidad depende directamente de la eficiencia logística.

Entre los restantes rubros se destacaron los aumentos de Peajes (3,09%), Neumáticos (2,96%), Material Rodante (1,69%), Costo Financiero (1,76%) y Seguros (1%).

Los Lubricantes, por su parte, registraron un incremento de 4%, convirtiéndose en uno de los componentes con mayor variación durante el mes luego de haber mostrado una evolución más moderada en el primer trimestre.

En contraste, Patentes y Tasas permanecieron sin cambios debido a que su actualización tiene carácter anual.

Aunque junio mostró una variación acotada en el precio del gasoil, el combustible continúa siendo el componente que más condiciona la evolución de los costos del transporte. El fuerte ajuste registrado en marzo hizo que el gasoil acumule una suba del 34% en lo que va de 2026, con un impacto significativo sobre la estructura de costos del sector.

A ello se suma la decisión del Gobierno nacional de volver a postergar la actualización plena de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono. El mecanismo de diferimientos parciales, vigente desde mayo de 2024, fue nuevamente extendido durante julio mediante los decretos 405/26 y 562/26, contribuyendo a moderar los aumentos del combustible en los últimos meses.

Más allá de la desaceleración del índice, las empresas transportistas continúan enfrentando un contexto desafiante.

Según FADEEAC, la demanda de servicios logísticos presenta comportamientos dispares entre sectores. Mientras actividades como el agro, la energía y la minería sostienen un buen nivel de movimiento de cargas, otros segmentos, como la industria, el consumo y la obra pública, muestran un desempeño más débil.