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Con un ojo en la guerra de Irán, productores de trigo están "amasando" una nueva cosecha récord

En los últimos días se confirmó una mejora de perspectivas de producción para el trigo, por buenas lluvias y baja del precio de la urea.

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EFE

Como pocas veces en las últimas campañas los productores agrícolas argentinos están pendientes de las noticias internacionales. Es que la guerra en Medio Oriente, que se gatilló el 28 de febrero con los ataques coordinados de Israel y Estados Unidos contra Irán, alteraron los precios del petróleo y, en consecuencia, de sus derivados.

Tras una campaña 2025/26 de 29,5 millones de toneladas de trigo, las últimas estimaciones de los analistas para la nueva siembra de la nueva campaña en Argentina arrojan señales positivas. Y la clave hay que buscarla en el clima y en el desarrollo de la crisis en el Golfo Pérsico.

Un reciente informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) destaca que se revirtió la caída del área prevista de siembra de trigo -estamos en plena época de implantación del cereal- debido a las muy buena cantidad de lluvias caídas en junio y a la fuerte baja del precio de la urea granulada, el principal fertilizante nitrogenado usado en el país.

Más siembra

"El trigo suma 130.000 hectáreas más en el sudoeste del país y la siembra se acerca de los 7 Mha (millones de hectáreas", señala un informe de la Guía Estratégica para el Agro de la Bolsa rosarina. Es una superficie muy cercana a los 7,1 Mha de la campaña 2025/26, que marcó el récord de producción histórico.

Si bien aún es prematura saber cómo puede desenvolverse la campaña triguera y a cuánto ascenderá la cosecha, hay señales alentadoras.

La clave hay que encontrarla en dos factores centrales. Por un lado, el hecho que junio "dejó lluvias muy importantes", mejorando sustancialmente los perfiles de humedad en un momento clave para el desarrollo del cultivo. Pero además, el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario elaborado por Cristian Russo, destaca que al factor climático se le unió la baja de la urea, que revierte la caída de área.

Baja la urea

"En mayo la siembra triguera nacional sufría el descuento de 500.000 ha por el costo de la urea que trepaba a los 1.000 US$/t a pesar de haber un excelente escenario hídrico. Se esperaba entonces una caída interanual del 7%. Pero con lluvias muy interesantes en junio y ahora con una urea que ronda los 550 US$/t, el trigo vuelve a sumar área por segundo mes consecutivo", apunta Russo.

Como resultado de este cambio de escenario, ahora se estima una caída de solo el 3% respecto al récord de siembra del año pasado. "De esta manera, el ciclo 2026/27 pasaría a ser la segunda mayor siembra nacional de Argentina de los últimos 17 años", enfatiza el documento.

El área a implantar con trigo se calcula hoy en 6,95 millones de hectáreas y un rinde promedio a nivel nacional de 30,5 qq/ha (quintales por hectárea) la clave es la recuperación de los niveles de fertilización -restando 250.000 ha (como no cosechadas), "el horizonte productivo nacional —con un clima normal— pasa de los 20 Mt en mayo a 20,5 en junio", calcula la BCR.

Un motivo de entusiasmo se encuentra en el área triguera por excelencia, que es el sudoeste del país en materia triguera, que suma 130.000 hectáreas a la producción del cereal.

Si bien en junio la franja oeste del país suele recibir de 10 a 20 mm, este año hubo zonas que como el centro este de Córdoba con marcas por encima de los 50 mm, o el norte de La Pampa y centro oeste de Buenos Aires con 50 a 100 mm. de precipitaciones.

Así, la imagen actualizada de las reservas del suelo a nivel país, destaca algo no frecuente, como es que haya reservas por encima o muy encima de lo normal para esta época en esas zonas.

"En general el cultivo de trigo está naciendo muy bien en Argentina, con algunos amarillamientos por el frío, pero con muy buen estado. El buen escenario hídrico y el cambio de precio de la urea alientan una campaña optimista en Argentina", remató Cristian Russo.