La siembra de trigo marcaría una caída pese a un clima favorable y márgenes ajustados
La siembra de trigo se proyecta en 6,5 millones de hectáreas, con buen perfil hídrico, pero condicionada por altos costos y baja rentabilidad.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires publicó su informe de pre-campaña de siembra de trigo y estimó una leve caída del área para 2026/27, pese a un contexto climático favorable. La proyección preliminar ubica la superficie en 6,5 millones de hectáreas, 3% menos que el ciclo anterior.
El dilema del trigo: humedad a favor, números en contra
“Durante las últimas semanas, el relevamiento realizado a la red de colaboradores indica una dicotomía en los factores que definen la intención de siembra para el ciclo 2026/27”, explica la Bolsa.
Por un lado, la excelente carga de los perfiles hídricos en gran parte del área agrícola, sumada a la proyección de “Año Niño” que comenzaría a manifestarse desde el invierno, actúan como incentivo para muchos productores.
El problema es económico: altos costos de insumos —especialmente la urea— podrían limitar tanto el área final como el nivel tecnológico a aplicar. A diferencia de campañas anteriores, este año el foco se desplaza hacia la rentabilidad y el costo de los fertilizantes.
Dónde crece y dónde cae la intención de siembra
Las zonas del norte y centro-oeste muestran una tendencia de crecimiento y/o mantenimiento, impulsadas por la buena oferta hídrica y la necesidad de rotación.
En cambio, en los núcleos productivos y el sur aparece una mayor tendencia a la baja, con intención de desplazamiento hacia cultivos alternativos de invierno como cebada, carinata o colza, o directamente soja de primera.
La región Centro-Este (Núcleos Norte y Sur, Santa Fe y Entre Ríos) también muestra una tendencia negativa, principalmente por el costo de la urea, que frena la planificación y empuja a los productores hacia planteos más defensivos.
El clima juega a favor del trigo
El informe remarca que la campaña triguera 2026/27 podría estar marcada por un episodio de “El Niño”, con una transición gradual que comenzaría a sentirse desde el invierno y se consolidaría hacia la primavera.
De confirmarse este escenario, se esperan lluvias superiores a lo normal en gran parte del área agrícola, temperaturas más benignas y mejores condiciones para el llenado de grano, configurando un escenario de alta potencialidad productiva si se logra una correcta implantación inicial.
Los costos, la gran preocupación
Con respecto al escenario económico, el análisis subraya un contexto de elevada volatilidad global, con incertidumbre en los mercados internacionales y tensiones geopolíticas que impactan sobre el precio de los granos.
A nivel local, el precio del trigo mejora, pero el aumento en los costos productivos deteriora la relación insumo/producto. La urea sube 36%, el gasoil 25% y el fosfato diamónico 14,2%, encareciendo la ecuación productiva.
La conclusión es clara: aunque existen oportunidades comerciales y un escenario climático favorable, la decisión final de siembra quedará atada a la rentabilidad y a la evolución de los costos durante la campaña.
Fuente: Infocampo.

