¿Cisne negro en el agro? Señales de alerta ante un posible rebrote de la chicharrita del maíz
Un informe privado dice que la población de Dalbulus Maidis en zonas endémicas es mucho mayor al año pasado y pone al agro en el foco de mira.
Si una actividad acostumbrada a los ciclos, sin dudas, ésa es la producción agropecuaria, dependiente como pocas de los factores climáticos. Tras una campaña agrícola 2025/26 con cosecha récord los analistas ya descontaban una producción de los principales seis granos (soja, maíz, trigo, cebada, sorgo y girasol).
Ahora el dato que enciende las luces amarillas en el agro es lo que puede pasar con el maíz, desde hace unos años el rey indiscutido en cuanto a volumen de producción, con un total de 68 millones de toneladas en la campaña que acaba de finalizar, superando por bastante a los 51,5 millones de toneladas de la soja.
Ahora se conoció un informe de la Red Nacional de Monitoreo Dalbulus Maidis, según el cual "las zonas endémicas entran a la campaña 2026/27 con una carga de chicharritas bastante superior a la del año pasado; por lo que será crítico monitorear y evaluar estrategias de control" de la plaga.
Recordemos que en la campaña 2023/24 la chicharrita del maíz, fue una plaga que se expandió desde las zonas endémicas a otras zonas productivas, generando en algunos casos la pérdida de plantaciones enteras, o fuertes caídas en los rindes, arrojando una importante merma de la producción de unos 6,5 millones de toneladas, más del 10% de la cosecha.
El relevamiento
Los datos relevados en el 47º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus Maidis fueron tomados entre el 17 al 31 de julio de 2026, y reflejan que en las zonas endémicas del NOA y el NEA "el impacto del frío y la amplitud térmica no produjo hasta ahora una modulación de las poblaciones como el año pasado: la chicharrita sigue teniendo presencia en más del 98% de las localidades monitoreadas en esas regiones y un 60% registra los niveles de abundancia más altos (más de 100 adultos por trampa)".
Por su parte, las regiones Litoral y Centro-Sur exhiben una marcada disminución de las capturas durante los dos últimos informes. Un dato positivo proviene de la región Centro-Norte, que presenta una tendencia general de retracción poblacional, pese a lo cual algunas localidades mantienen focos de elevada presencia.
Monitoreo de chicharrita
Así, los técnicos de la Red aseguran que "resulta fundamental sostener esquemas de monitoreo activos y sistemáticos, aun durante las etapas finales de cosecha de los maíces tardíos, para comprender la dinámica poblacional estacional de la plaga a escala regional".
Los técnicos destacan la presencia de plantas voluntarias de maíz en lotes ya cosechados, un factor que constituye un componente epidemiológico de gran importancia, que actúa como un “puente verde” que "favorece la supervivencia y permanencia del Dalbulus maidis, contribuyendo a la continuidad del patosistema entre campañas".
"El monitoreo de estos hospederos resulta estratégico para la detección temprana de focos de persistencia y para la estimación de densidades poblacionales remanentes", sostiene el informe de la Red. Y agrega que esta campaña "será preciso evaluar estrategias de manejo complementarias para reducir la abundancia poblacional del vector en caso de que las condiciones ambientales no propicien una disminución natural".

