Bonos en pesos vuelven al radar de JP Morgan por señales de estabilización económica
El banco estadounidense identificó una mejora en la relación riesgo-retorno para activos en pesos, tras el ajuste del tipo de cambio y las tasas más altas.
JP Morgan señala que la estabilización cambiaria y fiscal mejora el atractivo de activos en pesos para estrategias de carry trade. (Foto: Shutterstock)
JP Morgan recomendó esta semana volver a posicionarse en activos en pesos del mercado argentino, tras haberse retirado temporalmente a fines de junio. En un informe distribuido a sus clientes, la entidad sostuvo que la combinación de corrección cambiaria, tasas de interés reales positivas y señales de consolidación macroeconómica generaron un entorno más favorable para estrategias de carry trade.
El banco señaló que, a pesar de las tensiones cambiarias ocurridas en julio, los bonos en pesos mantienen una prima de riesgo considerable en comparación con otros activos. Resaltó especialmente el interés en instrumentos ajustables por inflación (CER) y aquellos con tasa fija, al considerar que reflejan una oportunidad de ingreso más atractiva al mercado local.
La entidad argumentó que los bonos en moneda local reflejan "una prima de riesgo considerable frente a la estabilización lograda en otras variables", lo que sostiene el interés en activos soberanos en pesos. “El interés en bonos soberanos en pesos está creciendo”, señaló el documento, al tiempo que evaluó que “aún hay margen para una expansión mayor de posiciones en instrumentos indexados por inflación (CER) o con tasa fija”.
Además, el informe indicó que ya se observa una reactivación de los flujos hacia activos en pesos. “Se está viendo una recuperación de la participación en las licitaciones en pesos, lo cual es un signo positivo”, sostuvo JP Morgan, en referencia a la mejora en las condiciones del mercado doméstico tras la incertidumbre reciente.
El análisis también destacó que la revisión del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que estableció metas de acumulación de reservas más realistas, aportó a la estabilidad. “El cumplimiento del programa con el FMI mejora la visibilidad de corto plazo y respalda los activos en pesos”, afirmó.
El banco subrayó que “el ajuste fiscal es consistente con una política monetaria contractiva y una menor necesidad de financiamiento del BCRA”, y que eso contribuye al actual escenario de apreciación del tipo de cambio real. Según el informe, “con la inflación convergiendo al 2% mensual y el dólar oficial en calma, el tipo de cambio real se sigue apreciando”.
Este contexto, combinado con tasas de interés aún elevadas, configura condiciones favorables para las operaciones de carry trade. JP Morgan explicó que “el comportamiento reciente del mercado respalda nuestra tesis de que la banda superior sigue siendo un respaldo creíble”, lo que reduce riesgos asociados a un eventual uso de reservas.
Qué aconseja JP Morgan
Respecto a los instrumentos recomendados, la entidad propuso mantener un enfoque diversificado. Aconsejó mantener posiciones en “bonos ajustables por CER, que protegen contra inflación”, y agregó que también se deben considerar los instrumentos a tasa fija “si se consolida la baja inflacionaria”. En relación a los bonos dólar linked, advirtió que “su atractivo ha disminuido por la reciente apreciación del peso, aunque siguen teniendo valor en escenarios de incertidumbre electoral”.
En su informe identificaron oportunidades concretas en bonos del Tesoro nacional a corto y mediano plazo, particularmente en un instrumento con vencimiento en diciembre de 2026, al que calificó con “buena recepción del mercado” y tasas competitivas.
JP Morgan proyectó que “la dinámica positiva en los mercados domésticos podría consolidarse en la segunda parte del año”, siempre que no se produzcan alteraciones en el frente fiscal o en el acuerdo con el FMI. No obstante, advirtió que “la sostenibilidad de ese regreso a la apuesta por activos en pesos depende en buena medida de que se evite un shock político o un deterioro de las condiciones externas”.
Por último, el informe mencionó: “Un riesgo potencial si la moneda alcanzara la banda superior y el BCRA tuviera que usar reservas para defenderla serían los bonos en moneda extranjera, la preocupación de los inversores por el agotamiento de las reservas y una prima de riesgo país más alta que se trasladaría también a los mercados locales, alimentando un círculo vicioso”.