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Analistas creen que puede caer el precio del petróleo, con un Donald Trump plantado en el centro del ring

El precio del petróleo es muy sensible a las presiones políticas, por lo que el presidente Donald Trump busca ahora desactivar varias "bombas" a nivel global.


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está jugando a billar a tres bandas, y busca que la carambola permita posicionar a la economía del país en el sendero virtuoso que abra la oportunidad para vencer en las elecciones de medio término de noviembre. Y el precio del petróleo está en el centro de esa estrategia.

Este martes, el precio del barril de crudo Brent del Mar del Norte- el de referencia en los mercados asiáticos, en Europa y también en Argentina-, cotiza a 67,20 dólares, una caída de 2,11%, en tanto que el crudo ligero West Texas Intermediate (WTI), el crudo del Golfo de México y de referencia en el mercado norteamericano y gran parte de América Latina cotiza a US$ 62,11, un a contracción de 1,02% intradía.

La jugada de Trump

Esto se da mientras en Ginebra (Suiza) continúan las conversaciones entre delegados de Rusia y Ucrania, bajo la mediación de Estados Unidos para alcanzar la paz en la guerra que ya está pronta a cumplir cuatro años, y es el mayor conflicto armado de Europa desde 1945, y en paralelo Estados Unidos e Irán continúan negociando las condiciones del programa nuclear de Teherán.

"Una vía a través de la cual Estados Unidos podría influir en aliviar (a los consumidores) es a través de los acuerdos de paz entre Rusia y Ucrania, y mediante la desescalada o la negociación con Irán", señalaron los analistas de Citi en una nota dirigida a sus clientes.

Precios del petróleo

Lo que está detrás no es otra cosa que un a eventual baja de los precios del petróleo a niveles de 60 a 62 dólares el barril de 159 litros, que se traduciría en baja de la gasolina y de insumos clave. Por eso estas reuniones en el marco del juego geopolítico de EE.UU no son más que la punta del iceberg.

Alcanzar acuerdos en ambos frentes, el de Irán y el de guerra en Ucrania, podría contribuir a la bajada de los precios del petróleo crudo y subproductos como el diésel, la gasolina y el combustible para aviones, lo que daría "un impulso deflacionario y permitiría más recortes de la Fed de los que se habrían producido en otras circunstancias", explican los analistas.

Como se sabe, desde 2022 la Reserva Federal (el banco central de Estados Unidos) despliega una política de baja gradual de las tasas de interés de referencia, pero lo hace a un ritmo considerado muy lento por la administración Trump. La lógica de la Fed es que aún no están despejadas las dudas sobre un rebrote inflacionario, por lo que es preciso ser más cauto en la baja de tasas, que hoy está en el rango de 3,5 a 3,75% anual.

Inflación doméstica

Con una inflación que en enero quedó en 2,4% anual pero aún lejos de la meta deseable de la Fed del 2%, el organismo monetario continúa monitoreando lo que ocurre con la el merado de trabajo y los precios al consumidor. Así, los precios del petróleo terminan siendo una variable relevante para el bolsillo de los consumidores.

Para los analistas del Citi "escenario base" es que los acuerdos entre Rusia, Ucrania e Irán se logren "para el verano de este año o durante el mismo", lo que llevaría a una caída de los precios del crudo a entre 60 y 62 dólares por barril de Brent. Y como también caerán los precios del diésel y la gasolina, esto podría aliviar a los consumidores estadounidenses.

En este contexto, no hay que perder de vista que en noviembre están las elecciones legislativa, que para el presidente Trump revistan una importancia central en cuanto a la composición del Congreso en los últimos dos años de su mandato, antes de que definitivamente se transforme en un lame duck (pato rengo) ante la imposibilidad de ser reelecto.