Alejandro Bestani: "La caída del consumo y la suba de costos crean una zona peligrosa para las pymes"
Las pymes atraviesan un momento crítico por la baja del consumo y el incremento de costos, según el titular de Monapy, Alejandro Bestani.
Alejandro Bestani no sólo es el presidente del Movimiento Nacional Pyme (Monapy), una organización que agrupa a pequeñas y medianas empresas nacionales, sino que comanda Alimentos Inca, una de las empresas más reconocidas de la Argentina que desde Mendoza distribuye aliementos enlatados a todo el país.
Con él conversamos sobre la realidad de las pymes en un país que vive una crisis de consumo y producción profunda.
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-¿Cómo está viendo la situación de las pymes en la coyuntura actual?
-No es fácil. La pyme es el átomo que compone esa famosa microeconomía de la que estamos hablando. Al no existir políticas específicas ni una consideración particular hacia este sector, en este proceso de ordenamiento de la inflación, las pymes están sufriendo mucho. El gran efecto del ordenamiento de la inflación fue la pérdida de poder adquisitivo del consumidor. Eso determinó una caída de la dinámica del consumo y de la facturación de las pymes.
En términos generales, esto afecta a todos los rubros. Hay algunos sectores que se destacan, pero solo entre el 7% y el 11% de las pymes exporta, por lo que la mayoría depende centralmente de la economía de consumo interno.
-Se habla de que cerraron entre 25.000 y 30.000 pymes. ¿Por qué?
-Es una conjunción de factores. Para empezar, pareciera ser que son 30.000, pero esta es una denuncia que llevamos haciendo a todos los gobiernos: hay que hacer un relevamiento del universo pyme. Necesitamos saber en detalle cuántas empresas existen, cuántos empleados tienen, tanto formales como informales, cuál es su deuda impositiva, cuál es su deuda financiera, cuánto exportan, cuánto podrían exportar y qué negocios desarrollan.
Es necesario tener un relevamiento geográfico de las pymes para poder saber exactamente cuántas existen cuando llegan estos momentos. Hoy no se sabe con precisión. La estimación más cercana ronda entre 25.000 y 30.000 empresas.
Esto es consecuencia, en primer lugar, de una caída marcada del consumo. En segundo lugar, y más grave, del impacto del ordenamiento de la inflación, porque hubo una inflación de costos muy superior a la inflación de los precios de facturación de las pymes.
En el medio está la inflación salarial, pero para los ingresos que tienen estas empresas los precios de venta están muy por debajo de la inflación general del IPC y mucho más por debajo de la inflación de los servicios. Los servicios tuvieron aumentos de 400%, 450%, 500% y hasta 550% en electricidad y gas durante este período de más de dos años. La inflación de los productos industriales, medida a salida de fábrica, fue del 140%.
Costos y consumo
-¿Entonces, es tanto un problema de consumo como de costos?
-Hay un problema de consumo y un problema de costos. Esas dos líneas se cruzan en una zona muy peligrosa para la supervivencia de las pymes. Al no haber una mirada sobre la microeconomía, tampoco hay una política pública específica para este sector. Es urgente. El bolsillo del consumidor se achicó y, por lo tanto, hay menos capacidad de consumo.
Lo que hay que hacer es bajar urgentemente los costos para que los precios puedan adaptarse a esa nueva capacidad de consumo. Para nosotros, eso implica bajar los impuestos. Argentina tiene muchísimos impuestos y son muy altos. La mitad de lo que uno paga en góndola por un producto alimenticio son impuestos. Si se redujera esa carga, aunque fuera hipotéticamente en un 50%, el bolsillo del consumidor alcanzaría para comprar más. Hay que empezar por sensibilizar esa presión tributaria.
-Desde el Gobierno siempre destacan que están bajando impuestos, ¿a las pymes las favorece?
-Han bajado impuestos, pero fundamentalmente para importar y exportar. Pero las pymes importan poco y nada y para exportar la reducción alcanza solo al 11% de las empresas. En algunos casos, además, esos impuestos ya no existían. Por lo tanto, no hay un gran beneficio para este universo pyme, que depende básicamente del mercado interno.
-¿Cómo les está afectando la apertura de las importaciones?
-Es muy heterogéneo. Hay sectores, como el textil y la indumentaria, donde existe una destrucción masiva. Conocemos muchos casos de empresas y fábricas que tenían 200, 300 o 500 trabajadores y hoy están en situaciones muy complejas. Peri entiendo que el Gobierno va a empezar a pensar en la microeconomía. Si no lo hace, el proceso se va a acelerar.
Hay algo en lo que el propio Gobierno se está haciendo la zancadilla: la voracidad de los organismos de recaudación. ARCA está ejerciendo una presión recaudatoria enorme y embargando a muchas pymes. En este momento tiene que haber una moratoria muy larga, condonación de parte de las deudas y una reducción de las tasas, para que las pymes puedan tomar aire y esperar a que el poder adquisitivo pueda mejorar.
Cadena de pagos
-Se agravan los problemas de pagos, ¿hay algo que le estén pidiendo en este momento al Gobierno?
-Hace dos semanas el Gobierno lanzó un plan de ARCA de 18 cuotas, con una tasa de interés que está por encima de la inflación. Pero, eso no va a funcionar. Se necesitan 60 cuotas para permitir que las pymes puedan ordenar estos dos años de caída del consumo y deterioro de la ecuación económica. Como explicaba antes, entre los costos y los precios se produjo una caída de la rentabilidad.
En muchos casos, el precio de venta quedó largamente por debajo de los costos. Eso está generando una pérdida de capital. Entonces, ¿cómo se paga? Ese es el problema. Esto después impacta en la cadena de pagos y genera cheques rechazados. El Gobierno debería actuar con agilidad y establecer rápidamente una moratoria, con una tasa de interés mucho más baja, que funcione realmente como un salvavidas para las pymes.
Ese es un punto. El otro es el sistema de financiamiento, que prácticamente es inexistente. No hay crédito. Por supuesto que en los anuncios aparecen líneas de financiamiento, pero si uno va concretamente al Banco Central y observa la columna de crédito, el financiamiento a las pymes representa el 2% del PBI, cuando las pymes generan entre el 43% y el 48% del PBI. Eso significa que por cada peso que facturamos tenemos cinco centavos de financiamiento.
Esto necesita una mirada del Gobierno. En el Movimiento Nacional Pyme estamos relevando y buscando información objetiva, no partidaria. También analizamos el Estatuto del Banco Central que castiga en la ponderación del crédito a los bancos que otorgan préstamos a las pymes. El ponderador de crédito para un banco que le da crédito directo a una pyme es del 85% de riesgo. Si ese mismo crédito tiene una garantía de una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR), el riesgo baja al 50%.
Ahora bien, si el banco le presta al Estado, el riesgo es 0%. Entonces, ¿por qué los bancos no van a prestar al Estado? Porque es mucho más conveniente desde el punto de vista de la ponderación de riesgo. Acá hay que hacer cambios urgentes. Si realmente nos interesa el empleo, hay que tener en cuenta que es el universo pyme el que genera la mayoría de los puestos de trabajo. Entre el 70% y el 75% del empleo está en las pymes.
Por esa razón hay que empezar a entender la problemática y buscar líneas de resolución para los distintos problemas. El régimen impositivo de las pymes en Argentina necesita una revisión. En el resto del mundo, los países desarrollados tienen regímenes específicos para las pymes, al igual que ocurre con el régimen laboral.
-¿Qué opinión tienen sobre la reforma laboral?
-No creo que vaya a producir un shock de empleo. La reforma tiene un aspecto que es innegable: constituye un inicio de resolución de una parte del problema, que es el juicio por despido. Hay un comienzo de solución para acotarlo.
Pero las reducciones de cargas sociales son el centro del problema. La reducción planteada es muy pequeña y por períodos muy cortos. El empresario ya está atrapado en esa lógica de corto plazo y, por esa razón, no incorpora trabajadores. Si hubiera una reducción importante de las cargas sociales durante un período largo, sí habría un shock de empleo. Hoy existen entre 6 y 8 millones de empleos informales. ¿Por qué existe ese empleo en negro si todos sabemos que un juicio contra un empleado informal es mucho más caro que un juicio contra un empleado formal? Porque las empresas se ahorran las cargas sociales.
Las cargas sociales son tan importantes y tan pesadas que el empresario y el trabajador también prefieren asumir el riesgo de la informalidad.
-Sé que han presentado un proyecto, incluso ante este Gobierno, sobre qué hacer con las pymes. ¿Podría sintetizarlo?
-El Movimiento Nacional Pyme hizo un relevamiento de toda la problemática. Todo esto parte de una pregunta: ¿por qué tenemos esta situación de pobreza desde hace tantas décadas? Llegamos a la conclusión de que el empleo es el gran solucionador. Para nosotros, el empleo es la solución. Todo lo demás es paliativo y momentáneo. El empleo es lo que genera una resolución de la pobreza de manera genuina y permanente.
Por supuesto que no estamos en contra de la asistencia, que es necesaria para que la gente pueda consumir y mantener a sus familias. Pero no es la solución a futuro de un país. La solución es el empleo. Cuando analizamos quién es el mayor generador de empleo, aparecen las pymes. Entonces hay determinados problemas que hacen que no se genere empleo.
Identificamos cuatro grandes problemas. El primero son las cargas sociales. Están entre el 55% y el 60%. Si dos personas cobran $1 millón de pesos en mano, el costo para la empresa es muy superior. En términos simples, por el costo laboral de dos personas se termina pagando el equivalente a tres.
Las cargas sociales son muy altas y la carga impositiva también. Estamos planteando bajar impuestos, revisar el impuesto al cheque y los Ingresos Brutos.
También proponemos un sistema de liquidación total de saldos para las pymes, mediante una ventanilla única de impuestos, porque muchas veces las empresas tienen saldos a favor que no pueden cobrar.
Estamos planteando, además, aumentar el financiamiento. Esa es la asfixia que enfrenta el universo pyme. En muchos casos, con más financiamiento se podrían estirar los plazos y encontrar soluciones en el tiempo. Hoy no hay financiamiento ni políticas específicas.
Por último, planteamos algo que consideramos absolutamente necesario: una Agencia Federal Pyme. Debería ser un defensor de las pymes, incluso frente a la presión de los organismos de recaudación.
-¿En todos los sectores?
-En todos los sectores. Esa agencia debería poder plantear y poner límites a la presión recaudatoria sobre las pymes, acudir al Banco Central o a Hacienda para plantear la necesidad de mayores montos de préstamos y de tasas más bajas.
También debería contar con un mapa geográfico de las pymes que permita tener un relevamiento profundo de la Argentina para identificar dónde están los posibles factores de desarrollo y generación de empleo. Estoy convencido de que esa es la única salida y esa es la mirada del Movimiento Nacional Pyme.
-Si tuviera que decirle algo al ministro de Economía, ¿qué le diría?
-Me interesa decirle algo a la opinión pública argentina: el país siempre tuvo salida. Argentina es un país riquísimo, pero sobre todo por el capital cultural y la ductilidad de sus ciudadanos. El argentino está capacitado para ser un gran trabajador, con mucho éxito, creatividad y resiliencia. Si ordenamos las variables y acomodamos las condiciones para el universo pyme, que es el que genera empleo, podemos sacar definitivamente a mucha gente de la pobreza y hacerlo sin planes.
Por supuesto que los planes son necesarios en determinadas circunstancias. Pero si logramos generar empleo, nuestros hijos podrán quedarse en el país, tener un futuro acá y desarrollar buenos proyectos. El empresario pyme también tiene muchos proyectos reprimidos. Hemos relevado lo que denominamos SPR, el stock de proyectos reprimidos. Al igual que las grandes compañías, los empresarios pymes tienen muchos proyectos que están esperando mejores condiciones para poder desarrollarse.
Tengo mucha confianza en que Argentina tiene salida si ponemos el foco en este universo.