Las expectativas que genera la reforma tributaria impulsada por Luis Caputo
El ministro de Economía, Luis Caputo, prometió a inversores convocados por el JP Morgan en Washington que la reforma tributaria impulsada por el Gobierno nacional será presentada a fin de año y se aprobaría en el 2026. Los puntos principales: eliminar retenciones a las exportaciones y el Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios. El costo ascendería hasta un equivalente al 3% del PBI.
Osvaldo Giordano, economista y extitular de la Anses en el Gobierno de Macri, exploró en diálogo con Marcelo Arce en el programa Uno Nunca Sabe por MDZ Radio FM 105.5. las posibilidades que tiene la eventual reforma tributaria de impulsar el desarrollo del país y cambiar apartados que hoy parecen fundamentales del funcionamiento del Estado. Destacó la idea de eliminar la coparticipación federal.
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Javier Milei viene adelantando, desde diciembre de 2024, un ambicioso proyecto de reforma tributaria que busca simplificar el sistema impositivo del país, reducir drásticamente la cantidad de impuestos nacionales y promover la competencia fiscal entre las provincias. El proyecto que se presentaría a fines de este año sería un paso en esa dirección. Siguiendo esta línea, Alfredo Cornejo pidió recientemente una reforma fiscal que mejore la competitividad de las provincias y atraiga inversiones.
¿Cómo podría lograrse esto? "En materia impositiva, nuestro problema como país es que hemos sostenido consensos que han mantenido muy malas políticas, muy malos impuestos", comentó Giordano. En este sentido, cree que la discusión que va a trae la reforma impositiva es "decisiva". Esto sería porque también entra en juego un factor clave: la política cambiaria, que recientemente dio un gran cambio a partir de la apertura parcial del cepo cambiario.
Giordano destaca que la salida del cepo fue "positiva" porque no disparó el precio del dólar. Sin embargo, identifica un "lado B" en la medida: "Esta fue la primera vez que se hace un cambio en la política cambiaria que no significa un alivio para quienes exportan y para quienes compiten con importaciones". Esto es porque antes, cuando había un salto en el tipo de cambio, se generaba "todo un alivio" en la economía porque "mejoraba la competitividad cambiaria", en el sentido de que era más fácil exportar o competir con las importaciones porque el dólar era "más alto".
"Eso no pasó. Y ahora todos los problemas de competitividad que teníamos antes de la medida siguen existiendo... y hay visos de que se van a mantener en el futuro. De manera que la agenda de de cómo mejorar nuestra posibilidad de competir, nuestra productividad y capacidad de ser más eficientes se vuelve más relevante que nunca", explicó el exministro de Finanzas.
Entonces contó que, de la "larga lista" de modificaciones a llevar a cabo para lograr todo esto, los impuestos toman un lugar "central". "Es imposible exportar si los impuestos son altísimos. Al final exportamos impuestos. Y dificulta competir con productos importados, ya que los otros países producen sin tanta presión impositiva", argumentó y agregó: "Este problema requiere un acuerdo entre los tres niveles de gobierno. Lo mejor sería mantener los buenos impuestos y eliminar los malos, como el impuesto a los ingresos brutos".
Así es como Giordano llega, entonces, a una conclusión: "El objetivo no debería ser bajar los gastos. Hay que ir más rápido. La salida es eliminar la coparticipación federal y tratar que cada nivel de gobierno se financie por sus propios medios, con los impuestos que ellas mismas recaudan. Y para las provincias que tengan dificultades, establecer un mecanismo de transferencia de recursos".

