Coviar defiende la obligatoriedad del aporte: del presupuesto "igual a una finca" a los números concretos
La polémica estalló en la vitivinicultura. El diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires, Damián Arabia, perteneciente al PRO pero cercano a Patricia Bullrich, presentó un proyecto para eliminar el aporte obligatorio a la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar).
Te puede interesar
Vendimia, luminoso paso de Andrea Colamedici entre las penumbras
Se trata de la entidad creada en 2004, la cual se financia a partir de un aporte privado de las bodegas, que se desprende de un porcentaje por cada litro de vino producido. Tiene como objetivo establecer una planificación estratégica en base a una serie de ejes de acción, para potenciar a la industria en cuanto a promoción externa e interna, certificaciones de sustentabilidad y rentabilidad de toda la cadena en general. Es, al menos, lo que se propone en el marco del Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI).
En concreto, lo que pretende Arabia, y detalló en un posteo que hizo este lunes, es derogar la ley 25.849 que creó la Coviar (lo cual la eliminaría como tal) y le otorgó el estatus actual de entidad de derecho público no estatal. No se opone al organismo como tal, independientemente de la derogación de la ley que la creó, pero si considera que su estatus debe ser equiparable al de cualquier cámara gremial empresarial. Eso permitiría la quita de la obligatoriedad actual del aporte que hacen los privados.
Desde la Coviar se mostraron críticos con la decisión, la cual calificaron de "despropósito". Fue el mismo presidente de la entidad, el riojano Mario González, quien en declaraciones a MDZ se manifestó en contra y aclaró cómo administra los fondos el organismo.
"Creo que es una irresponsabilidad. Hoy en día la vitivinicultura tiene una carga impositiva del 60% en sus espaldas, que viene hace años. Como dijimos en el desayuno de la Coviar, vemos muy positivos los anuncios de ir bajando esa carga, aunque hasta ahora avanza muy despacio. Pero ponerse a ver esto como un costo cuando es una inversión. Es importante saber que fue la vitivinicultura la que decidió invertir en promocionar a la actividad dentro de nuestro país y en el mundo", advirtió.
En ese sentido, señaló: "El presupuesto con el que se trabaja es muy bajo, de 1.500 millones de pesos. Es el mismo al de una finca mediana en la actividad vitivinícola. Es como hablar de tres cosechadoras de vendimia. Eso es todo el aporte de la cadena vitivinícola para el plan".
Desde el Ministerio de Producción de Mendoza, el titular Rodolfo Vargas Arizu aseguró en declaraciones mediáticas que el aporte de la provincia es "mínimo", pero González negó que cualquier dependencia del Estado se involucre directamente en el presupuesto. "El sector estatal aporta 0% a los estados contables de la Coviar. Sí hay articulaciones con el INTA, con el Consejo Federal de Inversiones, con el Ministerio de Turismo para hacer acciones específicas hacia la vitivinicultura desde esas carteras, pero que no suman al presupuesto ni son fondos que ingresan a la Coviar. El aporte es 100% privado".
De hecho, señaló que el organismo no ejecuta dinero por sí solo. "Es a través de unidades ejecutoras como WOFA que es la que posiciona el vino y la vitivinicultura en el mundo. Así como lo hace el Fondo Vitivinícola con el mercado interno, la asociación de pequeños productores en el sector primario, etc.", señala.
Cómo está constituido el aporte
Teniendo en cuenta esto último, cabe decir que el Estado no invierte en el presupuesto del organismo a pesar de que se lo considere público-privado. Es así porque de hecho trabajan de manera articulada con el Ejecutivo y hasta un miembro del Gobierno suele formar parte del directorio. Pero el aporte es a programas específicos que se ejecutan mancomunadamente y todo ese fondo luego se rinde.
Entonces, el funcionamiento concreto del organismo se financia con este pago privado que buscan eliminar, creado mediante un sistema de aportes proporcionales para cada litro de uva que se produce en un establecimiento elaborador. ¿De cuánto es el monto? Hay una escala para determinarlo, prevista en el artículo 10 de la ley 25.849.
La última legislación que se emitió al respecto, la Resolución Anexa II Acta 170/2024, establece los valores actualizados para cada producto, el cual debe validarse mediante declaración jurada. Cada producción de vino tiene tres meses de vencimiento para el pago del aporte.
De esta manera, la contribución obligatoria durante el año 2024 por parte de todos los establecimientos fue equivalente a:
- $0,584813 por litro elaborado de vino, mosto sulfitado, mosto virgen, u otro producto vitivinícola sin proceso de concentración.
- $ 0,493062 por litro de producto vitivinícola fraccionado sin indicación de variedades, excepto el mosto concentrado.
-
$ 0,807637 por litro de producto vitivinícola fraccionado con indicación de variedades, champagne y vinos especiales, excepto el mosto concentrado.
$ 3,022086 por litro de mosto concentrado despachado al consumo interno y/o exportado.
$ 0,484286 por cada kilogramo de uva ingresada a los establecimientos procesadores de uva en fresco y pasas.
Un ejemplo. Si una bodega produce vino varietal, por cada millón de litros de vino elaborado (lo exporte o venda en el mercado interno) debe pagar tres meses después la suma de 807.637 pesos. En este marco, desde el organismo sumaron datos sobre la incidencia del aporte por cada litro de vino producido, según su escala de precios.
Con datos actualizados hasta diciembre de 2024, si un vino vale hasta $4000, la incidencia del aporte a Coviar es del 0.021%. Si cuesta entre $4.000 y $6.500, la incidencia es de 0.013%. Si cuesta entre $6.500 y $10.000, la incidencia es de 0.008%; mientras que para los vinos de más de $10.000 por litro el aporte promedio es de 0.005%.
Para cerrar, González denunció un lobby empresarial y habló justamente de esta incidencia. "Claramente esto es una estrategia de lobby en contra de la institución, que es una herramienta fundamental para la viticultura argentina. Es una articulación público-privada en la que el sector privado aporta volúmenes muy pequeños, que para nada impactan en los costos ni del consumidor ni de las bodegas".


