Vino argentino: en 2024 sumó en la exportación, pero restó en el consumo interno
Los aranceles al vino de la Unión Europea regirán en Estados Unidos. Foto: Dpa
DPAMientras se preparan para celebrar su ya famoso desayuno anual, los directores de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) visitaron Buenos Aires y conversaron con MDZ. El evento que se desarrolla en el marco de la Fiesta Nacional de la Vendimia 2025, se llevará a cabo el próximo 8 de marzo en Hotel Park Hyatt Mendoza y será transmitido en vivo a través del canal oficial de la asociación en YouTube.
Te puede interesar
Nafta más cara: cómo ahorrar hasta un 25% en YPF tras el último aumento
Durante la presentación, se pudo notar que la sensación del sector es de optimismo, ya que esperan que la próxima cosecha supere en un 10% a la del año pasado. También ven con buenos ojos las condiciones de la macroeconomía generadas por el gobierno de Javier Milei y tienen grandes expectativas para 2025.
Más allá del buen humor, los empresarios creen que aún quedan detalles por cerrar y mejorar la posición dentro del mercado internacional. “El análisis que hacemos desde el sector privado en materia vitivinícola es que nos falta competitividad. Cuando salimos a pugna con los principales países del mundo, tenemos costos más altos”, aseguró Mario González, presidente de la COVIAR.
“Entendemos que sólo una devaluación no alcanza, porque al mes o a los dos meses los costos llegan a cubrir ese pequeño salto. Nosotros planteamos la necesidad de que bajen la carga impositiva y los costos logísticos. Que se desburocraticen los mecanismos de producción, ya sea desde un municipio, en donde está el sector primario hasta el final de la cadena y la exportación”, agregó el empresario.
El titular de COVIAR sostuvo que el Gobierno nacional ha dado señales y ha tomado buenas decisiones, aunque considera que todavía queda camino por andar. “Hay muchas medidas que son positivas, pero tienen que ver muchas veces con una provincia o con una región. Tenemos que tratar de que sean abarcativas”, reclamó.
En cuanto al consumo interno de vino, González reconoció la caída de las ventas, pero insistió en mantener una postura optimista. “En Argentina celebramos que bajó un 1,2%, porque en 2024 se despachó a pesar de la recesión económica. El vino suele quedar afuera cuando no hay recuperación. Y a eso lo vemos como algo positivo. Estamos muy expectantes con lo que viene para el 2025”, sostuvo.

La sustentabilidad, el uso de tecnología y el empleo consciente de la energía aparecen como los nuevos desafíos del negocio vitivinícola, según el empresario. En este sentido, señaló que resulta de vital importancia que los bancos ingresen en la ecuación y elaboren líneas de crédito que se adapten a las necesidades de los industriales en general.
“El sistema financiero puesto en el sector productivo implica inmediatamente un crecimiento exponencial. Porque uno invierte, pone la tecnología, logra mejores resultados, vuelve a invertir, vuelve a generar. Es muy difícil que un productor vitivinícola o agropecuario use la plata para otra cosa que no sea para su proyecto”, insistió González.

Otro punto para destacar, según la opinión del presidente de COVIAR, es la necesidad de recordarles a los argentinos que el vino es la bebida nacional. Para conseguir esta meta, el sector reclama al Ejecutivo una participación en los mecanismos de promoción. “Es importante que se haga un trabajo en conjunto. Tenemos todas las condiciones de calidad, hay que trabajar en colaboración para posicionar a Argentina. Tenemos que estar presentes en el mundo”, recalcó.
Los datos de 2024
La actividad vitivinícola tuvo un desempeño dispar el año pasado, mientras se registraron subas en cuanto a la exportación, en el mercado interno se vieron reflejadas caídas en las ventas y en los precios. La información recopilada por el Observatorio Vitivinícola Argentino, a pedido de COVIAR, hace un escaneo general de estas variaciones.
De los registros que sirvieron de base para este relevamiento surge que a lo largo de 2024 el sector en general tuvo un crecimiento del 15,3% en las exportaciones; esta cifra no solo incluye a los vinos, sino que engloba otros productos producidos en el país y que son altamente rentables en el exterior.

En ese sentido, es válido señalar algunos números que se desprenden del informe y que demuestran la amplitud del sector. El despacho a otros países del jugo concentrado de uva creció un 103% respecto de 2023; las pasas se vendieron un 70% más y la uva como producto fresco tuvo un incremento del 35%.
Pero la niña bonita siempre termina siendo el vino, tanto blanco como los de color. Para este producto, la exportación trajo cifras también positivas. La comercialización a otros países en la versión a granel se incrementó en un 13,6%, mientras que la oferta fraccionada creció en un 3,2%.

Distinta fue la suerte de esta bebida nacional dentro del mercado interno, ya que registró una caída del 1,2%. El producto envasado en botella creció en un 1,4% y compensó el desplome de la venta en la propuesta tetra brik que se desplomó en un 3%.
Los precios en góndolas de supermercados, autoservicios, kioscos y almacenes también le trajeron muy malas noticias al negocio vitivinícola. El costo al consumidor final de la bebida en botella decayó en un 167% a lo largo de 2024 y la versión en caja, tuvo una pérdida de su valor del 153%, teniendo en cuenta la inflación.




