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Biodiésel: la medida de Donald Trump que condiciona el futuro de la producción local

El sector dedicado al biocombustible afronta dos grandes desafíos de los cuales depende la posibilidad de crecimiento de su rentabilidad o el freno a un sector con potencial de crecimiento.

A pesar de que la producción local de biodiésel tuvo un incremento del 40% durante 2024 con un volumen de 1,12 millones de toneladas, se encuentra muy lejos de las 2,87 toneladas que le permitieron romper el récord en 2017. La posibilidad de recuperación del sector se choca con dos límites: uno en el contexto internacional y otro dentro de las fronteras del país.

La tendencia no es auspiciosa si se toma en cuenta el período que va de 2018 a 2024 en el que se registró una caída del 60%, en tanto que el resto del mundo incrementó el rendimiento en un 75% en el mismo margen de tiempo. El escenario que se enfrenta de cara al 2025 depende de factores que escapan a la fabricación. 

"Mientras que los principales países productores experimentaron tasas de crecimiento de entre dos y tres dígitos, la Argentina quedó rezagada en el mercado global. Indonesia cuadruplicó su producción en los últimos siete años”, aseguran los especialistas de la Bolsa de Comercio de Rosario

Además, agregan: “Brasil la duplicó con creces y, si sumamos al HVO (el combustible renovable obtenido a partir de aceites de cocina usados), Estados Unidos creció un 160% en su abastecimiento de biocombustibles derivados de aceites vegetales. Asimismo, China incrementó su producción un 150% y la Unión Europea, principal productora global, elevó un 10% su producción en el mismo período”..

Otro dato relevante que dan a conocer los especialistas Guido D’Angelo, Julio Calzada y Gabriel Sinópoli tiene que ver con la pérdida de posicionamiento de Argentina en la producción a nivel internacional. “El retroceso en el mercado mundial de biodiésel ha sido muy pronunciado: pasó del 7,8% en 2017 a convertirse apenas el 1,8% en 2024", remarcan.

Obstáculos externos

En un contexto mundial, el futuro de la producción de biodiésel dependerá de cuan cercana sea la relación entre el presidente Javier Milei con el primer mandatario de Estados Unidos, Donald Trump. Esto es así, debido a que fue una medida que tomó el líder norteamericano en 2018 y que impuso un arancel del 130% para la importación de estos productos.  

La decisión del republicano cerró definitivamente un mercado que, en su mejor momento, alcanzó a representar la exportación del combustible por US$1.200 millones. En la Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO), mantienen la esperanza en que la buena sintonía entre los presidentes de ambos países logre revertir la situación en los próximos meses. 

Desde la organización destacan que el nivel de exportaciones de 2024 fue equivalente al 20% del total de las ventas externas que se consiguieron a lo largo del 2017. Explicaron, además, que poder despachar el producto a Estados Unidos haría disminuir la capacidad ociosa de la industria, que el año pasado se ubicó en el 70%.

Obstáculos internos

Las condiciones también son acotadas dentro del mercado local y preocupan a los productores del combustible verde. La esperanza, en este punto, se deposita en la actividad del Congreso de la Nación y en el futuro de la normativa sobre las reglas del juego del sector, puntualmente el porcentaje de mezcla. 

"Argentina fue la punta de lanza en el desarrollo de biocombustibles desde el 2006, pero luego sancionó, en 2021, un nuevo marco regulatorio que representó un marcado retroceso y que, entre otros cambios, implicó la baja de la tasa de corte con biodiésel del 10% al 5%", sostuvieron desde la Bolsa de Comercio de Rosario.

El desabastecimiento de gasoil que se produjo un año después obligó a las autoridades a elevar el porcentaje de mezcla que volvió al 7,5%. Además, se agregó un adicional del 5% que elevó la cifra al 12,5% provisoriamente. 

Lamentablemente, para los productores, a fines de 2022, la tasa volvió a ubicarse en el 7,5% y así se mantuvo hasta el momento. El reclamo por actualizar estos valores permitiendo más participación del combustible verde llegó al Congreso de la Nación. La “Liga Bioenergética” integrada por Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Tucumán, Salta y Jujuy, impulsó una iniciativa para elevar la tasa de corte un 15% tanto de biodiésel como de bioetanol.  

Por su parte, el bloque de la Libertad Avanza, inició el trámite con un proyecto de ley poco beneficioso para el sector y que establece la desregulación del mercado, a fin de generar competencia con menos intervención del Estado. El borrador prevé llevar el corte obligatorio con biodiesel del 7,5% a solo el 10 % en un periodo de tres años.