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Producción nacional: la UIA recibirá a Luis Caputo para discutir la perdida de competencia

El sector de la industria nacional ve con buenos ojos las ultimas medidas del Gobierno respecto a los impuestos sobre la venta de autos y pedirá que estos beneficios se extiendan a toda la actividad

Meses después de la situación de tensión que se generó tras la ausencia de Luis Caputo en el encuentro anual que organiza la Unión Industrial Argentina (UIA), el ministro de economía será recibido por los representantes del sector. Los empresarios renovaron la fe en el Gobierno de Javier Milei ya que vieron como señales positivas la eliminación del impuesto PAIS y la carga tributaria que recae sobre el sector automotor. 

La cita se fijó para la semana que viene y se concretará en la sede central de la entidad. La mayor preocupación de este segmento de la economía gira en torno a la competitividad de los productos manufacturados en el país frente a la liberación de las importaciones. El comité de presidencia de la unión expondrá estas necesidades y buscará una disminución de la presión impositiva para los rubros que no fueron alcanzados por las últimas medidas oficiales.  

“Los representantes sectoriales y regionales expresaron preocupación por el estancamiento en la actividad industrial de muchos sectores, en un marco de crecimiento de costos y tensiones comerciales a nivel global. En este escenario, se reiteró el pedido para que las provincias y los municipios acompañen la agenda de competitividad industrial equilibrando racionalmente la carga tributaria de los sectores formales”, expresó la UIA a través de un comunicado.

Los empresarios de la industria nacional insistieron en su reclamo contra el gravamen a los  ingresos brutos (IIBB) que establecen las provincias y de las tasas municipales. “Se han convertido en impuestos ya que no cuentan con prestaciones equivalentes a sus costos”, remarcaron. Esta presión impositiva se traslada inevitablemente a los precios, aclararon los referentes manufactureros. 

Para graficar la situación de la carga impositiva, utilizaron como ejemplo el impacto del IIBB. La aplicación en cascada de este tributo hace que la alícuota final representa entre un 3% y un 9% cuando en realidad la ley determina que el valor de este tributo debe ser del 1,5%. Más allá de este punto, volvieron a reclamar la elaboración de una agenda de competitividad y una baja de los recargos nacionales. 

Los representantes de la UIA vieron con buenos ojos las últimas medidas del Gobierno y por ese motivo reciben a Luis Caputo. Entre sus principales motivaciones está tratar de conocer cuáles serán los próximos pasos de la cartera de hacienda respecto del sector. No es un dato menor que otros rubros también hayan avanzado en sus pedidos de alivio fiscal. 

Como señal de la intención de tener un intercambio positivo y a la espera de que la gestión libertaria implemente una política que impulse la competencia de los productos argentinos, los industriales se comprometen a unir fuerzas con el Ministro de Economía en su lucha por la baja de las cargas municipales y provinciales. 

Los otros reclamos

En el texto dado a conocer por la UIA, los empresarios expresan su preocupación por el incremento de los juicios laborales. Remarcan que especialmente los vinculados a los riesgos del trabajo puede ser un obstáculo. Esta circunstancia hace que la actividad tenga que afrontar un doble impacto: el impositivo y las alícuotas de los seguros. 

Los referentes de la industria nacional sostienen que, pese a la disminución de la tasa de accidentes de trabajo, la cantidad de juicios sobre ese tema se incrementó de manera exponencial. En la actualidad habría alrededor de 300.000 juicios sin sentencia, de los cuales 124.000 comenzaron en 2024.

Según los referentes del sector, esta circunstancia provoca un incremento en los aranceles que deben abonar a las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo de un 10%. El resultado de esta variación se habría calculado a partir de la comparación entre los valores de octubre de 2024 y enero de 2023. 

La UIA apeló a la situación de los procesos laborales en Chile a modo de ejemplo y para dar cuenta del impacto que tienen estas cifras en cuanto a la competitividad de los productos en el mercado. Un empleador trasandino paga una alícuota promedio de 2,6% con una tasa de accidentabilidad similar y registra 5,8 juicios por cada 10.000 trabajadores. En Argentina el número es 114.

Esta diferencia provoca un costo diferencial anual para la producción argentina de $210.000 millones y afecta la competitividad de las empresas y el salario de los trabajadores. El pedido puntual en cuanto a este aspecto es la creación de cuerpos médicos forenses en las provincias y la reforma del esquema de fijación de honorarios para los peritos judiciales.

Otro punto de discusión tiene que ver con la Hidrovía. En este sentido, los integrantes de la unión industrial plantearon la necesidad de garantizar la previsibilidad y eficiencia de la administración de esta vía fundamental para la exportación. Solicitan la extensión del plazo de licitación, el incremento del dragado a 40 pies efectivo, la mejora del balizamiento y la fijación de un peaje competitivo en el tramo Santa Fe Norte. 

“Consolidar una tarifa competitiva en términos regionales e internacionales es uno de los ejes principales de cara al futuro, dado que el 80% de las exportaciones argentinas dependen de la hidrovía”, recalcaron en el comunicado. Según su opinión, se debe tener en cuenta la producción nacional dentro de las consideraciones generales sobre este tema.