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Dólar: el 2024 cerró con una fuerte caída del número de vendedores

Diciembre mostró un comportamiento divergente tanto de la oferta como de la demanda de divisas en las familias e individuos que explica, en parte, lo visto en el mercado cambiario antes del verano.
La compra de dólares se está moviendo al ritmo de un mercado dominado por la volatilidad. Foto: Juan Mateo Aberastain Zubimendi / MDZ.
La compra de dólares se está moviendo al ritmo de un mercado dominado por la volatilidad. Foto: Juan Mateo Aberastain Zubimendi / MDZ.

Sobre el cierre del año pasado se registró una importante retracción por parte del número de personas que venían vendiendo dólares y una leve recuperación de las que deciden comprar, lo cual terminó, al fin y al cabo, impactando en el desarrollo de los negocios en el mercado cambiario.

Los datos oficiales del Banco Central (BCRA) dan cuenta que, en diciembre pasado, las personas físicas (familias e individuos), que efectuaron ventas por US$25 millones, fueron unas 112.000, muy por debajo de las 270.000 del mes anterior, retrocediendo
así a un nivel muy similar al de noviembre del 2023.

Por otro lado, hubo 34.000 personas que compraron billetes por US$6 millones frente a los 29.000 del mes anterior. De modo que se revirtió la tendencia de los últimos meses del 2024 cuando la oferta crecía muy por encima de la demanda. En esta oportunidad, en el cierre del año, hubo una retracción en la cantidad de oferentes y por ende de la oferta de divisas, y una recuperación del número de compradores, es decir, un mayor flujo de demanda.

Puede ser que esto refleje cierto comportamiento afectado por motivos estacionales como el pago del medio aguinaldo y vacaciones, o bien, algunos que comenzaron a sospechar del nivel del tipo de cambio del mercado.

Vale señalar que, de todos modos, diciembre mostró un marcado flujo hacia las apuestas al “carry trade”, es decir, inversiones en activos en pesos apostando a la estabilidad del dólar.

Según la información del BCRA, en diciembre pasado, por un lado, se registraron ventas netas de billetes de parte de personas jurídicas que sumaron US$145 millones, más otros US$19 millones de personas y familias. De modo que el resultado de billetes fue un flujo de ventas netas por US$164 millones.

Pero a este flujo positivo deben sumarse los ingresos netos en concepto de divisas por US$64 millones, que se tratan fundamentalmente de los ingresos de fondos desde cuentas del exterior en moneda extranjera, lo que se conoce en la jerga del mercado como “canjes”.

¿Quiénes repatriaron fondos del exterior? Los datos oficiales indican que empresas del sector real trajeron US$27 millones, personas físicas otros US$20 millones y los inversores institucionales unos US$18 millones.

De esta manera, la llamada Formación Neta de Activos Externos de residentes del Sector Privado no Financiero (FAE) registró un resultado superavitario de US$229 millones. Vale explicar que cuando la FAE es negativa, se dice que el sector privado se lleva las divisas y atesora o lo que comúnmente dicen “fuga”.

Al respecto, no puede soslayarse que la fiebre por el “carry trade” dio lugar a la mayor repatriación de capitales de las últimas dos décadas, al totalizar UUS$2.360 millones a lo largo del 2024, superando el máximo de la serie histórica, iniciada en 2003, de US$1.161 millones del 2005 (el otro registro donde hubo entrada neta de capitales de residentes argentinos fue en 2013 por US$433 millones).

Este flujo de divisas tuvo su correlato no solo en la oferta en el mercado cambiario, sino en el mercado de capitales. Ahora bien, además de la gente que sacó dólares atesorados en los últimos años de las cajas de seguridad, de los colchones y de otros destinos, también hubo un importante “desatesoramiento” de divisas, que estaban invertidas en el exterior.

Puede decirse que casi un 62% de las divisas desatesoradas provienen de la repatriación de inversiones en el exterior, no
de inversiones directas, que apenas sumaron US$9 millones. El resto se explica por el reingreso de billetes estadounidenses al mercado local, desde cajas de seguridad, colchones, macetas, etc.

Por su parte, las inversiones directas de no residentes en el Sector Privado no Financiero registraron egresos netos a través del mercado de cambios por US$440 millones, principalmente por repatriaciones netas del sector energético, explica el BCRA en el último Balance Cambiario del año pasado.

¿Qué pasó en los bancos? El informe oficial cuenta que las operaciones de la cuenta financiera cambiaria del sector financiero resultaron superavitarias en US$1.324 millones, lo que se explica principalmente por la caída por US$1.565 millones de la tenencia de billetes en moneda extranjera de las entidades que conforman la Posición General de Cambios (PGC).

Esta caída, según el BCRA, fue consecuencia del retiro parcial de los fondos captados en los meses previos a través del Régimen de Regularización de Activos del Sector Privado (blanqueo) una vez cumplido el plazo mínimo de permanencia exigido y del depósito de las entidades en sus cuentas corrientes en el BCRA de parte de los mismos.

El resto del resultado superavitario se debió a los ingresos netos por préstamos financieros, líneas de crédito y otros créditos por
UUS$151 millones, que fueron parcialmente compensados por los egresos netos en concepto de inversiones directas de no residentes por US$255 millones y por la suscripción neta de títulos valores con moneda extranjera por US$138 millones.

De esta manera, los bancos finalizaron diciembre y así cerraron el 2024 con un stock de PGC de US$11.992 millones, lo que implicó una caída del 15% mensual vinculada con la baja en la tenencia de billetes por US$2.075 millones y en la tenencia de divisas por US$87 millones.

Fue así que la tenencia de billetes en moneda extranjera totalizó US$9.150 millones al cierre de diciembre pasado, stock que representó el 76% del total de la PGC y que los bancos mantienen en sus tesorerías para responder a los movimientos de los depósitos locales en moneda extranjera y las necesidades del mercado de cambios.