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Crisis de los productores en Entre Ríos: los rendimientos no cubren los costos de producción

Más allá de las expectativas que se generan en torno a la campaña 2024/2025 en cuanto al rendimiento y los ingresos por exportación, algunos factores encienden las alarmas de los productores.
La diferencia entre el rendimiento histórico y el costo de sembrar soja de primera arroja un resultado negativo del 17%. Foto: shutterstock.com

La diferencia entre el rendimiento histórico y el costo de sembrar soja de primera arroja un resultado negativo del 17%. Foto: shutterstock.com

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A pesar de las elevadas expectativas que se generan en torno a la siembra y cosecha de productos agropecuarios en el país y los márgenes favorables para la exportación, la Bolsa de Comercio de Entre Ríos (BolsaCER) encendió las alertas sobre la situación de los productores locales de soja, trigo y maíz que arriendan campos en la provincia del litoral. 

Según un análisis de los costos y la rentabilidad realizado por esta institución, con la colaboración de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), el rendimiento histórico de estos productos no es suficiente para cubrir los montos que se invierten en la siembra, el alquiler de la tierra, el control y la comercialización.  

El dato que más preocupa a los especialistas tiene que ver con la rentabilidad de la soja de primera y el que obtiene la combinación entre soja de segunda y trigo. El primero de estos tipos de siembra mencionados reflejó una pérdida del 18%, mientras que el segundo tuvo un resultado negativo del 17%. 

En cuanto a los otros cultivos, la soja de segunda y el trigo tienen balances negativos de un 9% y la inversión mixta en trigo y maíz obtuvo un porcentaje negativo del 3%. 

El informe presentado por estas dos instituciones aclara que para llegar a estos resultados se realizó una comparación entre los números que surgen de “la estructura de costos para cada cultivo, los rindes históricos observados y los precios pizarra del 26 de diciembre de 2024”.

“Se observa que los rendimientos históricos no alcanzarían los rendimientos de indiferencia actuales, necesarios para cubrir el costo de arriendo tanto en trigo como en soja, pero no así en el maíz”, afirma el texto publicado por la BolsaCER. Agregan, además, que “el problema radica principalmente en el escenario actual de precios, los cuales presentan una tendencia a la baja, desde 2022”.

“En el total de costos, incluyendo desde los operativos hasta los de arrendamiento y comercialización, se concluye que el conjunto de labores más insumos es la porción más importante, es decir representan aproximadamente el 51% del total”, aclaran los especialistas de la BolsaCER. 

Por su parte, de la información que brinda el estudio publicado surge que el 70% de los productores entrerrianos es arrendatario. En cuanto a los porcentajes de que ocupa el pago de cánones locativos dentro de la estimación de gastos, el promedio varía entre el 15% y el 28% dependiendo de la estrategia de rotación elegida. 

El clima: un factor alarmante para la región

En un contexto internacional que, en principio, es favorable para la exportación de granos argentinos, la escasez de lluvias pone en peligro la posibilidad de obtener cifras récord. Argentina entra en el último mes de molienda con grandes expectativas respecto de la producción. Además, tiene una buena posición en comparación con los demás productores primarios, aunque depende de la situación que cambia día a día.

Dante Romano, es profesor y miembro del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, y hace un análisis sobre las condiciones climáticas en las cuales se está desarrollando la siembra en Argentina que trae alguna preocupación por la falta de lluvia. Al respecto, el experto sostuvo que el estado de humedad de suelos en la región núcleo es bajo, tanto en la capa arable como en el perfil. 

Distinta es la realidad que viven los productores que realizan su actividad en las regiones del Noroeste Argentino (NOA), el Noreste Argentino, Córdoba y la zona del extremo sudeste de la provincia de Buenos Aires que parecen estar atravesando una mejor situación. 

Los anticipos meteorológicos para esta semana plantean la posibilidad de lluvias menores que no llegarán a la zona centro del país. La posibilidad de precipitaciones es baja, aunque aparentemente tendrá una cobertura más amplia. “Este pronóstico empeoró respecto de la semana pasada, cuando se esperaba en el período de 10 a 20 días lluvias más importantes”, indicó Romano.

Desde un punto de vista más optimista, el experto remarcó que los problemas climáticos pueden hacer variar los valores, especialmente con fondos especulativos con mucha salida. De todas maneras, esta circunstancia sería una oportunidad de comercialización para aquellos que están poco vendidos.

“En el caso del maíz siguen muy interesados los compradores, y los valores a cosecha están cercanos a los gatillos de 180 dólares en el temprano y 175 el tardío, pero no los tocan. Aquí recomendamos esperar. Queda en el aire una sensación de que el trigo argentino tiene poco espacio para bajar, y que le cabe una suba. Pero el recorrido tampoco sería extenso”, dijo Romano.