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Una por una: las razones por las que Argentina logró despertar el interés de inversores

Argentina espera atraer muchas inversiones a través del RIGI, y se destaca por sus recursos naturales en los sectores de alimentos, agricultura, minería y energía.

Argentina despierta interés a los ojos del mundo. La llegada de Javier Milei al Gobierno trajo consigo diversas medidas, siendo una de las primeras una devaluación de 54% del tipo de cambio oficial, el Banco Central (BCRA) redujo la tasa de la política monetaria a un terreno fuertemente negativo en términos reales y anunció una política de crawling peg (devaluación gradual y controlada) del 2% mensual para el tipo de cambio oficial, procurando así estimular el carry trade y recomponer reservas. 

PwC lanzó su más reciente edición del informe "Doing Business" en cuatro países clave de Sudamérica: Argentina, Colombia, Uruguay y Perú. El reporte ofrece una visión detallada de las oportunidades de inversión y los desafíos que enfrentan estos países, con información clave sobre políticas fiscales y reformas económicas.

Colombia y Perú siguen siendo atractivos, mientras que, Uruguay revalida su perfil como destino seguro para los inversores. En este marco, Argentina vuelve a aparecer en el radar.

El Gobierno está expectante a la llegada de inversiones.

De la inestabilidad macroeconómica a las expectativas

En los últimos años, Argentina ha enfrentado una continua inestabilidad macroeconómica, con una inflación del 211,4% en 2023 y una disparada del dólar superior al 350%, una brecha entre el tipo de cambio oficial y el tipo de cambio de las operaciones de contado con liquidación de entre el 100% y el 200 % en promedio durante el año (que finalizó en una brecha del 20% - 30%) y niveles de pobreza por encima del 50%. El nuevo mandatario Javier Milei, que asumió en diciembre de 2023, ha traído cambios estructurales importantes en la economía.

Las primeras medidas incluyen la corrección del tipo de cambio oficial, un ajuste fiscal riguroso, la desregulación de sectores clave y la posible privatización de compañías y activos públicos. El plan también contempla la eventual dolarización de la economía. Aunque estas medidas han generado una caída inicial en la actividad económica, el Gobierno logró superávit fiscal y de cuenta corriente en los primeros meses de 2024 y la acumulación de reservas internacionales del Banco Central superó los US$ 10.000 millones.

"El contexto político y económico actual, junto con iniciativas de privatización y nuevos modelos de inversión público-privada, ha despertado el interés de los inversores. Es por ello por lo que Argentina espera atraer muchas inversiones a través del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), y se destaca por sus recursos naturales en los sectores de alimentos, agricultura, minería y energía", se analiza en el reporte.  

Clima inversor

Según el informe "Doing Business", el plan del Gobierno ha dado sus primeros frutos en 2024: "Por el lado positivo, en los primeros dos meses del año se registraron superávits fiscal y en cuenta corriente; el Banco Central logró acumular más de US$ 10.000 millones en reservas internacionales; el riesgo país cayó por debajo de los 1300 puntos –un mínimo al que no se llegaba desde septiembre de 2021– aunque luego se ubicó por encima de ese nivel; y el peso argentino se apreció en el mercado del contado con liquidación, lo cual redujo la brecha cambiaria a menos del 20%. Por el lado negativo, la actividad económica sufrió una caída significativa en los primeros meses del año, como consecuencia de los ajustes económicos".

Además, la corrección cambiaria y la liberalización del control de precios aceleraron la inflación, que –luego de un pico inicial– está descendiendo (la inflación anual fue del 25% en diciembre de 2023, 20,6% en enero de 2024, 13,2% en febrero, 11,0% en marzo, 8,8% en abril, y se espera que la inflación mensual sea de un dígito en el segundo semestre).

Inversiones: Argentina logró despertar interés nuevamente.

Sin embargo, las expectativas del mercado son positivas. A pesar de que se proyecta una inflación de alrededor del 200% para 2024, se espera que esté por debajo del 40-50% para 2025. También se estima que la actividad económica registre una caída en el PBI de alrededor del 2,6% para 2024, con un giro significativo e incluso la proyección por parte de algunos analistas de un rebote del 7,9% en 2025. Las medidas anunciadas han sido bien recibidas por el mercado y los inversores. El FMI también ha respaldado el plan del Gobierno y se pueden esperar nuevos desembolsos durante el próximo año.

Impulsores de las inversiones

Con respecto a los impulsores de las inversiones, y considerando el contexto antes mencionado, "los activos argentinos han comenzado a apreciarse poco a poco, también en línea con la caída del riesgo país y la apreciación del tipo de cambio. Sin embargo, la valuación de compañías y activos sigue estando por debajo de sus pares regionales e internacionales y, por lo tanto, sigue siendo una oportunidad para adquirir activos en Argentina a valor atractivos".

Y el reporte agrega: "Las iniciativas de privatización y el nuevo modelo de inversión pública-privada en infraestructura que está presentando el gobierno también deberían ser áreas importantes de inversión en el corto y mediano plazo. Argentina es mundialmente reconocida por contar con abundantes recursos naturales, especialmente en los sectores de alimentos, agricultura, minería y energía (que incluye energías renovables y petróleo y gas), así como una rica base de talentos, con una clase media bien educada y una comunidad empresarial activa".

También tiene un sector industrial bien desarrollado y un mercado interno fuerte y se ha posicionado como un centro regional para la inversión y el desarrollo de TI; todo lo cual brinda una plataforma muy interesante para el crecimiento sostenible en la región.

El potencial de Argentina, junto con el actual cambio hacia una economía favorable al mercado, debería atraer el interés de los inversores internacionales. Sin embargo, lo más probable es que los flujos de inversión no lleguen de forma inmediata sino gradual a medida que el nuevo gobierno avance en las diferentes áreas en las que está trabajando: regulatoria, macroeconómica, fiscal, laboral, etc.