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Despidos, endeudamiento y amesetamiento de la actividad: los factores que preocupan a las pymes

El Observatorio de Industriales Pymes Argentinos dio a conocer su informe de agosto, y contrario a la postura del Gobierno, sostienen que "el mercado está planchado".
IPA alertó que volvió a caer la producción de las Pymes en agosto. Foto: https://www.somospymes.com.ar/
IPA alertó que volvió a caer la producción de las Pymes en agosto. Foto: https://www.somospymes.com.ar/

Pese a que el Gobierno sostiene que "lo peor ya pasó" y algunos índices muestran incipientes signos de mejora, el pronóstico no es alentador para las Pequeñas y Medianas empresas (Pymes). Un informe elaborado por el Observatorio de  Industriales Pymes Argentinos (IPA) reveló que 4 de cada 10 empresas indicó tener endeudamiento, lo cual es problemático dado que el 43,3% de las empresas cree que en 6 meses su situación será peor que la actual y el 30,8% prevé despidos en ese mismo lapso de tiempo.

El presidente de IPA, Daniel Rosato, alertó que durante los meses de agosto y septiembre la producción fabril volvió a mostrar signos de caída, ante un nuevo declive en las ventas en el rubro consumo masivo, principalmente, lo que provocó “más incertidumbre” en las pymes.

Según se observó, en junio se registró un piso de la actividad, con un rebote en julio, aunque con la “peligrosidad” de la instalación de un “amesetamiento” para el segundo semestre.

Pymes, en alerta, señalaron que la actividad entró en un amesetamiento.

“El mercado está planchado. Durante la primera semana de agosto comenzó a caer nuevamente la demanda y eso lo estamos registrando en los pedidos y la falta de producción en las fábricas. No estamos viendo un repunte sostenido en el consumo masivo, por lo que podríamos estar frente a un pronunciado amesetamiento de la actividad”, afirmó Rosato.

Más endeudamiento

La encuesta de agosto reflejó que un amplio porcentaje de empresas endeudadas, junto con perspectivas a futuro pesimistas, tanto en términos de su desempeño (ventas) como del sostenimiento de su equipo de trabajo.

En ese sentido, el 43,3% de las pymes consideró que en 6 meses su situación será peor que la actual; 29,8% considera que estará mejor. A su vez, el 38,5% considera que el RIGI tendrá un efecto negativo sobre su situación. Asimismo, el 42,3% de las empresas respondentes indicó tener deudas, lo cual resulta llamativo en tanto la evolución prevista para el futuro es negativa.

Según lo relevado por el Observatorio IPA, 4 de cada 10 empresas pyme de la industria manufacturera está endeudada. En este contexto, la realidad productiva Argentina actual es recesiva; particularmente para los sectores mercado-internistas, entre los cuales los más afectados son el comercio, la construcción y la industria manufacturera.

Los sectores más profundamente afectados por la recesión y la política económica actual, que destinan su producción al mercado interno, son a la vez los que en mayor medida absorben mano de obra.

Fuente: Industriales Pymes Argentinos

Así, en un contexto tan recesivo es evidente que el endeudamiento pyme no está destinado a la inversión productiva, sino al pago de gastos corrientes, principalmente a proveedores (mayormente por importaciones) y al pago de salarios.

Deuda bancaria

La información estadística publicada por el BCRA respalda lo relevado por el Observatorio IPA en las encuestas: en efecto, el endeudamiento del sector privado ha aumentado durante todo 2024. Hubo variación en el total de endeudamiento privado para los meses de julio y agosto a nivel interanual y acumulado (para julio) y acumulado para agosto, y también los niveles de inflación.

Los instrumentos de endeudamiento seleccionados son adelantos en cuenta corriente, documentos descontados (ambas en pesos) y documentos a sola firma (en dólares), que suelen ser los instrumentos para endeudamiento para gastos corrientes de las empresas. Los primeros pueden responder al pago de salarios y el último a proveedores importadores.

Fuente: Industriales Pymes Argentinos

Mercado de capitales

El crédito bancario no es la única fuente de financiamiento de las empresas pyme. En ese sentido, el mercado de capitales funciona como una fuente alternativa o complementaria para la adquisición de deuda por parte de las empresas, sin perjuicio de su tamaño.

Según la Comisión Nacional de Valores (CNV), en julio de este año las empresas pymes lograron adquirir $1.085.575 millones de pesos en este mercado, lo que equivale al 42% del total (el restante, desde luego, fue absorbido por grandes empresas). Del total de $1.085.575 millones que las pymes obtuvieron en el mercado de capitales local, el pagaré representó el mayor porcentaje de financiamiento para estas empresas, alcanzando un monto negociado de $713.682 millones, lo que equivale al 66% del total.

El cheque de pago diferido (CPD), el segundo instrumento en relevancia, registró $290.464 millones, desglosados en $100.035 millones para CPD avalados y $190.429 millones para directos. Además, se emitieron siete obligaciones negociables por un valor de $63.589 millones; de estas, cuatro se colocaron bajo el régimen de obligaciones negociables garantizadas, mientras que las otras tres se hicieron mediante el régimen general. También se emitieron fideicomisos financieros por un total de $7.967 millones. Por otro lado, las facturas de crédito electrónicas representaron el 1% del financiamiento total para las pymes, con $9.873 millones.

Fuente: Industriales Pymes Argentinos

Sin reactivación de la actividad pyme

El presidente de IPA descartó una “reactivación”. Y explicó: “La nueva caída se debe a los últimos aumentos de energía, con un mercado que da señales negativas, sin reactivación, y que muestra un nuevo descenso, aunque sea leve. Durante julio hubo una expectativa positiva, por efecto en el consumo del aguinaldo de medio año, pero ya en agosto y en lo que va de septiembre, las ventas volvieron a mostrar retracción”.

Rosato explicó que “la suba de los precios de energía, tanto en gas, como en electricidad, golpeó al poder adquisitivo de los trabajadores, lo que provocó un aumento en la inflación que debieron afrontar los hogares”. “Por otro lado, las empresas vieron aumentados sus costos, lo que se tradujo en aumentos en los precios, en el menor de los casos, y pérdida de rentabilidad”, señaló.

El informe del Observatorio IPA, realizado por Pablo Bercovich y Martín Kalos, destacó que “junio parecería haber marcado un piso para la actividad económica”. “En junio, la construcción comenzó a rebotar; mientras que industria, comercio, intermediación financiera y varios otros sectores desaceleraron su depresión. Es probable que en julio comience, ahora sí, un amesetamiento generalizado; con algunos rebotes que se sumen a los tres sectores en verde (agro, Oil&Gas, minería) para que el EMAE en promedio marque una suba”.

Sin embargo, en línea con la última encuesta realizada por IPA, el informe confirmó que “el endeudamiento por parte del sector privado efectivamente está elevándose, tanto bancario como el financiamiento proveniente del mercado de capitales”.

“En un contexto recesivo, que las pymes prevén que continúe, es poco probable que el endeudamiento sea con fines productivos. Se trata ante todo de tácticas de supervivencia y del aprovechamiento de los instrumentos financieros disponibles ante los cambios en la estrategia de comercialización por parte de los bancos”, destacó.