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En los últimos 20 años, la deuda externa del sector privado argentino aumentó en un 30%

Se dio un cambio de composición entre deuda comercial y financiera, en línea con los aumentos en los volúmenes de comercio exterior registrados en el período. Qué pasa con los acreedores.
Más de la mitad de la deuda es financiada por acreedores del exterior, cuando a fines de 2001 era cerca de 25%. Foto: Walter Moreno/Mdz
Más de la mitad de la deuda es financiada por acreedores del exterior, cuando a fines de 2001 era cerca de 25%. Foto: Walter Moreno/Mdz

El nivel de deuda externa de un país es un parámetro clave a los ojos del mundo, porque no solo muestra el estado económico que tiene dicha jurisdicción, sino que -como efecto dominó- deja en evidencia qué tanto se puede confiar en la administración y poder de fuego que dicho país tiene para responder a sus obligaciones de pago. 

Si bien todo endeudamiento es importante, hay que diferenciar aquel que toma un Gobierno para financiar sus proyectos y gastos (deuda pública), de aquel que toma el sector  privado y es emitido por parte de empresas, bancos y otras entidades financieras.

De alguna manera, son interdependientes. Como bien señala el Banco Mundial, la deuda puede ser una herramienta útil si es transparente, se gestiona bien y se usa en el contexto de una política de crecimiento creíble. Sin embargo, con frecuencia ése no es el caso. Y, además, un alto nivel de deuda pública puede frenar la inversión privada, aumentar la presión fiscal, reducir el gasto social y limitar la capacidad gubernamental de implementar reformas.

Por otra parte, cabe destacar que, si bien la deuda privada no se carga sobre las espaldas del Gobierno, pero sí genera que la economía no fluya fácilmente. Además, si la deuda es en moneda dura, es decir, que no se devalúa fácilmente como el peso, crea presión sobre el mercado cambiario, porque finalmente las empresas terminan comprando divisas para efectivizar los pagos.

Fuente: Instituto de Economía (INECO) de UADE.

En este contexto, el Instituto de Economía de UADE (INECO) dio a conocer un informe especial sobre la "Deuda externa del sector privado argentino" y reveló que en los últimos 20 años, la misma aumentó 30%, destacándose el cambio de composición entre deuda comercial y financiera, en línea con los aumentos en los volúmenes de comercio exterior registrados en el período y con un cambio de acreedor hacia empresas del mismo grupo.

Deuda externa y datos que alarman

Al 31 de diciembre de 2023, Argentina tenía pasivos externos por un monto de U$S $328.426 millones, concentrados básicamente en el Gobierno general y en el sector privado -los que representa más del 90% del total-. En este punto, desde UADE destacaron que mientras que todos los pasivos externos del Estado estaban instrumentados como deuda externa, ya sea en instrumentos negociables - incluido en inversión de cartera- como en préstamos financieros, el sector privado posee otros pasivos que no son deuda, como son las participaciones de capital.

Enfocándose en el análisis de la deuda externa total (pública y privada) se observaron dos tendencias bien definidas sobre la evolución de cada sector en participación del total. Desde 2001 y hasta mediados de 2013, hubo un fuerte aumento de la deuda externa del sector privado hasta llegar al 50% del total. Posterior a esta fecha, nuevamente comenzó un proceso de endeudamiento sector público (como porcentaje del total), hasta llegar en torno al 63% en finales del año 2023.

En lo que respecta a la deuda externa del sector privado, entre fines de 2001 y 2023, aumentó en torno al 30%, explicado por la deuda comercial de U$S 47.400 millones, y parcialmente compensado por la caída de la deuda financiera en U$S 22.800 millones

Fuente: Instituto de Economía (INECO) de UADE.

La deuda externa privada totalizó a fines de 2023 unos U$S 93.000 millones, 31% más que los registrados a fines de 2001. Cabe destacar, que, nivel de tipo de operación, las deudas comerciales, principalmente para financiar importaciones de bienes, son cerca del 60% del total.

A nivel del acreedor que provee el financiamiento, es destacable el crecimiento de las empresas del mismo grupo en el total de financiamiento recibido, que pasó de cerca del 25% a fines de 2001 hasta 50% más de 20 años después, lo cual mejora la sustentabilidad de la deuda privada, dado que, ante situaciones de estrés financiero, permite una mayor probabilidad de refinanciación y a tasas más convenientes.

Fuente: Instituto de Economía (INECO) de UADE.

"En un análisis más particular, y teniendo en cuenta los últimos años de la serie, es interesante analizar la evolución de la deuda privada externa a nivel de operación y acreedor. Teniendo en cuenta el período 2017-2023, observamos que el principal tipo de operación con aumento fue la deuda por importaciones de bienes (financiadas en partes iguales entre acreedores relacionados y otros), seguimos por el aumento de la deuda por servicios (por cerca de US$ 6.000 millones) y préstamos financieros (con la particularidad de observarse cancelación neta a acreedores no relacionados y un aumento desde acreedores relacionados)", se indica en el reporte elaborado por INECO.

Y se concluye, que, el único tipo de operación con cancelación neta durante el periodo fueron los títulos de deuda, con una caída de más de US $2.500 millones.