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Tras siete meses de Milei en el Gobierno, las reservas netas del BCRA siguen en rojo: qué puede pasar

Las obligaciones de pago y las recientes medidas para contener la escalada del dólar blue, pusieron al Gobierno contra las cuerdas.

El Gobierno tiene una tarea difícil por delante: engordar las arcas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) tanto para poder llevar adelante sus planes polítco-económicos como para cumplir con las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional.

Para comprender, el verdadero número que importa es el nivel de reservas netas, es decir, a la cantidad total de dólares que hay en el BCRA (reservas brutas) una vez que se restan distintos compromisos en moneda dura. Se incluyen compromisos como los encajes bancarios, swaps, obligaciones de pago, entre otros.

Qué pasa con las reservas netas

Según un informe de Fundación Capital, actualmente, las reservas netas se ubican en terreno negativo por U$S 4.568 millones y hacia delante será difícil seguir acumulando por los pagos que debe hacer. Más aún, las medidas anunciadas el fin de semana del 13 y 14 de julio con el objetivo de contener la disparada del dólar blue, debilitaron -y continuarán debilitando a futuro- la posición de reservas internacionales, que ya había presentado una importante baja (-US$ 1.098 millones en los últimos 50 días) debido a los pagos a tenedores de bonos y al FMI y a las escasas compras netas de divisas del BCRA por US$ 36 millones en el bimestre junio-julio.

Las reservas netas están en U$S 4.568 millones negativos.

Este panorama hace que para el gobierno de Javier Milei se haya vuelto indispensable la generación de divisas genuinas. En este marco, el reporte al que MDZ tuvo acceso analizó: "El tipo de cambio real multilateral se ubica sólo un 8,3% por encima del nivel previo a la devaluación de diciembre de 2023 y la evolución del Real brasilero exacerba esta dinámica, cuestión particularmente relevante para sectores como el automotriz, el de plásticos y el alimenticio. De esta forma, dada la dificultad de acumulación de reservas, deben revisarse alternativas que dinamicen el ingreso de divisas, generando un puente hasta que se evidencie un ingreso de relevancia, cualquiera sea la fuente del mismo (FMI, otros organismos, blanqueo, RIGI, REPO, etc.)".

En detalle, se espera que el Gobierno libertario "esterilice unos $2,3 billones (aquellos emitidos para la compra de dólares del BCRA al sector privado desde el mes de mayo), lo que implicaría volcar unos US$ 1.700 millones en los mercados financieros. Además, las autoridades anunciaron la compra de US$ 1.538 millones, y su depósito en el Banco de Nueva York, para el pago de intereses de los (bonos) Bonares y Globales que vencen en enero".

De esta forma, en un ejercicio teórico, si a las reservas netas actuales por U$S 4.568 millones negativos se le restan ambos montos, éstas alcanzarían los U$S 7.650 millones negativos. Vale mencionar que según confirmaron las autoridades, se realizó un giro de oro al exterior, buscando maximizar su retorno.

A lo que se suma, un importante paso adicional la semana pasada al resolver gran parte del stock de PUTs (seguro de los bonos), y la reducción del stock de pasivos remunerados (PR) de los $21,5 billones ($46 billones a valores actuales) que había al comienzo de la actual gestión a $11,7 billones. Este camino continuará la semana próxima, con el traspaso hacia la Letra Fiscal de Liquidez (LEFI), administrada por el Banco Central, pero constituida por el Tesoro.

Y, adicionalmente, los depósitos en pesos del sector privado, actualmente rondando los $ 56 billones (US$ 60.600 millones a tipo de cambio oficial), los que podrían generar una presión cambiaria. Todo lo antes mencionado, pone de manifiesto la necesidad de acumular dólares hacia delante. 

Javier Milei, y el ministro de Economía, Luis Caputo, no logran hacer que las reservas del BCRA repunten.

¿Y ahora qué?

En el análisis de Fundación Capital se focaliza en dos ejes:

  • En primer lugar, una acumulación de reservas internacionales que admita una relación razonable con los pasivos remunerados (según dichos del ministro de Economía en el mes de mayo). Para ello, se sugiere revisar alternativas que dinamicen el ingreso de divisas, como es la suba de tasa de interés, reducción transitoria de derechos de exportación, etc., generando calma cambiaria y un puente hasta que se evidencie un ingreso de relevancia, cualquiera sea la fuente del mismo.
  • En segundo lugar, debe alcanzarse la convergencia entre la inflación (hoy en torno al 4% mensual) y el tipo de cambio (2%), para que luego ambas variables converjan al 0% mensual (según advirtiera Milei en el mes de julio). Es decir, las autoridades consideran estos faltantes como precondiciones para avanzar en la liberación del cepo.

En definitiva, trabajar sobre la débil posición de reservas resulta prioritario, partiendo de netas negativas por US$ 4.568 millones. En este sentido, la divergencia en el recorrido del tipo de cambio y la inflación en los próximos meses erosiona la competitividad precio de la economía y podría actuar como un limitante para la buscada acumulación de divisas, tema que trataremos a continuación.