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Desregulación del transporte aéreo: el optimismo de algunos, el enojo de otros y la letra chica

El Gobierno avanzó en la desregulación del sector aerocomercial y las repercusiones no tardaron en llegar. La opinión de especialistas y referentes sobre tarifas, nuevos jugadores y viabilidad.

Federico Sturzenegger desembarcó en el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado con fuertes medidas. Se metió de lleno en el mercado del transporte aéreo y aplicó una reforma al Código Aeronáutico.

Para comprender, la desregulación de la economía es la reducción o eliminación de aquellas normas que controlan una actividad económica. El objetivo final de esta liberalización es darle lugar a la mano invisible del mercado para que la oferta y la demanda determinen el precio de equilibrio.

Esto es lo que hizo el gobierno de Javier Milei bajo la política de “Cielos Abiertos ” al abrir el mercado aerocomercial para todas aquellas compañías aéreas que quieran operar en territorio argentino.

A partir de ahora, se habilita el ingreso de nuevos operadores al mercado aéreo.

Desregulación del mercado aéreo

A partir de ahora se habilita el ingreso al mercado a nuevos operadores, define el modo en el que se asignan las posiciones y horarios de vuelo a las aerolíneas y optimiza los servicios en los aeropuertos.

Según detalló la Secretaría de Transporte en un comunicado, las reformas también permiten digitalizar trámites, desregular los servicios de rampa en los aeropuertos y agilizar los procesos para el otorgamiento de rutas.

Incluso, se habilita a quienes tengan pequeñas aeronaves a ejercer una industria lícita sin la burocracia actual que les exige los mismos requisitos de una gran línea aérea.

Por su parte, la reforma del Código Aeronáutico reglamenta los acuerdos entre empresas en los que deciden cooperar para conectar sus operaciones, compartir horarios de vuelo, rutas, recursos, conexión de vuelos, entre otros puntos.

Repercusiones

Desde la Cámara de Compañías Aéreas en Argentina (Jurca), al ser consultados por MDZ, fueron muy cautos. En este sentido, prefirieron analizar la situación en detalle y ver las implicancias que tienen para ellos, antes de emitir juicio.

En tanto, el consultor aerocomercial, Franco Rinaldi, celebró la medida y se mostró muy positivo respecto de cuánto puede mejorar el mercado en el corto plazo.

“Van a bajar los precios, si el decreto se puede aplicar adecuadamente y con cierta rapidez. No van a bajar de un día para el otro, porque traer una empresa y que empiece a operar puede llevar algunos meses, algunas semanas en algunos casos si más rápido. Digamos que poner un avión en funcionamiento adentro de un país y que puede llevar de 2 a 4 meses dependiendo de la estructura que tenga la empresa. Entonces, este hecho por ahí va a demorar un poco, pero el camino es totalmente el correcto”, afirmó el especialista.

Todas estas medidas fueron impulsadas por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado.

Y agregó que “aparte de mejorar mucho la oferta, una cosa que sucede habitualmente cuando se desregulan los mercados, le pasó a Brasil, le pasó a Colombia, le pasó a Chile, le pasó a Perú, le pasó a Uruguay, es que también mejora la calidad del servicio”.

Al ser consultado por los puntos de convergencia entre el intento del expresidente Mauricio Macri y este Gobierno, Rinaldi fue tajante: “En aquel momento se hizo por etapas, algunas aperturas. Sin embargo, este decreto tiene un espíritu mucho más claro, más concreto y más consistente que es directamente desregular el mercado. Entre otras cosas, por ejemplo, algo distinto que se está haciendo y que no se animó nunca la administración de Macri, es abrir para que puedan participar otros servicios de rampa, lo cual es fundamental para terminar con la extorsión de Intercargo y toda la política comercial.

Cabe destacar que, por el momento, la única que presta este servicio es Intercargo, denunciada por muchos, por ser el monopolio de La Cámpora.

Otros beneficios señalados fue que generarán empleo genuino dentro del mercado formal, ya que cada compañía aérea precisa entre 70 y 80 empleados directos por avión. Rinaldi observó que para él se dará una importante llegada de líneas aéreas low cost.

Al mismo tiempo, el Gobierno "promueve las inversiones necesarias para el sector y para fortalecer la seguridad operacional”.

La letra chica

Fernán Aras, expiloto de Latam Argentina y referente del sector, fue duro al afirmar que, hoy por hoy, lo que se tiene es un DNU que ha cambiado el Código Aeronáutico en muchos de sus artículos, y una intención desregulatoria que se ha hecho efectiva a través de los convenios bilaterales y la Cancillería.

Y profundizó, a modo de ejemplo: “Acá hay un tema porque existen algunas incongruencias entre ambos. Lo que se plantea la Cancillería es un vuelo irrestricto, con tripulaciones extranjeras, mantenimiento extranjero y demás, siempre con lo que se llama la doble vigilancia, es decir, que las autoridades van a intercambiar la forma de llevar adelante la fiscalización de los mantenimientos, pero en realidad quedan en manos de cada una de las de las banderas de donde son las empresas.  En el DNU dice que tienen que ser tripulaciones argentinas”.

En este punto, se mostró a favor del decreto: “Si se hace irrestricto el tema de las tripulaciones, creo que vamos a estar en un problema con la generación de empleo para los argentinos. Lo mismo que el permiso irrestricto de vuelos de cualquier compañía porque no tenemos las mismas condiciones en Argentina que las que tienen operadores en otras partes del mundo, en lo cambiario, los seguros, las horas de vuelo permitidas a los pilotos, etc”.

 Se habilita a quienes tengan pequeñas aeronaves a ejercer una industria lícita sin la burocracia actual.

Por otra parte, el servicio de handling aeroportuario, actualmente, exclusivas manos de Intercargo, sería difícil de reemplazar por otra alternativa, que puedan operar en todo el país. “La alta inversión y la baja rentabilidad en algunas provincias sería un problema, si el Gobierno no da ciertos beneficios o ayudas”, observó Aras.

Y enfatizó en que la desregulación del transporte aéreo en sí, no es mala; pero los  pondría en desigualdad de condiciones, al menos si se saca la foto hoy. “Por ello, es clave la reglamentación, para ver finalmente, cómo se aplicará esta iniciativa; y si Argentina se muestra como un mercado atractivo a los ojos de las aerolíneas internacionales”, cerró el expiloto de Latam.

Aerolíneas Argentinas, un capítulo aparte

Uno de los coletazos de esta medida es que, al abrirse el juego a nuevos competidores, Aerolíneas Argentinas queda en marcada desventaja. En esta línea, Edgardo Llano, titular de la Asociación de Personal Aeronáutico (APA), expresó en diálogo con Radio 10: "Era algo que sabíamos que iba a venir, pero no tan rápido, las consecuencias de esto la van a pagar los senadores que votaron a favor. Será imposible que Aerolíneas pueda competir en estas condiciones".

Y continuó: "Muchas provincias se van a quedar sin vuelos porque si no son rentables no van a ir los vuelos. Aerolíneas Argentinas también va a recortar rutas. Scioli eliminó la ruta de Aerolíneas a Nueva York y se la dio a otras, que parecen que no van a perder plata. Lo grave es que el presidente de Aerolíneas no dijo ni una palabra".

Aerolíneas Argentinas, un capítulo que aún no cierra y sobre el que se esperan más definiciones.

Franco Rinaldi fue tajante y refutó este argumento por completo al asegurar que no solo se eliminarían las bandas tarifarias para proteger a Aerolíneas Argentinas, sino que no se vería afectada su rentabilidad en lo que son los vuelos de cabotaje. Y ahondó en que el gran déficit de la aerolínea de bandera es sostener los vuelos al exterior, no así los que son por el interior del país que le dan pura ganancia.

Sobre el reclamo de que algunos lugares podrían perder conectividad, el consultor aerocomercial, dijo que es poco probable y que en tal caso, el Gobierno será quien subsidie esa ruta específica sin mayores inconvenientes.

A modo de conclusión, resaltó que “inicialmente, la desregulación del transporte aéreo está perfecta”, pero más adelante el Gobierno debería avanzar en dos ejes clave:

  1. Determinar la política aerocomercial de Aerolíneas Argentinas y si se la sigue fondeando, “poniendo en condiciones desiguales a sus competidores que deberían llegar al país con inversiones millonarias”.
  2. Renegociar los términos laborales de contratación “que flexibilicen y también regulen el clima laboral para la industria”.

“Trabajé con muchas compañías, y en la era Macri tenían muchos problemas para contratar gente porque el sindicalismo los quería obligar a que tengan que tener los mismos términos de contratación que Aerolíneas Argentinas y no podían. Eran empresas más chicas y sin subsidio del Estado. Todo eso ven las empresas antes de desembarcar en el país”, cerró Rinaldi en diálogo con MDZ.