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Sin gritar, por favor, es más fácil mandar que enseñar

Un discurso es una forma de comunicación en la que un emisor construye un mensaje y lo transmite a un receptor utilizando el lenguaje, Martin Litwak, speaker, deja su mirada en este tema en MDZ.
Presidente Javier Milei. Foto: MDZ
Presidente Javier Milei. Foto: MDZ

“Es más fácil mandar que enseñar”, decía John Locke, el “Padre del Liberalismo Clásico”. Por eso, en política -y no solo en ese ámbito- cuanto mayor ruido se hace, más atención se recibe. Los discursos populistas mandan, justamente, porque el populismo se trata de eso: de subirse a una tarima, agarrar un micrófono y hablar. Muchas veces a los gritos, repitiendo una y otra vez lo mismo, pero sin dejar espacio al silencio. En ningún momento.

Hoy, los jóvenes dirían que, en estos discursos, las palabras “se repiten como un mantra”. Yo diría que repiten palabras como loros, porque el mantra supone una invocación a partir de frases o palabras sagradas –o teóricamente sagradas–, y el loro repite porque no sabe decir otra cosa.

Los jóvenes dirían que, en estos discursos, las palabras “se repiten como un mantra”. Foto: MDZ.

No sabe: he ahí la cuestión. Es más fácil mandar que enseñar, decía Locke y yo lo tomo prestado: no voy a gritar, jamás me van a escuchar levantando la voz en un estudio de televisión, en un vivo de Instagram o en una conferencia, aunque eso atraiga las miradas o alimente el rating, porque prefiero lo otro: enseñar. Explicar una y otra vez, con ejemplos, con datos, con experiencias reales, con citas a personas que entienden, por qué hay una salida diferente al populismo, a los Estados coercitivos, al odio que impone una presunta superioridad de algunos. La libertad, como la entiendo, no es para unos pocos: es para todos. Y, además, es para todo. No solo para la economía.

Quienes entendemos el mundo libre, queremos libertad económica pero también libertad en otros ámbitos. Queremos libertad para elegir, para ser, y por qué no para hacer con nuestro dinero lo que nos dé la gana.

¿Qué es eso de limitar las libertades a una mera cuestión de mercado?

También, por supuesto; es clave esa libertad. Pero no es la única. No me canso de hablar de educación financiera, de la libertad en todas sus formas porque las palabras de Locke, a quien leí de muy joven y repaso cada vez que puedo, como a otros grandes pensadores y formadores de esta corriente de pensamiento, dejaron marcas.

No necesito gritar en mi trabajo para que el equipo entienda hacia dónde quiero ir. No necesito gritarles a mis clientes para explicar qué es lo que más les conviene para planificar sus patrimonios. No necesito gritar en clase cuando alumnos de diferentes países buscan entender más sobre estructuración patrimonial y fiscalidad internacional. No necesito gritar en casa para que mis hijos se
sienten a la mesa. No necesito gritar cuando un periodista me hace una pregunta. No necesito gritar (y además no me gusta), porque alcanza con explicar. Con enseñar.

No necesito gritar en mi trabajo para que el equipo entienda hacia dónde quiero ir

El liberalismo es más que una elección política, social, personal, y desde ya también es más que una mirada económica. Explicar esto es lo importante. Es la única manera de que más personas lo entiendan, lo procesen, lo elijan, y no simplemente lo repitan como loros, hasta que venga alguien, grite más fuerte y empiecen a repetir otra cosa.

Martín A. Litwak.

Martín A. Litwak autor del Iibro Planificación Patrimonial para Celebrities, fundador y CEO de Untitled SLC.