El Gobierno cumplió con su prueba de amor con sojeros: no prorroga la sobretasa
El gobierno no cambiará en el corto plazo la fórmula de Dólar Blend para los sojeros. Ni tampoco tiene en capeta una mejora del tipo de cambio real, lo que provocaría cambios en la relación pesos- dólares. Pero, al menos, aceptó una prueba de amor requerida por los exportadores de la oleaginosa y el maíz, y no renovará la sobretasa del 20% en la tasa de interés, para los productores que retengan más de un 5% del stock sin liquidar.
La medida, que había sido prorrogada el 31 de diciembre pasado, culminará el próximo 30 de junio. No espera el oficialismo que esto mejore la liquidación en el corto plazo, y junio culminará con un nivel general de no menos de 11% por debajo del promedio de ventas de los exportadores de los útimos 5 años. Sin embargo, confían en el gobierno, la decisión de terminar con las sobretasas debería mejorar el clima de dialogo con el campo.
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De todas maneras, las reservas del Banco Central no superarán este mes los U$S 2.000 millones con los que se había entusiasmado la entidad que maneja Santiago Bausilli a comienzos de mes, cuando comenzaba junio y todo eran esperanzas en cuanto a la evolución de la liquidación sojera.
Las únicas dos noticias que aportaron a las reservas, fueron entonces el perdón del gobierno de Xi Jinping del pago de unos 2.900 millones de dólares correspondientes a la primera cuota del swap con China; y el giro de unos U$S 800 millones por el giro del FMI por haberse cumplido las metas fiscales, monetarias y de reservas en el primer trimestre del año.
Los productores habían tomado la suspensión o continuidad del régimen de sobretasa como una prueba sobre de qué esta hecho el gobierno de Javier Milei y que tipo de relación buscaba el Presidente tener con el sector agropecuario; por lejos el más expansivo de toda la economía argentina en el primer semestre del año . Ya conocen sus promesas de “Liberar al Campo” de la presión impositiva, de eliminar retenciones y de terminar con el impuesto PAIS.
Los sojeros saben leer los números de la economía. Miran mes a mes la evolución de la recaudación impositiva (la única variable que puede mostrar si hay o no ingresos por arriba de la inflación), y ven que el impuesto PAIS es la vedette del momento. Y que retenciones no le va en saga. Comprenden entonces que no será en estos meses en los que mejoraran sus ingresos vía reducción impositiva. Descartan también que esté en la mente de Javier Milei y Luis “Toto” Caputo una devaluación, como tampoco una mejora del Blend que les permite liquidar el 20% en el CCl. Los sojeros están dispuestos a esperar. Pero reclaman esta prueba de parte de Milei. Concreta, clara y, haciendo números, no tan complicada para las arcas públicas.
El texto de la medida anunciada este miércoles por el BCRA es el siguiente: “El Banco Central de la República Argentina (BCRA) dispuso no renovar la circular que impone un mínimo en la tasa de financiamiento bancario a la que pueden acceder productores cuando mantienen un stock de soja superior a 5% de su producción. La norma, promulgada en septiembre de 2022, vence el 30 de este mes y fija un piso equivalente al 120% de la tasa de Política Monetaria.
Esta decisión constituye un paso más en el camino trazado por el BCRA con miras a normalizar el funcionamiento del sistema financiero y fomentar el crédito doméstico al sector privado productivo.
Esta adecuación normativa complementa otras medidas como la Comunicación A8043 del pasado 13 de junio, que flexibilizó las normas de crédito para el conjunto de entidades que califican como Grandes Empresas Exportadoras (GEE). En esa ocasión, se eliminaron restricciones al financiamiento en moneda extranjera, junto a otras actuaciones flexibilizadoras.
A medida que el BCRA avanza en la recuperación de la estabilidad macroeconómica, sus autoridades seguirán evaluando opciones para flexibilizar regulaciones distorsivas y discriminatorias, con el fin de facilitar el redireccionamiento del crédito bancario desde el sector público al sector privado productivo”.
El régimen que vencía el 30 de junio había sido ideado durante el gobierno de Alberto Fernández con Miguel Pesce en el BCRA, que obligaba a pagar un interés anual de 120% para los agricultores que tengan más de un 5% del stock de soja o trigo sin liquidar. El cronograma original vencía el 31 de diciembre. Sin embargo, sorpresivamente, el gobierno de Javier Milei lo prorrogó seis meses más, con lo que su vigencia termina el último día de junio.
El problema para Economía es que esta medida era uno de los muchos requerimientos del Fondo Monetario Internacional (FMI) para sostener la liquidación de dólares y ayudar al aumento de las reservas; quizá la variable que los técnicos de Kristalina Giorgieva más tienen en cuenta para saber que tan sana está la economía argentina. La suspensión del esquema, es otro capítulo más en la mala relación existente en estos tiempos entre el Ejecutivo y la conducción del FMI.