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Salarios: cómo evolucionó el ingreso de los mandos medios y altos

Las variaciones son muy diversas entre las pymes y las grandes firmas, lo que profundiza las distorsiones en el mercado laboral. Qué hacen las empresas chicas para retener trabajadores y el impacto de los beneficios.

Los salarios pierden por goleada con relación a la inflación y las asimetrías son cada vez mayores. El condimento de la recesión impulsa a las empresas a ser más creativos con los beneficios mientras los porcentajes futuros de suba no están para nada claros.

Así lo indicó la encuesta semestral de salarios que realiza la consultora Perfil Humano entre unas 80 empresas grandes y pequeñas de Mendoza, San Juan y San Luis. El objetivo del relevamiento es analizar y comparar los salarios de puestos directivos, gerenciales y jefatura en diversos rubros y sectores.

Según la encuesta, las empresas otorgaron diversos aumentos a quienes están en puestos fuera de convenio –los que están dentro de la pauta general no se relevan, ya que se establecen en las correspondientes paritarias-. En el primer trimestre, la suba de sueldos acumulada fue para las grandes empresas de entre 45% y 70% mientras que en las chicas se registró entre un 35% y 60% de aumento. Entre enero y marzo de 2024 la inflación fue de 51% según el Indec. De este modo y en líneas generales, la mayoría de las subas quedan por debajo o casi igual que la inflación, lo que hace perder poder adquisitivo a los empleados.

Debido a esto y a la incertidumbre existente, la mayoría de las empresas no tienen claro de cuánto será el incremento salarial que podrán otorgar en todo el año. Así lo manifestó el 32% de los encuestados mientras que entre quienes precisaron un número, no dieron subas inferiores al 200% anual. La diferencia entre lo que pueden aumentar las pymes y lo que incrementan las grandes no es un dato menor en un mercado laboral en movimiento constante más allá de la cautela que existe en la actualidad. Un dato interesante es que la mitad de las compañías consultadas declaró tener una política financiera con su personal al facilitarle dinero prestado.

Fuente: Perfil Humano

Gastón Kovalenko, director y dueño de Perfil Humano, explicó que dichas asimetrías obligan al trabajador a moverse. “Es que si una persona perdió casi 40% de su poder de compra en un año, empieza a buscar otros horizontes”, remarcó el profesional. Agregó que pese a la recesión actual que obliga a las firmas a ser conservadoras en sus contrataciones y políticas de incrementos, no cambia tanto este panorama. De hecho, el 36% de las empresas grandes no tiene previsto contratar personal en 2024 al tiempo que esa cifra alcanza al 45% en las pymes. Sin embargo, el 88% manifestó no tener una política de reducción de personal. En este marco, si una persona renuncia, es probable que no sea reemplazada en el mediano plazo dada la caída en la actividad, también es cierto que en los puestos gerenciales los cambios y búsquedas son más comunes.

Grandes brechas

Con la brecha salarial existente y la dificultad para comprar lo que hasta hace un tiempo se adquiría con mayor facilidad, ha comenzado a provocar algunas distorsiones en el mercado laboral. Kovalenko señaló que así como en su momento la pandemia produjo alteraciones diversas en cuanto a salarios en función del rubro de la empresa, ahora esto se ve con relación a las empresas grandes y a las chicas. Es decir que mientras en los años del Covid, un administrativo que trabaja en una compañía de internet ganaba el 100% que lo que le pagaban en la misma posición dentro de un hotel o un comercio tradicional.

Ahora, esta brecha se acrecienta según el tamaño de la compañía ya que los sueldos no solo son más altos sino que  los aumentos han sido mayores con la pérdida de poder de compra que eso implica. El director de Perfil Humano explicó que la división que hacen es en función de la cantidad de empleados. Así, las que poseen menos de 200 quedan del lado de las pequeñas y el resto de las grandes. El rango salarial para los mandos medios y altos oscila entre el millón y los diez  millones de pesos en Bruto con diferencias de hasta 50% entre grandes y chicas.

Fuente: Perfil Humano

Para el puesto de CEO/Gerente General –con la responsabilidad de definir a dónde se va a dirigir la empresa en un corto, medio y largo plazo, entre otras muchas tareas- el sueldo bruto en las grandes es de unos $10 millones mientras que en las pequeñas es de $5 millones. Le siguen los puestos de Dirección con salarios  de 5 y 2 millones de pesos para las grandes y medianas, respectivamente. En tanto, para las gerencias se declararon salarios de $3 millones y de $1,8 mientras que para las jefaturas los salarios estimados se ubican entre $1,5 millones y $1,1 en función del tamaño, En este último punto estarían las brechas más chicas. 

De este modo, el 50% de estas últimas se guían por las subas según el convenio de paritarias y el 36% en función del incremento del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Las pymes, en tanto, se guían en un 36% por las paritarias y el mismo porcentaje en función del IPC. De este modo, en líneas generales, las subas son menores para las empresas pequeñas. Por este motivo, las pymes buscan competir con los beneficios que ofrecen a sus empleados y, a diferencia de las firmas grandes, suelen ser más creativas en este sentido. “Además, la política de beneficios suele ser más sencilla para los que cuentan con menos personal”, explicó Kovalenko. Así, por caso, para las pymes es más sencillo implementar beneficios de vacaciones o días extra que para las grandes que, tal vez, tengan personal con más antigüedad y algunos años sin tomarse las vacaciones completas.