Un exdirector del FMI reveló que el Gobierno de Javier Milei podría conseguir “alrededor de US$ 10 mil millones”
Tras idas y vueltas, finalmente, la semana pasada el ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que el Gobierno trabaja en renegociar los términos del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Tras cumplir con las metas impuestas por el organismo internacional, el oficialismo tiene como mira quitar el cepo al dólar, y quiere destrabar nuevos desembolsos que le ayuden en su objetivo.
En este marco, el exdirector del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner, expresó que el Gobierno argentino podría recibir fondos frescos de "entre 8.000 y 12.000 millones de dólares" y que "debería pelear por ello".
"El acuerdo con el expresidente (Mauricio) Macri es una referencia máxima con la que uno podría estar anticipando que estuviese el orden de un nuevo programa con el Fondo. Yo diría que el rango de los recursos frescos en un nuevo acuerdo podría estar alrededor de 10 mil millones, entre 8 y 12 mil millones de dólares", detalló Werner en diálogo con Radio Mitre.
En este orden, el economista analizó que "en el marco actual, Argentina necesita tres cosas de un acuerdo con el FMI: la primera es dinero fresco, para poder llevar a cabo el retiro del cepo de una manera más acelerada (...); el segundo punto es reperfilar los vencimientos de deuda anteriores".
"Y el tercero es tener un marco de política acordado con el Fondo que tenga credibilidad en los mercados y que avale el gran trabajo que está haciendo ya el Gobierno sobre todo en la parte fiscal", dijo. Y continuó: "Yo creo que hay que ser prudente, pero también hay que entender que Argentina, para que entren capitales y para que se desarrolle la inversión, necesita mandar señales muy claras de que los inversionistas van a poder retirar su dinero del país".
¿El FMI le tirará un ancla a Milei?
“Yo creo que el Fondo también quiere que haya un nuevo acuerdo porque obviamente la economía argentina, si bien en los últimos seis meses está en una situación mejor y bastante mejor de lo que se anticipaba cuando subió este Gobierno, todavía hay muchos desequilibrios y muchos temas que resolver para que la Argentina pueda estar en un curso de crecimiento, desarrollo y creación de empleos, consolidar la baja de inflación hacia un nivel de dos dígitos bajos, entre 30 y 10 por ciento en los próximos 24 meses, poder normalizar aún con cepo la situación cambiaria y luego removerlo y ya tener una apertura en la cuenta de capitales”, agregó.
“Luego probablemente afinar un poco y pulir el ajuste fiscal, que es el ancla tan importante que tiene este programa, pero que claramente va a necesitar un acuerdo político un poco más amplio que implique tal vez algunos ajustes a las llaves hacia adelante, tal vez alguna recuperación en pensiones hacia adelante, y en el fondo un poquito más de gastos y un poco más de impuestos que el ajuste que se ha dado”, dijo el exdirector del FMI.
“Finalmente, el punto de mayor tensión probablemente entre el Fondo Monetario y el Gobierno argentino vaya a ser la definición de una política cambiaria y monetaria que permita la transición a esta apertura de la cuenta de capitales y hacia una normalización de una política monetaria que pague tasas de interés reales positivas y que genere una demanda por pesos ya no sustentada en la obligatoriedad de mantener pesos porque no puede sacar los pesos del país, sino en unos precios de mercado que incentiven a tener pesos y no huir a otro tipo de monedas”, agregó.
Por otra parte, Werner manifestó: “El FMI no quiere hacer un programa bajo un esquema de tipo de cambio flexible y que luego los recursos se usen para dolarizar. Si el país quiere dolarizar, entonces el diseño del programa tal vez tendría que ser otro”.