Guerra en Medio Oriente: la economía global y latinoamericana 2026/27 según estimaciones del FMI
Anticipa una desaceleración del crecimiento del PIB mundial más moderada pese al conflicto en Medio Oriente. ¿Qué pasará con Brasil y Argentina?
El Fondo Monetario Internacional presentó sus proyecciones económicas tratando de desentrañar el impacto de la guerra en Medio Oriente.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó recientemente su informe actualizado sobre las Perspectivas de la Economía Mundial ante su Reunión Anual de Primavera evaluando el impacto global y regional del conflicto bélico en Medio Oriente, lo que brinda pistas de cómo ve el comportamiento de las diferentes economías.
Por lo tanto, se hará foco en el escenario global y luego en el latinoamericano. En cuanto a los escenarios globales, el FMI tienen una previsión de referencia (crecimiento global del 3,1%) basada en el supuesto de una pronta resolución del conflicto en Medio Oriente, que ya lleva casi ocho semanas.
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Afirman que el crecimiento del PIB mundial habría sido del 3,4% si el conflicto no se hubiera producido, lo que significa que la guerra ya ha costado aproximadamente un tercio de punto porcentual de crecimiento.
Sin embargo, ofrecen dos escenarios alternativos en caso de que el conflicto continúe o empeore. Si bien recalcaron que el mundo aún no se encuentra en el escenario adverso (petróleo a 100 dólares el barril, con una caída del crecimiento mundial al 2,5 %) ni en el escenario grave (petróleo entre 110 y 125 dólares el barril, con un crecimiento mundial cercano a la recesión, del 1,8 %), sugieren que nos estamos acercando peligrosamente al escenario adverso.
La crisis del 1973
Al respecto, vale destacar que el escenario adverso es negativo para la mayoría de los mercados emergentes, en particular para aquellos importadores netos de energía.
Durante la conferencia de prensa sobre este informe, los funcionarios del Fondo sugirieron que, si el conflicto entre Estados Unidos e Irán cesara hoy mismo, la crisis sería comparable a la del petróleo de la década de 1970.
Si bien la economía mundial depende cada vez menos del petróleo, se teme que nuevos recortes en el suministro (o sea, que este conflicto y el cierre del estrecho de Ormuz se prolonguen durante algunas semanas más) agraven aún más esta crisis en comparación con la de la década de 1970.
El FMI afirmó que los bancos centrales deberían haber aprendido de la década de 1970 y que se espera que eviten la inflación y las espirales salariales provocadas por el alza de los precios del petróleo. Si bien no recomiendan que los bancos centrales suban las tasas de interés de inmediato, esperan que los países se mantengan alerta.
En realidad, advertían a los bancos centrales contra los recortes y sugerían que es probable que se produzcan subas de las tasas de interés.
América Latina en la mira
Sobre América Latina, el organismo financiero internacional prevé que la región crezca un 2,3% en el escenario de referencia, pero esa cifra disminuirá si el escenario global evoluciona hacia escenarios adversos o severos. Además, la caída no se distribuirá de manera uniforme.
La clave reside en la división entre exportadores e importadores de energía. El FMI advierte que los países de bajos ingresos que son importadores netos de energía se enfrentan a revisiones a la baja acumuladas del crecimiento de 0,5 puntos porcentuales durante el período 2026-2027, mientras que los exportadores netos de energía (Brasil y Venezuela) deberían experimentar revisiones positivas o neutrales. Esto es muy negativo para Centroamérica y el Caribe.
En cuanto a Brasil destaca que es un exportador neto de energía y un importante usuario de energías renovables, lo que significa que se beneficiará de cualquier repunte en los precios del petróleo en 2026. Para ese año, la proyección de crecimiento de Brasil se revisó al alza hasta el 1,9%, lo que refleja tanto un desempeño mejor de lo esperado en 2025 como un aumento temporal en los precios de la energía derivado del conflicto.
Sin embargo, la realidad se impondrá en 2027, y la economía podría desacelerarse debido a la inflación y los precios de los fertilizantes.
Proyecciones para Argentina
Por otro lado, el FMI rebajó sus proyecciones de crecimiento del PIB en Argentina al 3,5% en 2026. Prevén una inflación del 30%. Si se revisa el informe del FMI de la Primavera de 2025, se observa que sus proyecciones para 2026 eran de un crecimiento del 4,5% y una inflación del 15%.
Según los analistas de Oxford Economics (OE), esto representa un enorme error con respecto a sus proyecciones del año pasado, y sugieren que, una vez más, siguen siendo demasiado optimistas este año.
Se prevé además que México crezca un 1,6% este año, lo que representa una leve mejora, principalmente debido a que el impacto de los aranceles estadounidenses no fue tan negativo como se pronosticó el año pasado. Aun así, la situación sigue siendo desfavorable para la presidenta Sheinbaum.
El pronóstico parece indicar la continuidad del T-MEC (Tratado de Libre Comercio), lo que significa que cualquier interrupción en el proceso de negociación implicaría un panorama aún peor para México.
En cuanto a Colombia, prevé que registre un crecimiento del 2,3%, una inflación del 5,9% y un desempleo del 9%. Esta es la economía propia de un entorno desfavorable para el gobierno actual.
Previsiones inflacionarias
Según el análisis de los economistas de OE, la principal conclusión del estudio del FMI fueron los escenarios, ya que las previsiones económicas para Latinoamérica en 2026 y 2027 son aceptables, aunque no excelentes, en el escenario de referencia.
Sin embargo, fuera de Brasil, existe un riesgo significativo de deterioro para la mayoría de los países si el conflicto en Medio Oriente continúa. Un menor crecimiento y una mayor inflación en los escenarios adversos o severos provocarán una mayor inestabilidad política.
En realidad, la perspectiva de menor crecimiento regional de parte de los analistas privados se debe a las previsiones de menor crecimiento para Estados Unidos y a la expectativa de un impacto prolongado en los precios internacionales de las materias primas a causa de la guerra en Medio Oriente, dados los cuellos de botella en las cadenas de suministro generados por el conflicto y las tensiones que persistirán.
Estos factores respaldan la previsión de inflación promedio para finales de 2026 para el grupo de las cinco principales economías de Latinoamérica, del 4,6 % interanual, 0,4 puntos porcentuales por encima de la estimación del FMI, señala la gente de OE.

