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Aumento de nafta: el detrás de escena de la suba que el Gobierno no quería

Este jueves se oficializó la postergación del aumento en el impuesto a los combustibles. Sin embargo, la medida impulsada por el oficialismo tuvo un efecto limitado, ya que las naftas subieron igual.
El Gobierno oficializó la postergación del aumento en el impuesto a los combustibles. Foto: Santiago Tagua/MDZ
El Gobierno oficializó la postergación del aumento en el impuesto a los combustibles. Foto: Santiago Tagua/MDZ

Es oficial. Tal como el Gobierno adelantó a principios de semana, se postergó la actualización correspondiente a los Impuestos sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil. La nueva fecha para aplicar el precio correspondiente es el 1 de junio de 2024.

En los considerandos del Decreto 375/2024 firmado por el presidente Javier Milei, se argumentó: "Con el fin de estimular el crecimiento de la economía garantizando un sendero fiscal sostenible, resulta razonable postergar hasta el 1° de junio del año 2024 los efectos de los incrementos remanentes, los cuales se encuentran originados en la actualización correspondiente al cuarto trimestre calendario del año 2023".

Cabe recordar que, la actualización del impuesto ya había sido postergada, por la actual administración de Milei, a fines de enero, cuando se fijó el 1 de mayo como fecha para aplicar el último tramo de las subas correspondientes a los trimestres del año pasado.

A pesar de la postergación en la suba del tributo, la nafta y el gasoil aumentaron un 4%.

La postura del Gobierno

Mayo es un mes que llega con una batería de aumentos. Comienzan a llegar las facturas de luz y de gas con importantes valores y se sentirán en los bolsillos los coletazos de la actualización tarifaria de servicios públicos de abril. Además, en el AMBA se incrementó el pasaje de subte y de tren, y en algunas provincias del interior subió el boleto de colectivo. La presión sobre el bolsillo del argentino de a pie es mucha, en momentos, en donde ya hay un malestar social creciente.

Por ello, Milei tomó esta decisión de postergar la actualización del impuesto a los combustibles. Su objetivo era evitar que el precio en surtidor sufra aumentos más fuertes en mayo, y junto a su equipo de Gobierno buscaban  garantizar previsibilidad al sector. La medida implicaba que no iba a haber incremento alguno por dicho concepto en mayo.

Al respecto, el ministro de Economía, Luis Caputo justificó la medida, en su cuenta de X, asegurando que “porque estamos cómodos en lo fiscal, priorizamos bajar la inflación y no cargar más con gastos de momento a la clase media", al responder lo publicado por una periodista en la misma red social que advertía que "la obsesión del Gobierno por reducir la inflación comienza a colisionar con la base del programa económico: eliminar el déficit de las cuentas del Estado".

Captura de pantalla al tuit de Luis Caputo.

Una medida con efecto limitado

La medida del Ejecutivo no evitó que la nafta y el gasoil suban un 4% en el comienzo de mayo. Estacioneros argumentaron que la mitad de este aumento responde a una compensación por la devaluación mensual del peso frente al dólar y la otra mitad a la recomposición de precios producto de la inflación.

El último aumento se aplicó a principios de abril y llevó el precio del litro de la nafta súper de YPF a $837 el litro en la Ciudad de Buenos Aires. Tomando como referencia las estaciones de servicio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), el precio del litro de combustible queda así:

  • Nafta súper pasó de $837 a $870.
  • Nafta premium pasó de $1.033 a $1.074.
  • Gasoil común pasó de $883 a $918.
  • Gasoil premium pasó de $1.123 a $1.167.