ver más

Javier Milei empieza una nueva semana con la mira puesta en la inflación y los jubilados

El mercado reacciona positivamente a la mejora fiscal y comercial que tiene el país. Sin embargo, en los próximos días se conocerán datos, que se estima serán poco alentadores.

El presidente Javier Milei  aún mantiene un importante nivel de apoyo a su gestión. Así lo reflejan diversas encuestas. Sin embargo, el clima social se va enrareciendo ante una población que percibe una aceleración en el deterioro de su calidad de vida.  Según un estudio de la consultora Moiguer -especializada en consumo- el 52% de los argentinos debió utilizar ahorros para pagar gastos del presupuesto cotidiano y el 85% redujo la cantidad de productos de la compra habitual para el hogar.

Ante ese escenario, para el Gobierno libertario se convirtió en una necesidad casi urgente bajar la inflación  y, además, recuperar el poder adquisitivo del segmento más perjudicado por su ajuste: los jubilados y pensionados. Es clave que los índices positivos a nivel fiscal y comercial comiencen a reflejarse en la billetera del argentino de a pie.

La inflación de marzo

Los especialistas consultados coincidieron en que pese a que marzo no va a subir tanto como se estimaba en un principio, la perspectiva no es de una desaceleración rápida ni mucho menos, sino más bien de un sostenimiento de niveles altos de inflación intermensual. Se espera que el IPC de marzo no continúe a la baja, y, por el contrario, sea levemente superior a febrero.

Pese al optimismo de Javier Milei, los economistas dicen que la inflación no está bajando.

Desde la consultora LCG, expresaron: "No somos optimistas respecto a una marcada baja de la inflación en marzo. El Relevamiento de Precios de los Alimentos que hacemos marca una estabilización en niveles altos. Las primeras dos semanas del mes cerraron con un promedio de 3% semanal, y el promedio mensual se estaciona en torno a 11,5%. Podría dar cuenta de un freno en la convergencia".

"Por otro lado, este mes volverán a incidir subas en regulados (combustibles, colegios, prepagas, etc.) y estacionales jugarán en contra. Pero más allá de esto, seguimos teniendo dudas de cuán sostenible es el nivel de tipo de cambio. En mayo, frente a la liquidación de exportaciones, es posible que la misma especulación propicie un valor del dólar mayor (eventualmente se retome el camino de un dólar propio para determinados productos). Y eso tendrá también impacto en precios.

Por lo pronto, precios contenidos por la fuerte recesión tiene un costo social que también tiene el riesgo implícito de erosionar el poder del Gobierno", analizan en el informe al cual tuvo acceso MDZ.

Martín Kalos, economista de la consultora EPyCA observó que, por ahora, hay un amesetamiento relativo de los precios: "Hay algunos factores estacionales que están jugando para que la inflación no siga bajando. Por ejemplo, en marzo, la educación, todo lo que es insumos para la escuela tiende a subir mucho, en cambio, sí están jugando a favor, otras cuestiones como es la composición de aumentos en tarifas de agua, de electricidad y de gas, incluso de algún transporte público en una provincia que venía proponiendo el gobierno de Milei, y que ahora quedan pospuestos por unos meses". 

Recapitulando, lo que no ajusta Milei hoy para evitar que el IPC se dispare, se ejecutará en abril y mayo, por lo que, la defensa oficialista de que la inflación bajando sería incorrecta. Lo que sí es cierto es que los precios aumentan más lentamente.

Los jubilados, los más golpeados

La semana pasada se conoció la Canasta Básica de los Jubilados, que escaló en los últimos 12 meses un 239%, alcanzando un valor de $685.041, de acuerdo a los cálculos de la Defensoría de la Tercera Edad. En relación con la última medición elaborada en octubre del año pasado, el aumento trepó al 118,73%.

La situación es crítica, y más aún si se tiene en cuenta que las jubilaciones sufrieron un brusco recorte a partir del ajuste fiscal que comenzó a aplicar el Gobierno, que se vio obligado a otorgar un aumento este mes -de 27,18%- y un bono. Así, la jubilación mínima alcanza actualmente los $134.445 y, si se suma el bono de $70.000, llega a $204.445 brutos.

Los jubilados y pensionados necesitan casi 700 mil pesos para cubrir sus gastos mensuales.

Ante este panorama y tras versiones encontradas, finalmente, el gobierno de Milei aplicará por decreto una nueva fórmula jubilatoria, que se regirá por inflación a partir de abril. La confirmación se da luego de que el pasado martes el vocero presidencial, Manuel Adorni, lo negara de lleno.

En esta línea, este viernes el ministro del Interior, Guillermo Francos, precisó el viernes que se aplicará un ajuste del 12,5% para compensar la pérdida de poder adquisitivo que los haberes sufrieron en enero. Pese a esta decisión de último momento, lejos se está de recuperar el poder adquisitivo de los adultos mayores.

"El Gobierno va a sacar una fórmula de ajuste de las jubilaciones que es lo máximo que podemos dar en función de los fondos que tiene para esto. Es que los recursos para los jubilados están requebrados", sostuvo el funcionario.

Números positivos (para Milei)

El Gobierno obtuvo un saldo favorable en la balanza comercial de febrero, que logró un superávit de 1.438 millones de dólares y mantuvo así la tendencia positiva que comenzó en diciembre de 2023.

El Gobierno obtuvo un saldo favorable en la balanza comercial de febrero, logrando un superávit de 1.438 millones de dólares.

Este resultado se produjo en un contexto de reducción de precios, tanto en las exportaciones como en las importaciones, acompañado de un aumento en el volumen de productos exportados y una disminución en la cantidad de productos importados.

Este dato se da a conocer luego de que el Gobierno confirmara que en febrero logró superávit financiero por segundo mes consecutivo. Y, es justamente esta situación, la que le permite a Milei postergar la suba de tarifas –tanto en transporte como en servicio de luz y de gas- dándole respiro a la clase media.

El mercado apoya a Milei, pero...

El riesgo país perforó la barrera de los 1.500 puntos básicos y ya se ubica en 1448 puntos básicos, el menor nivel en 30 meses. Así, la semana marcó una nueva caída del indicador que mide la percepción del mercado sobre la capacidad de pago de la Argentina.

Por su parte, el dólar paralelo, que es el que miran todos los días los argentinos, se mantiene estable y en lo que va de marzo, tiene un valor promedio de $1.020. En tanto, las acciones argentinas y los bonos tuvieron en la última un raid alcista con saltos de hasta el 12%. 

Los mercados reaccionan positivamente a la mejora comercial y fiscal del país.

La baja del riesgo país está impulsada por la suba de los bonos argentinos, como consecuencia de la mejora del resultado fiscal y comercial del país. Específicamente, los bonos GD29 y GD30 llegaron a un precio récord desde 2020 al cotizar a 49 dólares. En tanto, la divisa paralela continúa estable en torno a los $1.020.

Hay que ver si esta tendencia se mantiene, en una semana en donde el Indec dará a conocer una serie de datos, que se espera, sean malos. Se trata del Estimador mensual de actividad económica (EMAE) correspondiente a enero  2024, en donde se confirmaría la recesión que atraviesa el país. También se difundirá el Estimador mensual de actividad económica (EMAE) del primer mes del año, lo que dejaría en evidencia la fuerte caída del poder adquisitivo de los argentinos con Milei.

Y por último, se conocerá la Incidencia de la pobreza y de la indigencia (EPH) del segundo semestre de 2023. Dato que si bien no responde a la gestión libertaria, sienta una base que se habría profundizado con el nuevo Gobierno.

A Milei le espera por delante una semana caliente en materia económica y varios frentes por atender para llevarle un alivio a los sufridos argentinos.