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Argentina y el FMI: buen diálogo y aprobación, pero habrá que esperar para nuevos fondos

Esta semana llegó a Buenos Aires la subdirectora Gerente del FMI, Gita Gopinath, para monitorear personalmente las metas comprometidas por el país. Cómo sigue el acuerdo y qué puede pasar ahora.
El presidente Javier Milei recibió la número dos del Fondo Monetario y le planteó la dureza del ajuste que está Argentina. Foto: X Oficina del presidente Javier Milei
El presidente Javier Milei recibió la número dos del Fondo Monetario y le planteó la dureza del ajuste que está Argentina. Foto: X Oficina del presidente Javier Milei

El Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoce positivamente que Argentina sobre cumplió las promesas de ajuste fiscal comprometidas en enero pasado cuando se renegoció el acuerdo de Facilidades Extendidas hoy vigente. Y que la velocidad con la que las promesas fiscales (superávit primario del 2,1% del PIB), monetarias (emisión cero) y de incremento en las reservas del Banco Central (10.000 millones de dólares totales), se perfilan para lograrse antes que cierre el primer semestre del 2024.

Sin embargo, para cambiar en calidad el acuerdo, el gobierno de Javier Milei tendrá que aguardar la segunda parte del año, hasta comprobar que efectivamente el país está logrando las metas fijadas para este año. Y mientras eso no ocurra, Luis "Toto" Caputo no podrá pensar en nuevos fondos provenientes desde Washington, más allá de los US$2.600 millones que deberían ser girados a fines de marzo para cumplir con los compromisos ya pactados con el FMI

Mientras tanto, continuará el monitoreo mensual reglamentario y las revisiones trimestrales comprometidas en el artículo IV del estatuto del organismo que maneja Kristalina Georgieva. Y pasar los siempre complicados exámenes del directorio del FMI, donde Argentina tiene el peor de los currículums. En consecuencia, para que Argentina pueda negociar la llegada de más dinero desde Washington, tendrá que esperar.

Gita Gopinath se reunió con el ministro Luis Caputo y repasaron detalles de las metas comprometidas por el país.

Se sabe que desde el Palacio de Hacienda están siempre en la mira, esos más de US$9.000 millones que en teoría podrían estar disponibles para la Argentina. Es el cálculo de tomar en cuenta los 55.000 millones que el organismo aprobó en el Stand By firmado (en dos versiones y dos momentos diferentes) durante el gobierno de Mauricio Macri en 2018, y los 44.700 millones que efectivamente se enviaron, hasta que Alberto Fernández decidió suspender el acuerdo y frenar los envíos de dinero. 

Despacho presidencial

Todo esto quedó ayer en claro en la reunión que la enviada del FMI, Gita Gopinath, mantuvo ayer con Javier Milei en la Casa de Gobierno, la primera oficial y cara a cara con un miembro del organismo, desde que el libertario llegó a la presidencia. La reunión entre ambos resultó más que agradable, duró más que lo previsto (una hora y cuarenta minutos) y hubo ponderaciones claras de la subdirectora gerente del FMI al argentino, por la faena fiscal, monetaria y de acumulación de reservas que está realizando el Gobierno.

Hubo también alguna referencia a un eventual retraso cambiario y a la política indexatoria, así como menciones sobre liberaciones de fondos para atender las consecuencias sociales del ajuste, tanto en jubilados como en beneficiarios de planes sociales.

Gopinath le mencionó al presidente que estarán atendidos desvíos fiscales por atender estos capítulos y que, si esto representa algún desvío de la meta fiscal final de 2,1% del PBI, desde Washington sería atendido y comprendido sin que altere la aprobación final del acuerdo. Milei fue claro y directo y le aseguró a la visitante que esto no será necesario. Que su ajuste es tan firme, rápido y profundo, que estarán disponibles los fondos para atender a los jubilados sin que pierdan poder adquisitivo (algo que no sucedió entre enero y febrero) y a los beneficiarios de planes sociales.

La visita oficial de la número dos del FMI fue la primera de una alta funcionaria al país, desde que Milei llegó a la presidencia.

Por lo demás, Gopinath reconoció los planteos de Milei, sobre que desde del FMI no hay registro histórico de un ajuste de 5 puntos del PBI en casi dos meses. Ponderó también la tarea que se realiza en el Banco Central y recordó que el requerimiento original del Fondo era cumplir la versión del Facilidades Extendidas firmada en julio pasado durante la gestión de Sergio Massa, y que implicaba el permiso para un déficit fiscal de 0,9%, reservas por US$5.000 millones y una emisión menor al 0,4% del PBI.

Deberes hechos

Milei recordó que fue la Argentina la que mejoró esas metas y que, en lugar de cumplir el cronograma pactado en marzo, para la primera quincena de febrero el país ya estaba en sintonía con lo prometido. Recordó el presidente, además, que el BCRA está a sólo 2.000 millones de dólares de lograr el nivel de reservas comprometido por unos US$10.000 millones.

Gopinath inició su visita a Buenos Aires reuniéndose el miércoles con Luis "Toto" Caputo. En la reunión con el ministro de Economía quedó claro que todo marcha bien. El acuerdo de Facilidades Extendidas cerrado para este 2024 entre Argentina y el Fondo Monetario está plenamente vigente. Muy probablemente las metas para el primer trimestre del año se cumplan y en abril, cuando el país tenga que pagar el próximo vencimiento por unos US$2.600 millones al propio organismo, ese dinero provendrá de las arcas del propio Fondo.

Ya quedó pactado el próximo encuentro entre las partes, para la próxima Reunión Anual de Primavera del FMI que se desarrollará en abril en Washington. Mientras tanto, el gobierno de Javier Milei tendrá el aire necesario de parte del organismo que maneja Kristalina Georgieva para desarrollar su programa económico y consolidar su promesa de llegar a completar este 2024 con tres metas comprometidas: un superávit fiscal primario de 2,1%, que la emisión monetaria para este ejercicio sea cero y que las reservas en el Banco Central lleguen a los US$10.000 millones.

Si bien pasó algo más de un mes de haberse firmado el acuerdo con los enviados del FMI que negociaron en Buenos Aires en enero, desde Washington había cierta preocupación por la marcha política y social de lo firmado el mes pasado. Y para fiscalizar estas cuestiones llegó esta semana a Buenos Aires la número dos del organismo, la norteamericana de origen indio, Gita Gopinath.