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Celebración e incertidumbre sobre el uso de los “pagarés en valor producto"

Si bien la medida recibió el apoyo de funcionarios e instituciones vinculadas al mercado, despertó dudas entre los expertos, en especial analizan el impacto sobre el sector agropecuario
Para los especialistas, la medida puede ser beneficiosa para los productores agropecuario, pero se generan dudas sobre como se llevará adelante Foto: EFE
Para los especialistas, la medida puede ser beneficiosa para los productores agropecuario, pero se generan dudas sobre como se llevará adelante Foto: EFE

La aprobación de nuevas medidas, en especial si recaen sobre la actividad económica, suelen generar cierta resistencia o incertidumbre entre los especialistas en la materia mientras otros celebran los beneficios. En este caso, la decisión del Gobierno de Javier Milei de habilitar la actualización de intereses de las letras de cambio y pagarés publicada el viernes pasado encendió las alertas respecto de la forma de implementación. 

Sin embargo, hubo quienes vieron con buenos ojos la iniciativa que concretó el Ejecutivo por medio del Decreto 1124/2024 firmado por el presidente, Luis Caputo y Guillermo Francos y publicado en el Boletín Oficial. Entre los que brindaron apoyo se encuentra la Bolsa de Comercio de Rosario, que no tardó en dar su opinión a través de su cuenta oficial de X. 

“Esta medida representa un paso clave. Esta iniciativa impulsada fuertemente por nuestra institución dinamizará el crédito hacia el sector productivo a través de nuestro mercado de capitales, utilizando como moneda de cuenta la propia producción agrícola”, agrega la institución rosarina en el texto publicado. 

Finalmente, se extiende un agradecimiento a los funcionarios que intervinieron: “Queremos destacar y agradecer el trabajo de Federico Sturzenegger y su equipo, así como el de Juan Pazo, ex secretario Coordinador de Producción [hoy titular de ARCA], quien en el marco del Consejo Federal Agropecuario (CFA) realizado en marzo en la BCR tomó como propia esta iniciativa”.

Por su parte, el titular del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado remarcó que "el Decreto 1124, al aclarar que los intereses pueden ser fijos, variables o referidos a la evolución de cotizaciones de bienes, abre la posibilidad de que un pagaré pueda estar en la práctica denominado en especies o mercancías, una modalidad muy reclamada por varios sectores".

Otra voz a favor de la medida fue la del diputado cordobés Luis Picat que sostuvo: “Este es un pedido que veníamos haciendo con varias cámaras agroindustriales, que los equipos económicos del gobierno nacional tomaron y resolvieron con la intervención de la cartera de Federico Sturzenegger”.

Qué opinan los especialistas

Entre los que festejan la decisión del Gobierno nacional se puede mencionar al economista, Ernesto Ambrosetti, quien aseguró que esta nueva metodología va facilitar a los productores la posibilidad de adquirir insumos estratégicos como maquinaria y tecnología. En conversación con La Nación, el experto sostuvo que se simplificará el acceso a los créditos en diversos plazos y que habrá mayor dinamismo en la cadena agroindustrial. 

“El productor se respaldará en el valor de su producto, con una herramienta que le brindará tranquilidad. Los pagaré valor producto, se complementarán y competirán con los diversos planes canje”, precisó y agregó que otro beneficio gira en torno a la obtención de fondos en el mercado de capitales.

Desde un punto de vista más cauteloso, la analista de mercados de la consultora AZ Group, Lorena D’Angelo, señaló que considera que esta modalidad habilitada desde el viernes pasado será más utilizada como una forma de financiación con garantía respaldada más que como un medio de pago efectivo. 

Además, resaltó la comparación con los métodos actuales y sostuvo: “El negocio de canje sigue siendo mejor, ya que tiene beneficios impositivos. Es raro que el interés se calcule por el precio de un bien, ya que el interés es un porcentaje de una referencia y el precio de un commodity es muy volátil”.

“Hasta que no lo vea en marcha, me resulta difícil imaginar que funcione” agregó D’Angelo y encendió las alertas respecto de la implementación de esta nueva forma de fijar los intereses en los papeles de comercio. Es válido remarcar que el decreto establece como requisito esencial que las partes establezcan con claridad los detalles del cálculo que va a determinar los recargos.

En qué consiste el pagaré en especie o mercancía

El primer artículo del Decreto 1124/2024 establece que los intereses estipulados en las letras de cambio y pagarés podrán calcularse tomando como referencia el valor de bienes (commodities). De esta manera, se podrá utilizar el precio en mercados oficiales, públicos o internacionales de granos, metales preciosos o hidrocarburos, por dar un ejemplo. 

También podrán basarse en los indicadores financieros, ya sean locales o del extranjero como así también en índices “ampliamente reconocidos en el ámbito económico-financiero”. “La fórmula deberá ser acordada y reflejada en el instrumento, garantizando que las partes puedan verificar el indicador de referencia de forma accesible y oportuna”, dice la norma.

Finalmente, el decreto aprueba los intereses “vinculados a tasas de referencia” y cita como ejemplos a la tasa de política monetaria del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la tasa London Interbank Offered Rate (LIBOR), la tasa BADLAR para plazos fijos mayores a un millón de pesos. Luego abre la posibilidad de usar “cualquier otra tasa reconocida y publicada oficialmente en mercados de alta liquidez y transparencia”. 

Estos recargos “podrán calcularse mediante cualquiera de las siguientes formas, siempre que el tipo de interés y la metodología de cálculo estén expresamente indicados de manera clara”, según dispone a modo de requisito la parte normativa emitida por el Gobierno nacional. 

Se trata de una medida implementada por el Gobierno nacional para habilitar que los instrumentos puedan valerse tanto de montos fijos como indicadores variables y apunta, principalmente a garantizar la transparencia, claridad y facilidad de verificación de las metodologías utilizadas en los cálculos.