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Los sindicatos terminan el año con paritarias en línea con la inflación y varios conflictos en marcha

Los principales gremios cerraron el año paritarias que estuvieron palmo a palmo con los precios, aunque el promedio hubo bajas generalizadas de salarios. Los estatales fueron los grandes perdedores.

Los sindicatos cierra uno de los años más complejos de su historia, con amplios sectores que acusaron fuertes pérdidas en sus ingreso, pero con la mayor parte de los gremios empujando para sostener ingresos en medio de una inflación que fue desacelerando su impulso.

La dinámica de las negociaciones paritarias marcó un quiebre claro, fundamentalmente entre los gremios estatales, los relacionados a los sectores más dinámicos de la economía y aquellos que padecieron un año de fuerte recesión económica.

Un estudio de la fundación Fundar determinó que entre diciembre de 2023 y septiembre de 2024 todos los ingresos de los asalariados y receptores de asignaciones sociales y jubilaciones perdieron poder adquisitivo, salvo quienes cobran la AUH (asignación universal por hijo) que tuvieron un incremento real del 27% en los ingresos.

Entre los sectores que más perdieron están los estatales. La paritaria estatal nacional de los gremios UPCN y ATE registró una pérdida salarial anualizada de 19,7% al mes de septiembre. Los conflictos en este sector están a la orden del día, y no sólo por el atraso salarial sino por la ola de despidos impulsada por la política de la motosierra.

Fueron los asalariados registrados del sector privado quienes lograron una mejor evolución salarial aunque con fuerte disparidad entre sectores, con algunos que lograron prácticamente empardar el poder adquisitivo y otros que tuvieron caídas entorno al 20%.

Las paritarias de los principales gremios

Una característica que marcó las negociaciones paritarias este año fueron los acuerdos bimestrales o trimestrales contemplando la evolución de la inflación. Esta característica hizo que cada negociación tuviera dinámicas diferentes y que se haga difícil reconstruir el resultado final de las paritarias anuales debido a que sindicatos y empresas informan sólo resultados parciales. Aún así, hay algunos acuerdos para destacar.

El sector financiero es desde hace mucho tiempo el más estable de la economía argentina, por lo que el gremio de los bancarios es uno de los que mayor fuerza gremial tiene. La Bancaria logró firmar paritarias desde el mismo inicio de la gestión Milei sin perderle pisada a la inflación. 

El gremio logró un incremento total del 107% en lo que va del año, lo que llevó el salario promedio a $1.566.761,98, compuesto por un básico de $1.492.602,84, más $74.159,14 correspondientes a la Participación en Ganancias (ROE).

El sindicato de la Alimentación fue otro de los que se dieron el lujo de no perder. La última negociación marcó incrementos del 4% para septiembre, 3,4% para octubre, 3,1% para noviembre y 2,9% para diciembre, en todos los casos algunas décimas por sobre la inflación, teniendo en cuenta que son porcentajes acumulativos respecto del mes anterior.

El sindicato de Comercio, el más grande del país, logró en las últimas horas la homologación del acuerdo paritario con un incremento salarial de 5% sobre las escalas de las remuneraciones básicas en dos tramos no acumulativos de 2,5% en noviembre y 2,5% en diciembre. En ambos casos en línea con la expectativa inflacionaria. En los dos meses anteriores el aumento había sido del 8%, en el trimestre julio - agosto del 13,5% y en el bimestre abril - mayo del 15%, siempre sin perderle gran pisada a la inflación.

Los camioneros, comandados por Hugo y Pablo Moyano, enfrentados políticamente con el Gobierno y el resto de la CGT, son uno de los más afectados por el parate de la actividad y uno de los que la ha tenido más difícil para lograr las homologaciones de sus acuerdos. De hecho, en las últimas horas pelean para que las empresas del sector acepten un aumento superior al 1% que estableció como límite el ministerio de Trabajo (que rompió con todo el resto de los gremios) y que disparó un conflicto que llevó a un paro de la actividad suspendido por una conciliación obligatoria.