ver más

El Gobierno busca flexibilizar el otorgamiento de préstamos en dólares

El Gobierno toma valor gracias al ingreso de dólares que generó el blanqueo de capitales y propone una apertura de los créditos en la moneda extranjera.

El Ministro de economía, Luis Caputo, dejó trascender un plan del Gobierno para flexibilizar los préstamos en dólares y modificar el financiamiento productivo. A partir de esta novedad se abrió el debate en el sector financiero entre algunas entidades privadas de capital nacional que están a favor de la medida y los bancos extranjeros y estatales.

El anunció fue realizado en el marco de un encuentro entre empresarios, aunque no se precisaron mayores detalles, según información proporcionada por Infobae. Se trata de una iniciativa que persigue modificar el sistema que está vigente desde 2002 y en razón del cuál solo se prestan dólares a quienes generan la divisa. 

La diferencia de posiciones se funda en los riesgos que puede generar la aplicación de la medida. Mientras las entidades agrupadas bajo la Asociación de Bancos Argentinos celebran la decisión del ejecutivo, los bancos extranjeros y los estatales creen que puede generar un descalce de monedas tal como ocurrió en 2001.

En la actualidad, los únicos que reciben este tipo de préstamos son los exportadores, debido a que solo ellos pueden garantizar la devolución de los montos en la moneda extranjera. La única excepción que acepta el sistema es para los proveedores de estas empresas que venden al exterior.   

Cuáles son las dos posturas

El escenario de opiniones se divide en dos. Las empresas agrupadas en ADEBA respaldaron la propuesta de Luis Caputo. “Los préstamos en dólares a empresas son un tema que se debe ser discutido en los próximos meses, a fin de aumentar la competitividad de la economía, siempre teniendo en cuenta la estabilidad del sistema”, dijo el presidente de la entidad, Javier Bolzico.

Desde esta postura sostienen que la solución no es la prohibición de los créditos, sino el desarrollo de los mismos dentro de un marco de gestión de riesgos de acuerdo con los estándares internacionales. Para quienes están a favor la flexibilización se puede dar de forma gradual y apuntar a pequeñas y medianas empresas.

De esta manera, el acceso al mercado de capitales y la posibilidad de que estas compañías puedan resistir una evaluación de riesgos estricta (un “stress test”) ante una eventual devaluación puede ser un aval de éxito. 

Además, entienden que algunos sectores tienen la capacidad de facturar en dólares sin ser exportadoras. La medida de agilizar los préstamos en la moneda extranjera podría ser un apoyo para ellos y abriría la el acceso a la divisa a la que solo llegan los bancos luego del blanqueo. 

Los bancos de capitales extranjeros y los estatales que conforman la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) se ubican en la vereda de enfrente. Estos detractores de la iniciativa de Caputo sostienen que hay que mantener la normativa tal como está y afirman que prestarle dólares sólo a quienes los generan funcionó durante 24 años. 

“Evitemos que lo que aprendimos se nos olvide, para nosotros los dólares de la gente se tienen que utilizar para prestar a aquellos que producen dólares. Por favor no estresemos al sistema, la confianza se construye todos los días”, reclamó  el presidente de ABA, Claudio Cesario en una conferencia de prensa. 

Por su parte, la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la Argentina (ABAPPRA) también expuso su posición contraria a la idea del Gobierno, principalmente si se mantiene la regulación del cepo cambiario. Si bien reconocen que cumplirán con la normativa vigente, se encuentran a la espera de lo que se diga desde el Banco Central de la República Argentina (BCRA). 

Según dejaron trascender las diferentes entidades, dentro del sistema financiero ya hubo acercamientos para discutir el tema e incluso una nota emitida por  ADEBA en la que invitaba a realizar un análisis de las modificaciones. Más allá de estos intentos, las otras dos asociaciones se negaron a firmar el documento.