Presupuesto 2025: las razones de la ausencia de políticas para las pymes
El reciente proyecto de Presupuesto presentado por Javier Milei ha generado un profundo malestar en sectores clave de nuestra economía: la industria y las pequeñas y medianas empresas. Lejos de ser la columna vertebral de la reactivación económica, como debería, parecen haber sido ignorados en la planificación financiera del país.
Para cualquier país que busque crecimiento económico sostenible, la industria y las pymes son fundamentales. Estos sectores no solo generan empleo directo para millones de personas, sino que son motores de innovación y productividad, esenciales para mejorar la competitividad del país en el escenario global. Sin embargo, el Presupuesto 2025 refleja una visión desconectada de esta realidad. Los recursos que podrían haber sido destinados a fomentar la creación de nuevas empresas, aumentar la capacidad productiva de las pymes o mejorar su acceso a crédito, no están presentes.
Las pymes, que representan alrededor del 70% del empleo privado en Argentina, se encuentran en una situación crítica. En lugar de recibir apoyo para enfrentar los desafíos que implica la inflación, la elevada carga impositiva y las dificultades de acceso a financiamiento, parecen ser relegadas a un segundo plano, lo que profundiza las desigualdades entre los grandes conglomerados y los pequeños emprendimientos.
Es alarmante que Argentina adopte una postura tan indiferente. El Presupuesto no solo omite medidas para estimular la industria, sino que tampoco establece mecanismos de participación para estos sectores. En una democracia que se precie de ser inclusiva, resulta inaceptable que actores tan fundamentales para el desarrollo económico del país no tengan voz ni participación en la elaboración de políticas públicas que los afectan directamente. El diálogo entre el Estado y la industria ha sido históricamente clave para planificar de manera eficiente y sostenible, pero en esta oportunidad ha sido nulo.
Este Presupuesto parece diseñado desde una visión cortoplacista, con escasa atención al fortalecimiento de las bases productivas del país. Sin una estrategia clara para promover la industrialización y el crecimiento de las Pymes, la economía del país seguirá dependiendo de sectores volátiles y poco diversificados, lo que aumentará nuestra vulnerabilidad ante crisis externas.
La falta de inversión en estos sectores no solo perjudica a los empresarios y trabajadores directamente involucrados, sino que afecta a toda la sociedad. Sin una base industrial fuerte y pymes prósperas, el crecimiento económico será limitado, y la creación de empleo precaria. Argentina necesita un gobierno que entienda la importancia de estos motores económicos y actúe en consecuencia, no uno que los margine.
Es fundamental que, ante esta indiferencia, los sectores productivos, las cámaras empresariales y la sociedad en general alcen su voz. Solo con una demanda clara y sostenida podremos esperar que las pymes y la industria vuelvan a ocupar el lugar central que merecen en las políticas públicas. Si el Presupuesto 2025 sigue adelante tal como fue presentado, será una oportunidad desperdiciada para construir un futuro económico más justo, inclusivo y próspero para todos.
* Diego Achilli. Empresario industrial pyme.

