El consumo de vino sigue en picada: la perspectiva del sector bodeguero
Un reciente estudio seguido por el Centro de Estudios Económicos de Bodegas de Argentina reveló que la industria del vino en Argentina enfrenta su mayor crisis en 20 años. A pesar de que ha habido una leve recuperación, el registro en el mercado interno y exportaciones sigue en bajos históricos, con la inflación y falta de inversiones como principales factores perjudiciales. Además, el consumo a nivel mundial ha tenido una caída en picado sostenida desde hace años. Walter Bressia, presidente de Bodegas de Argentina, dio su perspectiva sobre la problemática en MDZ Radio 105.5 FM.
"La situación se viene manifestando año a año", con 2024 teniendo un peor desempeño cuando se compara con los anteriores. De todas formas, en todo ese tiempo "la tendencia es a la caída en el consumo. Lamentablemente esto es debido a diferentes situaciones: cambio de hábitos, bebidas alternativas. Bueno, hay un montón de factores que conspiran para que el vino vaya en caída en cuanto al volumen, porque se consume menos y se consumen vinos en otro nicho de mercado. Menos cantidad en otros aspectos de cualitativos", explicó
Por ejemplo el mercado estadounidense "ha sido invadido" por otros grandes productores de vino, como España, Italia o Francia que "tienen su reconocimiento internacional". Entonces sucede que "no todos son de la mejor calidad, pero tienen la chapa de ser franceses, italianos, españoles que les favorece, además de un menor precio que desplazan a los vinos argentinos", comentó. Al panorama internacional se le suma el consumo elevado de bebidas alternativas, ya que los mercados tienden a tragos "un poco más ligeros", con menos graduación alcohólica.
Consumo interno
El mercado interno del vino lleva años de estancamiento debido a las condiciones macroeconómicas, el impacto de la inflación en el poder adquisitivo de la gente y los hábitos de consumo. Este último factor es muy importante. Bressia destacó que, por ejemplo, el consumo de vino aumentó en la pandemia y "crecieron mucho los delivery de vino. La verdad que el consumo se incrementó casi en dos puntos en ese año y medio que tuvimos de pandemia. ¿Qué quiere decir? Que la gente se quedaba en su casa, hacía una sobremesa más larga, se compraba el vino, no había problemas en los controles de alcoholemia", explicó.
Sin embargo, se ha registrado una leve recuperación en el mercado interno "de un 1.1%. Esto lo vemos también por la cantidad de esfuerzo que están haciendo las bodegas, muy fuerte. Ustedes habrán visto en los supermercados las ofertas que hay de vinos para tentar al cliente a que consuma. Están trabajando prácticamente al costo. Porque, bueno, hay que vender, trabajar y desocupar la bodega para el año que viene".
"Fíjense que en los últimos tres meses no han habido incrementos notables en el precio de los vinos. Inclusive se han compensado con las ofertas de botella al precio de dos o cuatro por dos, etcétera. El ajuste fuerte se produjo después de Vendimia. Eso es real". Las razones fueron "la actualización del precio de la materia prima que también se incrementó mucho este año. Y por los insumos que venían con una carga retrasada y se actualizaron. Entonces también ahí fue donde tuvimos el el impacto fuerte en las góndolas. Pero a partir de ahí, los números prácticamente se han mantenido", concluyó.

