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El impacto que tendrá la reducción de aranceles a las importaciones en la producción y el consumo

La CAME destacó el impacto de la reducción de aranceles a los 89 productos importados en la producción nacional, subrayando que "tenemos un costo argentino que nos deja fuera de la competencia".

El Gobierno oficializó recientemente una nueva reducción de aranceles a 89 tipos de productos importados, entre los que se cuentan electrodomésticos, neumáticos, textiles y garrafas de gas. Sigue la tendencia de abrir el comercio para aumentar la competencia. Desde el Gobierno aseguran que la medida tiene como objetivo beneficiar a los consumidores, aunque trae de vuelta a colación el viejo dilema de los efectos negativos que la nueva competencia pueda acarrear para la producción nacional.

Salvador Femenía, secretario de prensa de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), habló con MDZ Radio 105.5 FM sobre el impacto que tendrá este nuevo paso en el camino de la apertura comercial

"Si vamos a la teoría de lo que buscan estas medidas, evidentemente se trata de bajar aranceles para que la competencia de los que fabrican esos mismos productos en el mercado interno tiren los precios hacia abajo". Por supuesto, esto afectará a las ganancias de las empresas productoras, por lo que "dentro de este decreto se prevé una reducción escalonada de los aranceles hasta llegar al nivel determinado", comentó Femenía.

Sin embargo, la desventaja que vive la producción nacional es palpable "porque acá, más allá de los aranceles y de la competencia que se pretende, tenemos un costo argentino que en muchos casos nos deja fuera de la competencia, solamente ya el peso tributario que tienen en los tres niveles del Estado" nos deja fuera de juego. En ese sentido, después de la reducción, los aranceles ahora se acercan cada vez más a los números del el resto de la región, pues "estos productos tenían un arancel por arriba del promedio que tienen en el Mercosur".

"Todos los pasos de baja o eliminación de aranceles que lleva adelante este Gobierno van en búsqueda de que haya un precio más conveniente para el consumo. Y también son medidas, estas y otras, que van sumando esfuerzos para romper este núcleo duro de inflación que no baja del 3%", explicó. El impacto que tendrá sobre la industria nacional está por verse, aunque por lo pronto, para aumentar la competitividad de las empresas, el secretario cree que hay que bajar impuestos. "Pero la mayoría de los impuestos todavía no se tocan y no creo que se vayan a tocar en tanto y en cuanto no mejore la producción y el Gobierno, en esa proporción, pueda aumentar la recaudación" para así seguir manteniendo el equilibrio fiscal.

Por último, Femenía habló sobre la reactivación económica que anticipa el Gobierno: "Hay algunos sectores que se están reactivando, que están rebotando porque ningún sector está en crecimiento. Para tomar un crecimiento deberíamos comparar con la última caída o el último año y superar ese nivel. Hemos caído mucho este año y estamos esperando que rebote", por lo que el crecimiento económico se presenta como una posibilidad remota.

Por el RIGI, los sectores que mejor se mantienen son "los que dependen de la inversión extranjera", como el agro, la minería y la extracción de gas y petróleo. Para que ese "rebote" se refleje en las medianas empresas, "tiene que pasar un tiempo. Porque el salario real no se recupera a la velocidad que uno pretendería y el consumo depende del trabajador, del asalariado", concluyó.

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