Por qué se prevén fuertes aumentos en los precios de los alimentos
Lamentablemente, una vez más, las medidas anunciadas la semana pasada por el ministro Sergio Massa respecto de un dólar a $340 para el maíz, tendrán como principal impacto el encarecimiento de los costos de producción no solo de la carne vacuna, sino también de otras proteínas animales como la carne de cerdo, la aviar, la leche y los huevos.
Es decir, el próximo aumento de precios en estos productos tiene relación directa con las medidas tomadas por Economía. Es una
devaluación disfrazada que pagaremos como consumidores. Esto se explica porque el aumento del dólar para el maíz incrementa los costos del alimento de los animales en un 15 a 23%, que es lo que se trasladará al precio de la carne en el mostrador.
Foto: MDZ.
Por otro lado, el aumento del impuesto país y el aumento del dólar para las importaciones es otro disfraz para disminuir el déficit fiscal, no la vía de achicar el gasto, como debería hacerse, sino aumentando la recaudación vía aumento de impuestos.
En lo que respecta a la carne vacuna, el fenómeno de “La Niña”, ha generado una sobreoferta de animales para faena, dado que, al no poder hacer una recría a campo por la sequía, los productores se vieron obligados a encerrar animales en el corral, que llegan al peso de faena en la mitad de tiempo que con recría a campo. Esta sobreoferta, del 13% fue lo que frenó los aumentos de precios al público, por lo que la carne vacuna tiene ahora 40% de atraso respecto del índice de precios al consumidor del Indec.
Si bien es cierto que el fenómeno de la “La Niña” terminó, como afirman los meteorólogos, no es menos cierto que Argentina sufre regularmente una seca de invierno y una seca de verano. Ahora estamos transitando nuestra seca de invierno, que debería terminar como lo hace habitualmente en la segunda quincena de agosto o la primera de septiembre.
Transcurridos 35-40 días de estas lluvias, volverá el pasto a los campos y entonces el productor va a dejar de engordar los animales a corral, dado el encarecimiento del maíz, sobre todo, después de las medidas anunciadas por Massa, y va recriarlos a campo para que ganen kilos baratos con el pasto que traerán las lluvias.
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Cuando esto ocurra, se eliminará la barrera que impide ahora aumentar los precios, es decir, la sobreoferta producto de la sequía, por lo que se iniciará un proceso de retención 10-12 %, que sumada a la desaparición de la sobreoferta, redundará en una caída de la oferta de animales para faena del orden del 20-25%.
La menor oferta llevará a un aumento del precio del animal en pie que será de entre el 40-50% (dado el atraso que produjo la sobreoferta) y que necesariamente se trasladará al mostrador, aunque siga cayendo el poder adquisitivo de los magros salarios argentinos, porque la cadena está agotada y no tiene margen para absorber estos aumentos.
El resto de las carnes y los lácteos, que directamente dependen del maíz para producir, verán también sus costos incrementados sin margen de alternativas. Nuevamente, las medias adoptadas por el gobierno no implican otra cosa que una devaluación que terminará por impactar de lleno en el bolsillo de los consumidores, lo que, a su vez, implicará un descenso del consumo de estos alimentos básicos.
* Miguel Schiariti, ingeniero zootecnista, presidente de CICCRA