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Alquileres: para las inmobiliarias es imprescindible modificar ya la ley y aflojar el cepo

Marta Liotto, titular de Cuciba, la cámara que reúne a los corredores inmobiliarios porteños, el mercado hoy está paralizado y sin mucho margen para reaccionar sin cambios en la normativa y las condiciones macroeconómicas. Inflación, cepo y ley de Alquileres conforman un combo explosivo.

Marta Liotto es presidenta del Colegio Único de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires (Cucicba) y conocedora de primera mano de la realidad que atraviesa el mercado inmobiliario en la capital argentina. Frente a la situación a que llevó la ley de Alquileres 27.551 a millones de inquilinos, pide casi con desesperación a diputados y senadores de la Nación que se pongan de acuerdo en una reforma de la ley. 

Liotto reconoce además que hoy el mercado de compraventa está virtualmente paralizado, por la imposibilidad de acceder a dólares, producto del cepo cambiario, la inflación y toda la situación económica. En este sentido, señaló en diálogo exclusivo con MDZ que es necesario mejorar la oferta de líneas de crédito hipotecarias y avanza en la tendencia en las nuevas tendencias del mercado inmobiliario. 

- La Ley de Alquileres 27.551 ya lleva tres años de vigencia y hasta ahora sólo cosechó críticas, tanto de inquilinos como de propietarios. ¿Hay una urgencia real por modificar la ley? 
- El alquiler de viviendas en la Ciudad de Buenos Aires, que es nuestro distrito, es más que complicado. Estamos ansiosos esperando ese anuncio que dijeron los políticos en la Cámara de Diputados que el 23 de agosto iban a llevar al recinto y tratar la modificación, derogación o lo que quieran plantear sobre el tema de la ley de alquiler. Sin duda que todos los escenarios son mucho más viables que la puesta en marcha de esta ley. A lo que apuntamos desde Cucicba es que se modifique puntualmente esta ley. Desde el Colegio Profesional hemos presentado propuestas en la Cámara de Diputados y también en el Senado, tenemos voceros dentro de la Cámara de Diputados que han tomado como propios nuestros proyectos y son los que pretendemos que se lleven a recinto el día 23.

- ¿Cuáles son los puntos centrales que ustedes están pidiendo?
Planteamos que un contrato de locación, como está en vigencia actualmente de tres años, es muchísimo tiempo en la República Argentina, con una economía tan especial. Tres años de contrato para un inquilino es un futuro incierto laboralmente, económicamente, financieramente y emocionalmente. Familiarmente hoy es todo muy dinámico, todo fluye mucho más rápido, todo se desenvuelve en un tiempo mucho más corto. Y en cuanto a la forma de escalonar la renovación y actualización del valor, un año para el propietario es una eternidad y de pronto para el inquilino el ajuste anual también es un sismo porque estamos hablando del 107% para agosto. Un inquilino que ha pagado durante el último año $100.000 por el alquiler de una casa, de pronto va a pagar $207.000, es muchísimo.

- Me pongo un segundo en abogado del diablo y digo OK pero del otro lado el propietario el primer el primer mes de contrato recibió $100.000, que tendrían un cierto peso en su ingreso y doce meses después eso queda diluido.
- Sí, a diferencia de lo que pasaba antes, hoy el propietario espera ese aumento con los brazos abiertos y no quiere ceder ni un peso de ese aumento porque viene recibiendo durante un año el mismo valor y de pronto está totalmente desactualizado. Es cierto y es real, y eso lo contenemos al propietario en esa circunstancia.
Pero no hay economía doméstica que pueda afrontar un aumento de 107%. Antiguamente ¿qué sucedía? Se sentaban en el escritorio de la inmobiliaria el propietario y el inquilino, veían en qué momento y cómo lo iban escalonando. El propietario aceptaba y ajustaba y se ajustaba a su necesidad y el inquilino de acuerdo a lo que podía pagar. A lo mejor el momento del aumento era cuando entraba en paritarias por el laburo o determinadas cuestiones que hacían que su economía podía afrontar ese aumento. Hoy, en realidad es todo tan rígido y encorsetado con las pautas que tenemos, que no le sirve ni al propietario ni al inquilino.

- ¿A qué plazo habría que ir en la reforma de la ley?
- Para determinadas personas, tres años de contrato es una eternidad, especialmente para quienes alquilan monoambiente. Nosotros tenemos una estadística que llevamos adelante en el Observatorio de Cucicba, que habla de que la mayoría de los jóvenes que alquilan monoambiente rescinden el contrato antes de tiempo. ¿Eso que significa? Una pérdida de dinero realmente importante por haber pagado un seguro de caución por tres años de contrato sin cumplirlo y también retirarse antes del inmueble.

- ¿Por qué se van antes de cumplir el contrato?
- Quienes alquilan son personas jóvenes de 22 a 25 o 26 años. El que alquila un monoambiente está en un momento de transición en la vida o están recibiéndose en la universidad, o están cambiando de laburo, o están yéndose a vivir con una pareja o con un amigo para economizar gastos. Es una etapa de la vida por la que todos pasamos o la están viviendo ahora, que fluye para distintos lugares. Entonces, un contrato de tres años para esa gente es como una claudicación para quienes no pueden seguir afrontando y también un costo para quienes quieren encaminarse por otra cuestión.
Una de las cuestiones que generó la Ley 27.551 es que retrajo la oferta de propiedades en alquiler. Al propietario no le conviene, de alguna manera, poner en alquiler su propiedad. Y, por otra parte, no hay tanta oferta y los precios tienden a subir, más allá de la actualización.

- Si el plazo fuera de nuevo por dos años ¿se puede de alguna manera reactivar la oferta de bienes para que la gente pueda alquilar?
- Creemos que sí. El contrato de tres años fue el primer perjuicio por el cual los propietarios consideraron que tenían que retirar los inmuebles de la oferta. Tres años en la República Argentina es muchísimo. Además, puede haber un cambio de gobierno, cambio de política económica o no, no sabemos la realidad, que para el propietario eso genera incertidumbre y la gente lo que quiere es previsibilidad sobre lo que va a pasar con su inmueble, cuánto va a percibir, de qué forma y quién va a ser el inquilino. Creemos que, si volvemos a los dos años de contrato, sin duda vamos a generar nuevamente un poco más de confianza, más relajado, poder afrontar el pago mensual, más allá de que estamos transitando la peor recaudación para el propietario. Ésta es la peor renta de la historia. Hoy está en casi 2%, en realidad 1,90%. Es una renta muy baja, cuando llegó a ser del 7%, y eso para el propietario no es seductor. Hoy el inversor tiene otras opciones, hay otros escenarios, ofertas muy buenas en Paraguay, Uruguay, Chile, Brasil, Estados Unidos.
Lo que le decimos a los funcionarios es que presten atención, hagamos un cambio en forma inmediata, inminente. Porque los recursos de Argentina se están disparando para afuera y eso no es bueno ni para la Argentina, ni para los inquilinos, ni tampoco para los propietarios. Porque le decimos a los propietarios cuando uno hace una inversión, que ésta tiene que estar próxima a su domicilio para poder controlarla, para poder palparla.
Hoy esos escenarios que nos muestran en Estados Unidos, en Chile, en Paraguay, con rentas importantes, la verdad desconfiemos porque no lo podemos cotejar, no lo podemos supervisar, no lo podemos controlar. Realmente, eso no es todo, son expectativas.

- ¿Apuesta a que ahora en agosto habrá un cambio o modificación de la norma?
- Sin duda que sí. Estamos en comunicación con la Cámara de Diputados, con representantes de los distintos bloques, porque realmente lo que queremos es la solución a este problema, para tranquilidad de muchas familias argentinas.

- ¿Qué pasa con los alquileres en el segmento comercial? Hay contratos que se hacen en dólares porque los propietarios quieren asegurarse el valor de lo que ellos están poniendo en alquiler.
- Reconocemos que hemos perdido clientela, no solamente porque hay gente que ha decidido cerrar el inmueble, sino también porque hay muchos que prefirieron volcarse al alquiler temporario o al alquiler turístico. La verdad es que éste es un escenario distinto, pero no todos los inmuebles califican. Para eso hay que tener un inmueble en determinada zona. En el corredor norte, a lo mejor puede ser viable, pero al inmueble hay que equiparlo. Hay que invertirle aún más de lo que se invierte. Estamos en otro escenario y el alquiler temporario y turístico es por días.
El propietario que piensa que a lo mejor ahí está la llave de la felicidad le digo, lamentablemente, que está equivocado. El alquiler turístico, viene por un tiempo limitado, por una semana y después tenés el inmueble vacío. Lo alquila por tres días y después lo tenés vacío tal vez por 15 días.

- Te referís al alquiler vía plataforma ¿verdad?
- Nosotros, como inmobiliarios, hemos perdido clientela, pero tampoco para el propietario es altamente redituable. La verdad es que intentan encontrar la solución en otros escenarios, que tampoco son la llave de la felicidad.

- Más allá de los alquileres, la gente que tiene recursos quizás hoy no está tan predispuesta a poner los dólares arriba de la mesa y comprar. ¿Qué está pasando en lo que es compra venta?
- Entiendo que la actividad se ha resentido por todo lo que tiene que ver con alquileres, pero también sabemos que la venta está bastante parada porque no hay no crédito.
Estamos atravesando el cepo cambiario. Los inmuebles en Argentina se comercializan en dólares desde hace ya tres o cuatro décadas.
La realidad es que comercializar con un dinero que no podemos adquirir, realmente es ya la primera frustración. La segunda es que no hay previsibilidad en economía argentina. Entonces, quién tiene como refugio de valor dólares y los tiene guardados en una caja de seguridad o en el colchón o donde lo tenga. Realmente, es un problema el animarse.
Pero hoy hay inmuebles maravillosos a muy buen precio. Realmente, éste es el momento de comprar. No hay mejor momento que éste porque los inmuebles han bajado muchísimo. Es inimaginable que, en el barrio de Palermo, en Belgrano, Núñez, tengamos una mole, con un 25% del valor real de mercado.


Decimos inviertan, no hay ladrillo como refugio de valor a mediano y largo plazo a mejor precio. Pero la gente no confía y necesitamos que haya un shock de confianza en la economía. Necesitamos que primero levanten el cepo, que haya la posibilidad de crédito para primera vivienda o para ampliación o vivienda única.

- El Gobierno tiene programas de crédito para construcción, incluso reformas, como el Procrear II y otros. Pero te referís a un segmento, de clase media, o clase media baja, que pueda acceder a su primera vivienda.
- Sabemos que de la mano del desarrollo de la clase media viene el desarrollo de la economía, porque es lo más pujante, lo que más ayuda al crecimiento.

- ¿Están conversando sobre crédito hipotecario con los bancos?
- Nos reunimos con el presidente del Banco Ciudad, con funcionarios del Banco Nación, del Banco Central. Queremos ver si está en estudio o en carpeta algún crédito blando para que la gente pueda acceder. Cuando miramos quiénes son inquilinos, vemos que hoy están en una franja etaria de los 40 a 50 años. Esa franja etaria si no revierte su realidad y la mayoría monotributista o con salarios que están en un estadio estándar, si son esos, no modifican su realidad.
Calculo que en 10 0 15 años están siendo jubilados del monotributo, que van a percibir el haber mínimo como jubilados y no van a ser propietarios, con lo cual no van a poder pagar el alquiler. Estamos en una situación más que alarmante y esto lo estamos llevando a los bancos y a los funcionarios. Estamos pidiendo entrevista con el ministro de Vivienda de la Nación, porque eso es algo que hay que revertirlo sí o sí, porque va en perjuicio de muchísimas franjas de la sociedad argentina.

- Estamos en un período electoral, sin embargo, no se escuchan programas o promesas sobre el tema vivienda, un sobre la reforma a la ley de alquileres. ¿Hay consenso para reformarla?
- Estamos llegando a los funcionarios para que nos escuchen y a los potenciales funcionarios para que también nos escuchen. Hemos llevado a candidatos a presidente, candidatos a jefe de Gobierno. Nosotros tenemos un real pulso de lo que pasa en la Ciudad de Buenos Aires, en materia de vivienda. Somos conocedores especialmente de la franja media, esto que llamamos la clase media, que es la que desarrolla el sector y que puede hacerlo crecer muchísimo. Queremos contarles cuál es el daño que hoy sufren estos ciudadanos que no pueden adquirir un inmueble y que tampoco pueden alquilar. Sin duda, si apuntamos a que con el desarrollo del crédito la cosa puede fluir y eso es en beneficio de toda la sociedad.
Para que quienes están finalizando los contratos después de tres años de padecer esta ley nefasta, es imprescindible que puedan encontrar una solución a su vivienda, en un lugar próximo a la escuela de los chicos, y no tengan que cambiar de barrio. Los inquilinos nos dicen 'por favor, búscanos algo' y no tenemos nada para ofrecer. Verdaderamente hay una cartera muy, muy reducida y la verdad que no satisface a nadie, por eso el mensaje es a los políticos para que revean esta situación y encuentren una solución.