El Banco Central aplica la receta del FMI y avanza con una fuerte devaluación del peso
Lo que no pudo la presión de los técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI), lo hizo el resultado electoral adverso. Este lunes la jornada arrancó con una devaluación nominal del 22% en el tipo de cambio oficial.
Lo decidió el Banco Central de la República Argentina (BCRA), llevando el valor de dólar oficial a $365,50, un nivel semejante al que tiene el dólar agro ($340) en lo que los mercados ya descuentan que será un incentivo para la suba del dólar blue. Tras el resultado electoral puede haber un overshooting (sobrerreacción del mercado), que luego probablemente se termine acomodando a la baja durante la semana.
También subió la tasa de interés de referencia 21 puntos porcentuales, llevándola a 118%, con el fin de absorber pesos del mercado y evitar que termine impactando completamente en los precios, disparando aún más la inflación.
Hay mucho nerviosismo en los mercados y cuando eso ocurre todo se dispara sin control. Previendo este escenario, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ya en la semana buscó fortalecer su "poder de fuego", y para eso trajo desde Estados Unidos US$ 600 millones que el país tenía depositado en Nueva York, para disponer de suficientes billetes y así contener una corrida este lunes.
Es lo que se está viendo en el arranque del lunes, cuando tras la devaluación del peso y la consecuente cotización del dólar oficial a $365,50, el dólar blue empezó la rueda a $670 por unidad, luego de un cierre a $605 el viernes pasado. Pero en ese contexto, en algunas cuevas se ofrecía el billete a $680.
Pero si hay algo que define este mercado tras el batacazo de Javier Milei es la volatilidad. En minutos, el blue bajó cinco pesos para ofrecerse a $675 para el tipo vendedor y a la media hora subió 10 pesos, para tocar un techo de $685, récord histórico absoluto.
Reclamos del FMI
La devaluación del peso, en tanto, es una noticia esperada por muchos y buscado incansablemente por los técnicos del FMI que negociaron con el Gobierno los términos del nuevo programa de Facilidades Extendidas.
Hasta ahora el equipo económico se rehusó a devaluar el peso bajo el argumento de que tendría fuerte impacto en la inflación. No es que ahora no vaya a pasar, pero ya pasaron las elecciones y habrá tiempo hasta octubre para que la sociedad asimile el golpe.
Este martes el Indec dará a conocer el dato de inflación de julio, y los analistas consideran que puede tener un piso de 7%, un punto porcentual más que en junio cuando cerró en 6% en el mes. Para agosto la cosa pinta mucho más compleja. ya los analistas pensaban que rondaría el 8,5%/9%. Ahora la gran incógnita es si por primera vez desde abril de 2002 la inflación mensual pasará a los dos dígitos.

