Por qué el Banco Central no logra retener los dólares de las exportaciones
La noticia pasó casi desapercibida por lo habitual y recurrente, pero no sorprende en momentos en que las reservas brutas del Banco Central están en US$ 27.898 millones, el nivel más bajo en más de siete años. El piso anterior fue el 15 de marzo de 2016, cuando las reservas brutas cerraron en US$ 27.849 millones. Pero si se observan las reservas netas, los analistas coinciden en que ya son negativas en unos US$2.500 millones.
El pasado 30 de junio el Banco Central le transfirió al Tesoro Nacional $688.000 millones para que este pueda cumplir con el vencimiento de US$2.700 millones con el Fondo Monetario Internacional ( FMI).
La medida se instrumentó a través del pago de US$1.600 millones en DEGs (Derechos Especiales de Giro), que es la moneda del FMI, y otros US$1.100 millones en yuanes.
El "compra" de los DEGs fue necesaria porque son propiedad del Banco Central, mientras que los yuanes también están en custodia de la autoridad monetaria, en el marco del swap de monedas con China.
"De esta manera, se sobrepasó la meta de emisión del segundo trimestre con el FMI en un 264%", precisó el economista Salvador Vitelli, citado por la agencia NA.
Pero lo relevante es que en condiciones normales, el Tesoro debería haberle dado al Central los pesos equivalentes para comprar los DEGs y Yuanes, pero como tiene los números en rojo profundo, apela al artilugio del "Adelanto Transitorio", un préstamo que más que un crédito es un pagadiós.
Así, las reservas del Banco Central están en niveles mínimos, el déficit fiscal mella la caja del Tesoro y los compromisos en materia de deuda de los últimos meses se fueron pagando con dólares del Banco Central.
Lo llamativo es que en 2022 Argentina exportó por US$88.446 millones, el récord histórico absoluto. Con importaciones que el año pasado terminaron en US$ 81.523 millones, el superávit comercial terminó en US$6.923 millones.
El mismo año, las reservas del Banco Central arrancaron en US$39.596 millones y anotaron el 31 de diciembre pasado US$44.598, logrando retener casi US$5.000 millones.
Mucho peor le fue al balance del BCRA en lo que va del año, dado que tras iniciar el año en US$44.600 millones en seis meses perdió nada menos que US$16.672 millones, un tercio de sus reservas internacionales. Es cierto que la sequía golpeó fuerte en las exportaciones, especialmente de trigo, soja y maíz, pero no es sólo eso.
Según datos oficiales, entre enero y mayo las exportaciones totalizaron US$28.000 millones, mientras que en el mismo período de 2022 treparon a US$35.945 millones.
Sin embargo, hay un tema que en la que Argentina también tiene una posición de debilidad en materia cambiaria. En general, los países tienen tres vías para hacerse de dólares: los que genera el comercio exterior a través del superávit comercial (más exportaciones que importaciones), las que llegan por créditos que se toman en moneda dura, y la inversión extranjera directa, esto es, dólares que llegan para una inversión productiva o financiera.
En la coyuntura actual, Argentina sólo puede apelar a las reservas del Banco Central, porque el Tesoro está en rojo, no puede colocar deuda en dólares porque los inversores globales temen por el cumplimiento de los compromisos, y la inversión extranjera está en modo wait and see. Y con un proceso electoral en curso, la tendencia es "desensillar hasta que aclare".